En los últimos meses Medellín intensificó los controles sobre las viviendas destinadas al alquiler turístico y de corta estancia y por ello informó que desde 2024 y 2026, se han realizado 408 inspecciones, de las cuales 105 terminaron en suspensiones temporales.
Las medidas hacen parte de los operativos adelantados por la Secretaría de Turismo y Entretenimiento para verificar el cumplimiento de las condiciones exigidas a los prestadores de este tipo de servicios.
El control cobra relevancia ante el crecimiento que ha tenido este sector en la ciudad, pues de acuerdo con el Sistema de Inteligencia Turística y Entretenimiento, los prestadores de vivienda turística inscritos pasaron de 521 en 2019 a 8.322 en 2026.
La Alcaldía de Medellín señaló que el propósito de los operativos no es prohibir las rentas cortas, sino avanzar hacia su formalización. En ese sentido, además de las inspecciones, el Distrito ofrece asesoría como aseguró la secretaria de Turismo y Entretenimiento, Ana María López.
"Queremos que todos cumplan con la normativa, porque entendemos que este sector es fundamental para la dinámica turística de la ciudad, pero debe operar dentro de la legalidad, con medidas claras para prevenir delitos como la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes", expuso.
Por su parte, las autoridades indicaron que durante este año, 64 anfitriones han recibido asistencia en procesos formativos y 70 propietarios y administradores fueron capacitados en protocolos para prevenir la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
Publicidad
La Administración Distrital también utiliza información para georreferenciar datos y detectar prestadores de rentas cortas mediante el cruce de fuentes oficiales, esto para combinar inspección, control y acompañamiento para que la vivienda turística opere dentro de la legalidad.