Desmantelan fábrica de placas falsas en Itagüí usadas para delitos y evadir controles
En este lugar, en medio de placas legales, expertos pudieron identificar también otras 515 falsas que eran vendidas, cada una, por 120.000 pesos.
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En una empresa dedicada a la fabricación de placas para vehículos en el municipio de Itagüí encontraron más de 500 de ellas falsas. Estos elementos son utilizados principalmente para la comisión de delitos y se podía adquirir cada una en 120 mil pesos.
Las autoridades en el Valle de Aburrá siguen en la ofensiva contra el hurto de vehículos en Medellín, pues si bien hay una reducción cercana al 60 % solo en la ciudad para este delito en materia de motos, la percepción ciudadana sigue siendo de inseguridad.
En este fenómeno criminal juegan un importante papel las placas de los automotores, las cuales en muchas oportunidades son cambiadas tras los hurtos para evadir el seguimiento de las autoridades.
Por eso, tras varios meses de investigación, la Policía Metropolitana llegó hasta una empresa dedicada a la fabricación de este tipo de elementos en el municipio de Itagüí, donde lograron la captura de 10 personas por el delito de falsedad marcaria y en documento público.
En este lugar, en medio de placas legales, expertos pudieron identificar también otras 515 falsas que, según Rafael Otálvaro, secretario de Seguridad de Itagüí, cada una de ellas era vendida por 120.000 pesos.
"Esta empresa venía trabajando de manera legal algunos procesos, pero de manera ilegal otros. Es materia de investigación. Hoy, en el área metropolitana, se llevan cerca de 200 capturas por los delitos de falsedad marcaria", indicó el funcionario.
Mientras avanzan en el respectivo proceso de judicialización de los capturados y se adelantan otras líneas investigativas, como la posible relación con estructuras criminales, suspendieron transitoriamente la actividad comercial de este lugar ubicado en el sur del Valle de Aburrá.
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Allí también fueron decomisados 120 troqueles para el grabado de letras y números, dos rollos de lámina de aluminio, 72 rollos de cinta reflectiva amarilla y cuatro computadores que eran utilizados para fabricar estas placas, que no solo eran usadas en vehículos robados o con los que se cometían delitos, sino también por ciudadanos interesados en evadir medidas de movilidad como el pico y placa.