Medellín está cerca de cumplir el objetivo de reducir la acumulación de casos en sus comisarías de familia. De los 5.000 procesos que el Distrito se propuso resolver para aliviar la congestión en estas dependencias, 4.871 ya fueron cerrados, lo que representa un avance del 97,42 %. Solo quedan 129 pendientes para completar la meta.
A este resultado se suma la apertura de dos nuevas sedes, las comisarías 7B y 13B, con las que la ciudad amplía su capacidad para atender conflictos familiares, situaciones de violencia y vulneraciones de derechos.
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Tras la incorporación la red pasa de 22 sedes reportadas en 2024 a 26 actualmente en funcionamiento y destinando más de 618 millones de pesos.
La comisaría 7B funcionará en el búnker de la Fiscalía General de la Nación y tendrá un área de influencia estimada de 78.600 habitantes, mientras que la sede 13B estará ubicada en el sector de La Floresta y reforzará la atención en la comuna 13, San Javier.
Durante este año, las comisarías han recibido 10.802 procesos y han finalizado 12.056, una diferencia que evidencia una capacidad de cierre superior al volumen de nuevos casos radicados en el periodo reportado. Para sostener esta estrategia, el Distrito incorporó 64 servidores y conformó nueve equipos interdisciplinarios.