La Alta Consejería para la Paz advirtió que los diálogos con grupos armados en la Sierra Nevada de Santa Marta no lograron reducir la violencia y, por el contrario, habrían coincidido con el fortalecimiento de estas estructuras en el Magdalena.
La funcionaria Jennifer del Toro señaló que el proceso no dejó resultados concretos en materia de desmovilización. “El tiempo ya no es suficiente para proponer una agenda realista. Se generaron expectativas, pero no se concretaron metas claras para que estas estructuras se sometieran a la justicia”, afirmó.
Según el balance, grupos como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y el Ejército Gaitanista de Colombia ampliaron su presencia y control en el territorio, imponiendo dinámicas como la extorsión y la regulación de actividades económicas.
La funcionaria también cuestionó la falta de reglas claras en el proceso. “No hubo cronogramas ni mecanismos de verificación. Parecía que se avanzaba, pero en realidad la violencia no disminuyó. Era una obra de teatro de la paz”, indicó.
Las cifras reflejan el panorama. Entre 2022 y abril de 2026 se registran más de 2.300 homicidios en el Magdalena, el departamento más afectado en la región Caribe.
Para la Alta Consejería, el resultado es un territorio con mayor presencia ilegal y una población que sigue enfrentando presiones de los grupos armados. “El problema que queda en el territorio es real y está más fortalecido”, concluyó.