Los embalses ubicados en la jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) finalizaron el mes de julio con un balance positivo en sus niveles de almacenamiento, reflejando una recuperación sostenida de los principales sistemas hídricos de la región. Sin embargo, la autoridad ambiental hizo un llamado a no bajar la guardia frente al uso responsable del agua, debido a la consolidación del fenómeno deEl Niño, que traerá consigo una disminución de las lluvias y un incremento en las temperaturas durante los próximos meses.
El reporte presentado por la CAR evidencia un comportamiento favorable en los agregados Norte y Sur, así como en los embalses El Hato y el Sistema Chingaza, resultado de un seguimiento técnico permanente y de las estrategias implementadas para garantizar la disponibilidad del recurso hídrico.
El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, destacó que los embalses Sisga y Neusa alcanzaron niveles cercanos a su capacidad máxima e, incluso, se ubicaron por encima de la curva guía de operación, indicador que refleja un manejo eficiente del almacenamiento de agua.
“Los embalses del territorio CAR dieron buenas noticias, pues el SistemaChingaza ganó más de 15 puntos porcentuales y cerró el mes con casi el 80 % de su capacidad y el Agregado Sur operó prácticamente al 100 % durante el mes de julio”, aseguró el funcionario.
Aunque el embalse de Tominé continúa registrando el menor porcentaje relativo de llenado dentro del sistema, debido a que es el de mayor tamaño en la jurisdicción, la CAR explicó que mantiene altos volúmenes absolutos de agua y una estabilidad importante frente al comportamiento hidrológico registrado durante 2024.
Recuperación responde a un manejo técnico permanente
Desde la autoridad ambiental enfatizaron que el comportamiento positivo de los embalses no es producto del azar ni exclusivamente de las condiciones climáticas, sino del trabajo continuo desarrollado por los equipos técnicos de la Corporación.
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De acuerdo con Ballesteros, el monitoreo permanente de las cuencas, el control de descargas y la operación técnica de los sistemas de regulación han permitido optimizar el almacenamiento del recurso hídrico y prepararse con mayor anticipación para enfrentar escenarios de sequía.
“Quiero ser franco: esta recuperación es una oportunidad, no una razón para relajarnos. El fenómeno de El Niño sigue consolidándose en el país con menos lluvias y más temperaturas altas, lo que significa mayor presión sobre nuestras fuentes hídricas”, afirmó el director general de la CAR.
El funcionario insistió en que los buenos indicadores registrados al cierre de julio deben entenderse como una ventana de preparación para afrontar un periodo climático que podría poner nuevamente a prueba la capacidad de abastecimiento de agua en la región.
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El Hato también muestra una recuperación sostenida
Otro de los sistemas que presentó una evolución favorable fue el embalse El Hato. Si bien durante el primer trimestre del año los incrementos en su volumen almacenado fueron limitados, desde mayo comenzó una recuperación constante que le permitió alcanzar los 9,92 millones de metros cúbicos de agua, equivalentes al 78,08 % de su capacidad total.
Este comportamiento confirma la tendencia positiva observada en los diferentes embalses administrados dentro de la jurisdicción de la CAR y fortalece las expectativas frente al abastecimiento para los próximos meses, siempre que se mantenga un manejo adecuado del recurso.
La Ruta de Preparación Climática busca anticiparse a El Niño
Como parte de las acciones preventivas, la CAR recordó que desde mayo puso en marcha la Ruta de Preparación Climática, una estrategia diseñada para reducir los impactos que podría generar el fenómeno de El Niño sobre las fuentes hídricas del departamento.
La iniciativa integra acciones técnicas, medidas de autoridad ambiental y procesos de acompañamiento dirigidos tanto a municipios como a sectores productivos y grandes usuarios del recurso, con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta ante un eventual periodo prolongado de bajas precipitaciones.
Entre las acciones implementadas se encuentran el ajuste de descargas en los embalses, el monitoreo permanente de las cuencas hidrográficas y la coordinación con las administraciones locales para garantizar un uso más eficiente del agua.
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El ahorro de agua sigue siendo fundamental
Pese al panorama favorable, la Corporación reiteró que la sostenibilidad del recurso hídrico depende no solo de la gestión institucional, sino también del compromiso de los ciudadanos.
“Estamos en modo preparación, ajustando descargas en los embalses, monitoreando cuencas y trabajando con municipios y sectores productivos para enfrentar lo que se viene. Nuestro compromiso es garantizar el recurso hídrico, pero ese compromiso es compartido pues el ahorro y el uso eficiente del recurso hídrico dependen también de cada uno de nosotros”, concluyó Alfred Ballesteros.
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La CAR insistió en que los actuales niveles de almacenamiento representan una oportunidad para fortalecer las medidas de prevención y no una señal para abandonar las prácticas de ahorro.
Con el fenómeno de El Niño avanzando gradualmente en el territorio nacional, la gestión responsable del agua será determinante para preservar el abastecimiento de millones de habitantes y garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas de Cundinamarca.