Hay indignación en Cali tras conocerse el secuestro y abuso sexual del que fue víctima una niña indígena de cuatro años de edad, quien fue separada de su mamá por un sujeto de 28 años que las engañó ofreciéndoles una supuesta ayuda, para ganarse su confianza.
La menor se encontraba junto a su madre y su hermano mayor en la plazoleta de San Francisco, en el centro de Cali, pidiendo ayudas económicas a los transeúntes, ahí fueron abordados por el hombre quien los convención de acompañarlo hasta un supermercado, para comprar los productos que necesitaban.
La madre de los menores accedió a irse con él a bordo de una motocicleta, llegaron hasta el barrio El Calvario, y dejaron al niño mayor en la vivienda en la que residían, después, se dirigieron a una tienda en el barrio Aranjuez, donde el sujeto le entregó dinero a la mujer, diciéndole que comprara lo que necesitaba y en ese momento, escapa con la menor hasta la ladera de la ciudad.
El sujeto llegó hasta una vivienda del barrio Los Chorros, donde tuvo secuestrada a la niña y abusó sexualmente de ella. El llanto de la menor alertó a los vecinos que de inmediato avisaron a las autoridades, quienes ya estaban adelantando la búsqueda tras la denuncia de la madre.
"Una llamada a la línea de emergencia alertó sobre el llanto de una menor. Nuestras unidades priorizando el caso, llegaron de inmediato al lugar, hicieron efectiva la captura del sospechoso y pusieron a salvo a la niña, quien se encontraba en absoluto estado de vulnerabilidad. La menor fue trasladada de manera inmediata a la clínica Valle de Lili, donde un equipo médico especializado activó la ruta de atención integral para el restablecimiento de sus derechos. Desafortunadamente, su pronóstico de salud es reservado", señaló el general Herbert Benavidez, comandante de la Policía de Cali.
El sujeto fue capturado inmediatamente y al identificarlo, las autoridades confirmaron que ya contaba con anotaciones judiciales por los delitos acto sexual violento, así como antecedentes por lesiones personales e injuria por vías de hecho.
Tras conocer el hecho, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, pidió a la justicia celeridad para esclarecer el caso, exigiendo una condena ejemplar, "ninguna niña, ningún niño, debería sufrir una atrocidad semejante. Estos hechos nos indignan, nos duelen y exigen una respuesta ejemplar. Por eso, hago un llamado a la Rama Judicial para que este caso avance con celeridad y para que sobre este violador recaiga todo el peso de la ley colombiana", señaló el mandatario.