Aunque las lluvias han regresado a Cundinamarca durante octubre, la preocupación por la falta de agua continúa. La Corporación Autónoma Regional (CAR) advierte que las precipitaciones no han sido suficientes para recuperar las fuentes hídricas y que queda cerca de un mes para prepararse antes de la llegada de los meses más secos. El panorama preocupa porque, si las condiciones se prolongan, podrían presentarse dificultades en el abastecimiento de agua durante varios meses.
La situación climática tiene en alerta a las autoridades ambientales. De acuerdo con Carlos Rodríguez, subdirector de la CAR Cundinamarca, las lluvias de esta temporada están entre un 40 y un 45 % por debajo de los niveles históricos. Aunque ha llovido durante los primeros días de octubre, buena parte de esa agua está ayudando a recuperar los suelos afectados por las altas temperaturas de septiembre, sin alcanzar a compensar el déficit en las principales fuentes hídricas.
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A esto se suma la influencia de distintos fenómenos climáticos en el Caribe colombiano, el océano Atlántico y el Pacífico. Según explicó Rodríguez, estas condiciones han favorecido algunas lluvias, pero no son suficientes para descartar el riesgo de que se consolide el fenómeno de El Niño. Por eso, el hecho de que esté lloviendo no significa que la situación esté resuelta.
Las cifras muestran la gravedad del panorama en el departamento. En septiembre, 36 municipios estaban bajo algún tipo de alerta. Después de las lluvias registradas durante los primeros 15 días de octubre, la cifra bajó a 22 municipios, pero dos de ellos continúan en calamidad pública, Viotá y Puerto Salgar. Además, Caparrapí, Vergara, Villeta, Chaguaní, Silvania y El Colegio permanecen en alerta roja.
El tiempo para actuar es limitado, Rodríguez advirtió que queda aproximadamente un mes para prepararse antes de la llegada de diciembre y enero, meses que suelen coincidir con una temporada más seca. El riesgo es que esta se extienda mucho más de lo habitual. “Si en tres semanas tuvimos el desabastecimiento que tuvimos y los incendios que vimos en el mes de septiembre, imaginémonos si esto se alarga a tres o cuatro meses”, señaló el subdirector.
Ante este escenario, la CAR hace un llamado a las autoridades, las empresas, los sectores productivos y la ciudadanía para tomar medidas urgentes. Una de las principales recomendaciones es aprovechar el agua de lluvia cuando sea posible, buscar alternativas para almacenar el recurso y promover formas de reutilizarlo, en lugar de desperdiciarlo.
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En los hogares también hay acciones que pueden ayudar. Reducir el tiempo de la ducha, evitar lavar el carro sin necesidad y no gastar agua en la limpieza de fachadas son algunos ejemplos. Aunque parezcan cambios pequeños, el subdirector de la CAR insistió en que sí tienen un impacto.
La preocupación es que, si la temporada seca se prolonga hasta mediados de 2027, las fuentes de abastecimiento podrían enfrentar una presión mucho mayor. Por eso, la CAR insiste en que la preparación debe comenzar ahora y no cuando empiecen a sentirse las consecuencias de la falta de agua. El llamado es a cuidar cada gota, aprovechar mejor el recurso disponible y entender que el ahorro de hoy puede ser fundamental para enfrentar los meses que vienen.