Un caso de intolerancia vial quedó registrado en video en el sur de Bogotá. Un taxista fue señalado de conducir en contravía por la calle 55 sur con carrera 24 y de amenazar con un arma cortopunzante a una familia que le reclamó por la maniobra.
Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran al conductor transitando en sentido contrario al establecido, mientras otros vehículos circulaban por el sector. La maniobra generó una situación de riesgo y llevó a que una mujer que viajaba en otro automóvil le reclamara por su comportamiento.
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Según lo registrado en el video, el taxista respondió a la crítica con insultos y continuó la discusión. Sin embargo, el enfrentamiento escaló metros más adelante, cuando se bajó del vehículo e intimidó con un cuchillo a los ocupantes del otro automóvil.
¿Qué ocurrió durante la confrontación entre el taxista y la familia?
En el video se escucha al hombre amenazar a la familia mientras sostiene el arma cortopunzante. Entre las frases registradas está: “Lo mando para el hospital y ojalá me demande”.
De acuerdo con la información que acompaña la grabación, en el automóvil de la familia viajaban niños y el taxi también transportaba pasajeros. Aunque no se reportó una agresión física, las personas involucradas manifestaron temor por lo ocurrido.
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Finalmente, el conductor regresó al taxi y se retiró del lugar con los pasajeros que llevaba. Una de las personas afectadas lo calificó como un “peligro para la sociedad” y cuestionó que continuara prestando el servicio.
¿Qué se sabe del vehículo y de las posibles sanciones?
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En la grabación quedaron registradas las placas del taxi: TAS 870. Usuarios de redes sociales pidieron al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, a la Secretaría Distrital de Movilidad y a la Policía que investiguen el caso.
Por ahora, no se conoce si las personas afectadas presentaron una denuncia ni si las autoridades iniciaron actuaciones contra el conductor.
Conducir en contravía está contemplado en el Código Nacional de Tránsito como una infracción D03, que puede dar lugar a una multa y a la inmovilización del vehículo, según las condiciones establecidas en la normativa. Por otra parte, las posibles consecuencias legales de las amenazas dependerán de las pruebas y de la valoración que realicen las autoridades competentes.