La muerte del diseñador gráfico Juan Sebastián Romero, quien falleció tras recibir un disparo en el pecho en Junio, dentro de la empresa en la que trabajaba, continúa generando controversia por las versiones sobre lo ocurrido.
Mientras la familia de la víctima sostiene que existía un contexto de presunto acoso laboral y cuestiona que el disparo pueda considerarse un accidente, la defensa del propietario de la empresa, Jonathan Trujillo, asegura que todo se trató de un hecho fortuito por la manipulación de un arma traumática en desuso.
El presidente Gustavo Petro se pronunció sobre el caso a través de su cuenta en X, donde escribió: “Un empresario matando al trabajador que le labora con un arma de fuego. Un trabajador que vende su fuerza de trabajo intelectual forjada por el estudio”. Posteriormente agregó: “He aquí lo que es el fascismo en Colombia”.
Por su parte, Diego Romero, hermano de la víctima, relató que Juan Sebastián comenzó a trabajar con la empresa cuando aún cursaba sus últimos semestres de Diseño Gráfico y que inicialmente fue contratado como trabajador independiente.
“Mi hermano empieza en esa empresa prácticamente cuando él está terminando sus últimos semestres de diseño gráfico. Él, de alguna manera, lo contrataban como freelance porque el dueño de la empresa estaba empezando con esa marca, con la marca Amateur, marca de elementos deportivos para skate. Entonces, él hacía algunos diseños y demás. Mi hermano es muy creativo y le creó toda una marca y unas líneas de trabajo (…) ya después mi hermano entra como de base en esta empresa a ser su diseñador y creativo principal. Obviamente, eso fue hace más de 10 años”, explicó.
Según su familiar, en los últimos meses Juan Sebastián había manifestado inconformidad por sus condiciones laborales y había solicitado un mejor salario debido al incremento de sus responsabilidades dentro de la empresa.
“Mi hermano ya estaba muy aburrido porque él solicitaba de alguna manera algún ascenso o una mejor remuneración. Él había solicitado formalmente a Jonathan y a la socia, que es la suegra de Jonathan, que le mejoraran las condiciones (…) ponen a mi hermano también a hacer trabajo con nueva marca de la línea, a manejar redes, a ser creativo, a generar líneas de trabajo, y él como que ya dice: venga, pero yo estoy manejando más trabajo y no cambia mi situación”, afirmó.
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Diego Romero también aseguró que su hermano le había comentado sobre el trato que recibían algunos trabajadores por parte de una de las directivas de la empresa. “Muchas veces me contaba mi hermano que era muy soez el trato de la socia y suegra de Jonathan, que trataba muy feo a sus compañeros, utilizaba malas palabras, malos términos, que los ponía a hacer cosas que no estaban dentro de sus obligaciones (…) ella decía: ‘yo soy aquí la que mando y ustedes verán si quieren o no trabajar’, pero tampoco Jonathan hacía nada”, sostuvo.
Sobre el momento en que ocurrió el disparo, la familia insiste en que existen elementos que deben ser esclarecidos por la investigación. Diego Romero aseguró que la información que le entregó la Fiscalía difiere de la hipótesis de un accidente.
“Le apuntan a mi hermano y le disparan. Si yo digo: tú vas pasando y yo pongo el arma en el escritorio y se acciona, pues eso es un accidente. Pero es que la misma fiscal me informa a mí que él coge el arma, se la pone en el pecho y la acciona. Yo no sé si eso sea un accidente, pero créame que eso es lo que a mí me genera duda realmente de lo que pueda haber sucedido antes. Si yo ya sé que él le puso el arma en el pecho y lo mató, es una amenaza directa”, manifestó.
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Asimismo, pidió celeridad en las decisiones judiciales y consideró que la conducta podría analizarse bajo la figura del dolo eventual. “Él sabía que tenía un arma en las manos, él le apuntó a mi hermano y, aun consciente de todo eso, lo hace y lo mata”, expresó.
En contraste, el abogado Eduardo Curtidor, defensor de Jonathan Trujillo, quien actualmente permanece en libertad, rechazó las afirmaciones hechas sobre su cliente y sostuvo que el caso corresponde a un accidente.
“Las afirmaciones del presidente de la República en la red social X son imprecisas y no se ajustan a la verdad. Mi defendido es propietario de un pequeño emprendimiento que solamente cuenta con dos empleados, donde laboraba hace más de ocho años Juan Sebastián Romero como diseñador gráfico. El doloroso fallecimiento de Juan Sebastián fue producto de hechos fortuitos por manipulación de un arma traumática en desuso, que se accionó de forma accidental”, señaló.
El defensor añadió que, tras el disparo, Jonathan Trujillo y las demás personas presentes auxiliaron inmediatamente a la víctima. “Mi representado y las personas que se encontraron en el lugar de los hechos de forma inmediata auxiliaron a Juan Sebastián Romero, trasladándolo a la clínica Medicentro en aproximadamente siete minutos, donde fue atendido de urgencias por el personal médico”, indicó.
Finalmente, el abogado aseguró que entre su cliente y la víctima existía una relación cercana. “Cabe aclarar que la relación entre mi cliente y Juan Sebastián, además de laboral, era de amistad por muchos años, y no hubo ningún tipo de altercado en el momento de los hechos. Rechazamos de manera categórica las afirmaciones inexactas y conjeturas sin sustento que han provocado una ola de amenazas y señalamientos en contra de mi defendido (…) Hemos solicitado muy respetuosamente a la Fiscalía General de la Nación esclarecer de manera pronta estos hechos, ello con respeto al debido proceso y la presunción de inocencia”, concluyó.