A partir de noviembre, los usuarios de Air-e en Atlántico, Magdalena y La Guajira pagarán 63 pesos más por cada kilovatio hora consumido, pues este pasó de 873 a 936 pesos; lo que se traduce en un incremento del 7% en el valor de la tarifa y un nuevo golpe al bolsillo de los ciudadanos que ya están viéndose, además, afectados por las sanciones por un mayor consumo.
Al respecto, la intervenida empresa asegura que el aumento se deriva de la reducción en los niveles de los embalses que abastecen el sistema energético del país en medio del Fenómeno de El Niño.
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Air-e afirma que esto hace parte de un plan de la Creg, con el cual se incrementó el nivel de generación térmica, aun siendo esta más costosa, para atender la demanda y al mismo tiempo preservar el agua almacenada en los embalses.
Así, Air-e afirma que el ajuste responde a las necesidades de operación frente al fenómeno climático y que, al ser una medida transitoria a nivel nacional, esta se verá reflejada en el componente de restricciones de las comercializadoras de todo el país, pero de manera temporal, pues acabará cuando el nivel de los embalses se encuentre en condiciones que aseguren la confiabilidad del sistema.
Por tanto, asegura Air-e que trabaja fuertemente para ampliar las compras de energía mediante contratos bilaterales con los generadores, para reducir la exposición a las variaciones del mercado de bolsa.
La compañía también invitó a los usuarios residenciales, comerciales e industriales a adoptar hábitos responsables de consumo, que moderen la demanda y contribuyan al uso eficiente de los recursos disponibles durante esta temporada de El Niño.