El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, respondió a las declaraciones del ministro de Educación, Daniel Rojas, quien aseguró que el Distrito estaba estigmatizando a los estudiantes de la Universidad Pedagógica tras los hechos vandálicos registrados la semana pasada en la estación de TransMilenio de la calle 76.
Restrepo aseguró que desde la Administración Distrital no se está señalando a los estudiantes, sino a personas externas que, según dijo, habrían utilizado espacios dentro de la universidad para planear los ataques contra la infraestructura del sistema de transporte.
De acuerdo con el funcionario, los hechos registrados en la estación no correspondieron a una protesta pacífica, sino a acciones violentas previamente organizadas. Según explicó, durante los disturbios se utilizaron elementos incendiarios, explosivos y objetos contundentes contra funcionarios y bienes públicos.
“Así que no se dejen engañar, porque empieza a parecer que se quiere crear un ambiente muy cómodo en época de elecciones, ambiente que no se debe dejar crecer, ambiente que no se debe promover”, aseguró el secretario de Seguridad.
Además, Restrepo afirmó que las personas involucradas en los actos vandálicos “no son estudiantes”, sino individuos que, según dijo, intimidan tanto a estudiantes como a vecinos del sector.
“Los actos de la calle 76 fueron premeditados, fueron desarrollados en un salón dentro de la Universidad Pedagógica, por individuos que no son estudiantes, por individuos que adicionalmente constriñen y atemorizan a los estudiantes y a los vecinos. Pregúntele a los vecinos de la zona si se sienten muy felices por las tales actividades pacíficas que son destructivas y utilizan explosivos y elementos incendiarios. Le aseguro que ninguno se va a sentir feliz por eso”, agregó.
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El funcionario también señaló que en Bogotá se seguirá garantizando el derecho a la protesta pacífica, pero advirtió que no se puede justificar la violencia ni los ataques contra la infraestructura pública y el sistema TransMilenio.
“Así que mucho cuidado, insisto, no nos dejemos instrumentalizar. Aquí hay una ciudad mayoritariamente pacífica y trabajadora, que todos los días sale a hacer su vida, y que unos pocos, en unas intenciones que todavía no logramos dilucidar muy claramente, quieren echar a perder y hacer que los bogotanos perdamos la ciudad”, concluyó.