La movilidad en el acceso norte de Bogotá se prepara para un cambio estructural. Juan Manuel Mariño, gerente de la concesionaria Ruta Bogotá Norte, compartió detalles en Mañanas Blu, sobre el ambicioso proyecto de ampliación de la Autopista Norte, que busca transformar el tramo comprendido entre la calle 195 y la calle 245.
Con una proyección de entrega para el segundo semestre de 2030, la obra promete aliviar el flujo vehicular de una de las arterias más críticas de la ciudad.
Un diseño pensado para la capacidad y el transporte público
El núcleo de la obra radica en la expansión de la calzada para albergar una sección transversal mucho más robusta. Según explicó Mariño, la nueva configuración contará con seis carriles por sentido: “Vamos a tener seis carriles, cinco para tráfico mixto y uno para Transmilenio”. Además, en las zonas de estaciones de transporte masivo, se incluirá un carril adicional para permitir que los buses recojan pasajeros sin obstruir el tránsito de otros vehículos.
Este diseño no se limita solo a los vehículos motorizados. El gerente destacó que la nueva infraestructura incluirá “ciclorrutas a ambos lados, con andenes a ambos lados y el carril exclusivo para Transmilenio hasta la calle 235”.
Para lograr esto, la mayor parte de la ampliación se realizará aprovechando el separador central, lo que minimiza la necesidad de grandes adquisiciones prediales, las cuales se han gestionado en los últimos dos años principalmente para las zonas peatonales.
El reto de construir sin detener la ciudad
Uno de los mayores temores de la ciudadanía es el impacto que las obras tendrán en el ya congestionado tráfico diario. Ante esto, la concesionaria ha asumido un compromiso de ingeniería: “Siempre habrán tres carriles habilitados por sentido, que son los mismos que existen hoy, por lo que se puede afirmar que el trancón por lo menos no será peor a causa de la obra”.
Este plan de manejo busca evitar que el ingreso a Bogotá se convierta en un "calvario" mayor durante los cuatro años que durará la fase de construcción.
Sostenibilidad y financiamiento
En materia ambiental, el proyecto ya cuenta con el aval de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), tras recibir la aprobación el pasado enero. Mariño confirmó que ya se entregaron los informes requeridos para intervenir de manera responsable las zonas contiguas a los humedales, esperando el visto bueno final para iniciar obras en esos puntos específicos.
Finalmente, el gerente aclaró las dudas sobre el costo para los usuarios, desmintiendo rumores sobre nuevos cobros. “Este proyecto se financia con el 33% del recaudo del peaje ya existente en la autopista norte. Nosotros no ponemos nuevos peajes”, enfatizó Mariño, subrayando que es falso que se vaya a instalar un nuevo peaje de ingreso a la ciudad. Con la financiación asegurada y las licencias en marcha, Bogotá espera que para 2030 la Autopista Norte finalmente haga honor a su nombre.
Escuche aquí la entrevista: