La reconstrucción de Buenaventura y de otras zonas afectadas del Valle del Cauca busca ahora el respaldo del sector privado. La gobernadora Dilian Francisca Toro pidió a los empresarios de la región aprovechar el mecanismo de Obras por Impuestos para financiar proyectos que permitan avanzar en la recuperación del departamento.El llamado se produjo durante una reunión con la Andi Valle, donde la mandataria explicó que el departamento entró en una nueva etapa, tras superar la fase inicial de atención humanitaria. Entre las principales necesidades mencionó a Buenaventura, donde advirtió sobre el deterioro de varios sectores y la necesidad de reubicar.“En los municipios pequeños uno hace el esfuerzo y yo creo que los podemos recuperar, pero en Buenaventura es muy difícil, quiero decirles que ahora Buenaventura necesita mucho la ayuda de todos porque está bastante deteriorado. Por ejemplo, hay un barrio que hay que reubicarlo todo, que es El Jardín”, indicó la Gobernadora.La Gobernación aseguró que cuenta con un equipo encargado de estructurar los proyectos y adelantar los trámites necesarios para facilitar la participación de las empresas. Desde la Andi, el sector empresarial manifestó su disposición para conocer las iniciativas y buscar mecanismos de apoyo."La Gobernadora cuenta con el empresariado del Valle del Cauca. Nosotros estamos listos para socializar con los empresarios todo lo que tiene que ver con los distintos proyectos e iniciativas que está emprendiendo la Gobernadora para poder reconstruir el departamento. Ella nos mencionó varias necesidades, con especial atención en Buenaventura que tiene barrios enteros que va a tener que reubicar, habló de varias instituciones educativas a lo largo del departamento que van a necesitar apoyo y acciones por parte de los privados”, dijo Lina Sinisterra, gerente de la Andi en el Valle.Además de Buenaventura, entre las prioridades planteadas están varias instituciones educativas y proyectos relacionados con salud. Empresarios y representantes de fundaciones coincidieron en la importancia de coordinar recursos públicos y privados para acelerar la reconstrucción del Valle del Cauca.
Los incendios forestales que se presentan en zonas montañosas del Valle del Cauca mantienen concentrados a organismos de emergencia en Buga y Palmira, donde las condiciones del terreno y la presencia de focos bajo la superficie han complicado las labores de control.En la zona rural de Buga, la emergencia ya completa más de 50 días de trabajo continuo. Allí, 26 bomberos voluntarios, junto con cuadrillas de Smurfit Kappa Colombia, funcionarios de Parques Nacionales Naturales y habitantes de la zona, adelantan tareas para contener las llamas y evitar que sigan avanzando.De acuerdo con las autoridades, el incendio ha afectado más de 1.500 hectáreas de vegetación y bosque nativo, con consecuencias sobre un ecosistema de páramo considerado de importancia ambiental. La dificultad principal está relacionada con la forma en que avanza el fuego. Parte de la conflagración permanece visible, mientras otros focos se encuentran en el subsuelo, lo que dificulta su identificación y extinción.“Actualmente, este incendio forestal se encuentra en dos fases: una donde lo podemos observar y otra que se encuentra en zona de subsuelo”, explicó Francisco Tenorio Lara, secretario de Gestión del Riesgo de Desastres del Valle del Cauca. Según el funcionario, los equipos concentran sus esfuerzos en la construcción de líneas de defensa para frenar la propagación del fuego en jurisdicción de Buga.Mientras continúan estas labores, la respuesta también se ha extendido a otros municipios. La Gobernación coordina el respaldo de cuerpos de bomberos voluntarios de localidades cercanas y gestiona, junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), apoyo aéreo mediante el sistema Bambi Bucket, utilizado para realizar descargas de agua sobre las zonas afectadas.El panorama en el departamento también registra cambios. El incendio que se encontraba en jurisdicción de Trujillo, cerca del Páramo del Duende, fue declarado totalmente liquidado. Sin embargo, permanecen activos otros dos frentes: uno en Buga y otro en el corregimiento de Tenerife, en El Cerrito, que se extendió hacia territorio de Palmira.
De acuerdo con el último informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA, con corte al 23 de septiembre, el sismo ha dejado 486.917 personas afectadas, agrupadas en 303.934 familias, en 500 municipios de 16 departamentos del país..Las cifras oficiales también reportan 335 personas fallecidas, 4.516 heridas y 105 desaparecidas. Además, se contabilizan 36.478 viviendas destruidas, de acuerdo con los reportes que complementan la información del Registro Único de Damnificados.En materia de infraestructura, el balance señala afectaciones en 4.431 centros educativos, 402 centros de salud, 6.094 centros comunitarios y 182 acueductos.Sin embargo, desde la OCHA advierten que estas cifras todavía pueden cambiar debido a las dificultades para consolidar y actualizar la información en algunas zonas.Uno de los principales vacíos está precisamente en la identificación de daños en municipios apartados y zonas rurales dispersas, donde hay baja capacidad técnica y limitada presencia institucional. Esta situación es particularmente evidente en departamentos como Chocó y Valle del Cauca.En Chocó, por ejemplo, existen diferencias entre los registros de las evaluaciones de daños, los reportes de las secretarías departamentales y municipales y otras fuentes sectoriales. Según la OCHA, estas diferencias dificultan conocer oportunamente las necesidades en salud, alojamientos temporales y vigilancia epidemiológica.Además, las dificultades de conectividad, las barreras geográficas y la presencia de grupos armados complican el acceso a comunidades rurales. En zonas como el Atrato, San Juan y Baudó, incluso la movilidad por los ríos presenta dificultades, lo que afecta el reporte oportuno de las necesidades.Otro de los problemas identificados es que personas refugiadas y migrantes que están en algunas de las zonas más afectadas no estarían quedando registradas, lo que puede limitar su acceso a derechos y a las ayudas disponibles.En Risaralda también persiste un vacío importante, el informe señala que la evaluación de estructuras continúa siendo baja, especialmente en Pereira y otros municipios afectados.A esto se suma que algunas familias todavía no tienen suficiente información sobre los resultados de las evaluaciones estructurales ni sobre las rutas disponibles para acceder a soluciones de vivienda y otros servicios.En los alojamientos temporales también continúan las necesidades. La OIM identificó alrededor de 6.903 personas, correspondientes a 1.970 hogares, ubicadas en 105 alojamientos temporales de Risaralda, Chocó, Valle del Cauca y Caldas.En Chocó, cerca de 501 personas de 173 familias permanecen en nueve alojamientos temporales ubicados en Quibdó, Istmina, Nóvita y Condoto.Allí se mantienen necesidades relacionadas con agua potable, saneamiento, condiciones de habitabilidad, atención en salud física y mental y prevención de enfermedades como dengue y malaria.En Valle del Cauca, especialmente en Buenaventura, persisten problemas en los alojamientos temporales, con dificultades de acceso a agua potable, saneamiento y servicios básicos, además de afectaciones en infraestructura de salud y educación.El informe también advierte que algunas comunidades continúan enfrentando una doble afectación, debido a que, además de las consecuencias del terremoto, tienen necesidades relacionadas con el conflicto armado, lo que dificulta el acceso a servicios y la recuperación.Hasta la fecha, al menos 31 organizaciones humanitarias han atendido a más de 137.000 personas, unas 32.600 familias, en 53 municipios de los departamentos priorizados.La asistencia ha incluido alimentos, agua, elementos de alojamiento e higiene, atención en salud física y mental, educación en emergencias, protección y transferencias monetarias. Desde la OCHA señalan que los socios humanitarios continúan focalizando acciones en zonas rurales donde persisten vacíos de atención.
La constructora Jaramillo Mora anunció la destinación de 22.000 millones de pesos para apoyar las labores de emergencia, recuperación y reconstrucción de Cali y el Valle del Cauca. La compañía aseguró que el aporte incluye recursos económicos y capacidad técnica, que serán articulados con diferentes actores institucionales, empresariales y sociales para contribuir a la recuperación de las familias afectadas.La empresa señaló que esta destinación hace parte de su compromiso con la región y busca acompañar los procesos de reconstrucción, más allá de la entrega de recursos económicos. La compañía destacó que mantiene su apuesta por el desarrollo de Cali y el Valle del Cauca.“Nuestro compromiso va mucho más allá de una contribución económica. Creemos profundamente en el potencial de nuestra región y en la capacidad de su gente para salir adelante.” dijo Luisa Jaramillo Toro, directora ejecutiva de Jaramillo Mora.De manera paralela, Jaramillo Mora informó que activó sus protocolos de inspección técnica en los proyectos que actualmente tiene en construcción, como parte de las acciones adelantadas para verificar las condiciones de sus edificaciones y brindar tranquilidad a clientes, colaboradores y comunidades.“El desafío que hoy enfrentamos no consiste únicamente en reconstruir infraestructura. El verdadero reto es acompañar a las familias y comunidades para que recuperen la confianza, la estabilidad y las condiciones necesarias para volver a comenzar”, expresó la directora.Las inspecciones técnicas fueron realizadas en 27 proyectos activos ubicados en Cali, Jamundí, Palmira y Yumbo. De acuerdo con la constructora, las evaluaciones permitieron validar la integridad y seguridad de todos los proyectos, con resultados satisfactorio
Tres incendios forestales permanecen activos actualmente en diferentes sectores del Valle del Cauca, generando preocupación entre los organismos de socorro debido a las difíciles condiciones para acceder a las zonas afectadas y controlar las llamas.El incendio de mayor magnitud se registra en la zona rural de Buga, mientras que otras dos emergencias se presentan en el municipio de Trujillo y en el corregimiento de Tenerife, en El Cerrito. Las autoridades han señalado que los fuertes vientos y la ubicación de los focos de incendio han dificultado las labores de control y extinción.En Trujillo, la emergencia avanza en una zona cercana al Páramo del Duende, situación que genera especial preocupación por el posible impacto sobre este ecosistema. El secretario de Gestión del Riesgo del Valle del Cauca, Francisco Tenorio, explicó que el acceso hasta el punto de la emergencia ha sido especialmente complejo, debido a las condiciones del terreno y la distancia que deben recorrer los organismos de socorro."Cabe resaltar que actualmente el departamento del Valle del Cauca tiene tres incendios forestales activos, como las condiciones climáticas, no han permitido que estos ejercicios se lleven a buena causa y los incendios se logra liquidar, hemos hecho llamado Gobierno nacional, con solicitud de activación de protocolo aéreo, la situación que se nos presente. La dificultad es la altura, estamos hablando de incendios por encima de los 3000 metros de altura, lo que dificulta las labores de los dispositivos aéreos como el personal en tierra" dijo Tenorio. Una situación similar se presenta en la zona rural de El Cerrito, específicamente en el sector donde nace la quebrada El Corazón. Allí, las llamas también amenazan áreas cercanas al Páramo Las Domínguez.Arbey Trujillo, comandante del Cuerpo de Bomberos de El Cerrito, confirmó que la atención de esta emergencia ha sido complicada, por las limitaciones de recursos y la falta de alimentos para el personal que permanece en la zona realizando las labores de control.Por el momento, organismos de emergencia continúan a la espera de la llegada de más equipos y personal para reforzar las labores en los tres puntos donde se registran los incendios. La principal preocupación de las autoridades es que las llamas puedan extenderse y afectar varios páramos.
Desde tempranas horas de este domingo, hombres encapuchados salieron a la vía que comunica a Jamundí, Valle del Cauca, con los corregimientos de la zona alta del municipio, principalmente Ampudia, para realizar un bloqueo, evitando todo el paso de vehículos particulares en la zona.En la vía los manifestantes instalaron barricadas, prendieron fuego a llantas y otros elementos, con el objetivo de impedir el tránsito normal de la comunidad en la zona. Lo que se ha conocido hasta el momento es que estas personas serían presuntos invasores quienes pretenderían instalarse en un predio privado de la zona de Río Claro y realizan el bloqueo para evitar cualquier operativo de desalojo.Actualmente la fuerza pública hace presencia en la zona coordinando acciones para lograr el despeje de la vía, teniendo en cuenta el temor que tienen algunos ciudadanos que aseguran no poder salir de sus casas ante esta situación."Las autoridades municipales se encuentran coordinando acciones con la fuerza pública para restablecer el orden y garantizar la movilidad y seguridad de la comunidad. La Administración Municipal hace un llamado a la ciudadanía a mantener la calma, evitar la difusión de información no verificada y reportar cualquier información que pueda contribuir al esclarecimiento de los hechos a las autoridades competentes", señaló la Alcaldía de Jamundí a través de un comunicado.Horas antes, en esa misma zona se registró un incendio en el condomino Essencial Country Club, emergencia que según las autoridades, habría sido provocada. Se trata de establecer si ambos hechos estarían relacionados.
Es compleja la situación que actualmente enfrenta el Valle del Cauca en la atención a incendios forestales debido a las complejas condiciones en los sitios donde se están registrando las emergencias.Este domingo, bomberos de varios municipios del centro del departamento se encuentran en el sector de la Mesa, en zona rural de Buga, tratando de controlar el fuego que ha destruido más de 1.000 hectáreas de vegetación del Páramo de Las Golondrinas, ubicado en el Parque Nacional Natural Las Hermosas.Esta es la emergencia más preocupante, debido a que está a punto de completar 50 días activa, pues si bien logran mitigar las llamas, los focos que quedan lo reactivan constantemente.Mientras tanto en el municipio de Trujillo, otro incendio forestal amenaza el Páramo de El Duende, el cual no se ha podido atender por complicaciones en el acceso a la zona, que ha imposibilitado la llegada de los organismos de socorro hasta el sitio."Donde se presenta este incendio forestal es páramo. La comunidad también ha realizado un trabajo bastante importante de acompañamiento y de apoyo a los cuerpos de bomberos. Ya se solicitó el apoyo aéreo a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, tanto del UH-60 Black Hawk, como del dispositivo AT-802 que es una avioneta que se ha acondicionado para extinguir este tipo de incendios forestales a gran altura, esperamos que en las próximas horas se pueda dar esa autorización", aseguró el secretario de Gestión del Riesgo del Valle, Francisco Tenorio.Un tercer incendio forestal también está siendo atendido en el centro del departamento, esta vez en el corregimiento de Tenerife, en El Cerrito, en la zona de reserva donde nace la quebrada el Corazón, la cual está siendo atendida por los bomberos y la comunidad.
A las 11:30 de la noche de este sábado se realizó el traslado del exgobernador del Valle del Cauca, Juan Carlos Abadía, desde un centro asistencial de la ciudad de Cali, hasta la cárcel de Villahermosa.Abadía fue llevado a una clínica después de haber sufrido una descompensación en la Escuela de Carabineros de la Policía de Cali en la que se encontraba recluido, tras ser notificado de este traslado.A través de su cuenta de X, el presidente Abelardo De La Espriella confirmó la llegada de Abadia a la cárcel de Villahermosa, asegurando que su percance habría sido simulado para evitar el procedimiento.“Juan Carlos Abadía se creía intocable, desde el pabellón especial de la escuela de carabineros en Cali hacía y deshacía. Participando en política, ponía y quitaba funcionarios, y definía contratos”, señaló el presidente De La Espriella.El mandatario aseguró que él personalmente dio la orden para que el exgobernador del Valle del Cauca saliera de la clínica hacia una cárcel de verdad, donde deberá seguir cumpliendo con su condena de 21 años y 7 meses de prisión por delitos relacionados con corrupción.
Este sábado a Cali llegó una delegación de Naciones Unidas, liderada por Kamal Kishore, jefe de la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres, para verificar cómo se encuentra la ciudad a casi de un mes y medio después del terremoto del 10 de agosto y conocer de qué manera se brindará apoyo en el proceso de reconstrucción de la ciudad.El representante de la ONU se reunió con la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, y otras autoridades locales para conocer el nivel de afectaciones y familias damnificadas que dejó esta emergencia.En ese encuentro se habló de las acciones desarrolladas durante el terremoto, las dificultades y retos que persisten así como la seguridad de las demás edificaciones y cómo se prepara el departamento para escenarios futuros de riesgo, y ahí se confirmó que los 24 municipios del valle del Cauca serán incluidos en la iniciativa global Desarrollando Ciudades Resilientes 2023.En el marco de esta visita se realizará un recorrido por las zonas más afectadas en la ciudad, como los barrios Los Cámbulos, Nueva Tequendama y Cuarto de Legua, para conocer las acciones que se deben adelantar para la atención de damnificados y la recuperación de la ciudad.
Actualmente, los organismos de socorro en el Valle del Cauca están atendiendo incendios forestales en cuatro municipios: Buga, Pradera, Sevilla y El Cerrito, los cuales se registran en zonas apartadas, lo que dificulta el acceso y facilita la propagación del fuego.Es por esta razón que las autoridades están articulando todas sus capacidades para controlar estas emergencias, principalmente para lograr el apoyo con el sistema Bambi Bucket de la Fuerza Aérea."Los organismos de socorro se encuentran en labores de extinción, se están activando todos los protocolos que se requieren, especialmente Bambi Bucket para algunas operaciones en algunos de estos municipios y también se activó la brigada de incendios forestales del Ejército Nacional. Estamos en articulación con los municipios con el ánimo de poder apoyarlos tanto en la parte técnica como logística en la extinción de estos incendios forestales", aseguró el secretario de Gestión del Riesgo del Valle, Francisco Tenorio.En cuanto a Cali, en la tarde del viernes se registró un incendio forestal en el sector de Altos de Normandía, el cual fue controlado después de unas seis horas de labores por parte del cuerpo de Bomberos y dejó varias hectáreas de vegetación afectadas.
El programa de este domingo, 27 de septiembre de 2026, 'En Blu Jeans' arrancó con la encuesta: ¿Cuáles de las siguientes opciones considera usted que son una infidelidad?, y además contó con las siguientes secciones:En 'La ciencia detrás de las cosas', hablamos sobre la invención del velcro y su historia.En el 'Tema Central', se discutieron las reacciones de hombres y mujeres ante la infidelidad, debatiendo la idea popular de que los hombres tienden a negarlo "hasta la muerte".En 'Historias de viaje con JuanK', se habló del Día Internacional del Turismo, este 27 de septiembre.En 'La máquina de la verdad', el geólogo Alex Bernal aclaró conceptos de la geología colombiana.Este y más temas en el programa completo aquí:
Las patinetas y bicicletas eléctricas siguen ganando espacio entre las alternativas de movilidad en Colombia. Durante el primer semestre de 2026, las ventas de vehículos eléctricos personales crecieron 204%, según datos de la Andi y Fenalco, en medio de la congestión que enfrentan ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.A este crecimiento se suma la llegada de tres nuevos modelos de Segway al mercado colombiano: MAX G3 Plus, ZT3 y E3 Go. La compañía proyecta comercializar más de 4.000 unidades de estas referencias durante el último trimestre de 2026 y cerrar el año con ventas de entre 25.000 y 30.000 vehículos eléctricos en el país.La expansión de este segmento está relacionada con la búsqueda de opciones para desplazamientos cotidianos y recorridos de corta y media distancia, especialmente en ciudades donde los tiempos de viaje y la congestión hacen que los usuarios busquen otras alternativas de transporte.¿Cuáles son las nuevas patinetas eléctricas que llegan a Colombia?Los tres modelos están dirigidos a perfiles de usuarios diferentes. Luis Martínez Navarro, fundador y CEO de Segway Colombia, representado exclusivamente por CKT GLOBAL, explica que "la E3 Go está dirigida a quienes buscan acceder por primera vez a este tipo de movilidad, democratizando tecnología premium a un precio altamente competitivo".La ZT3, en cambio, está orientada a quienes necesitan un vehículo para recorridos más exigentes, mientras que la MAX G3 Plus apunta al segmento premium, con mayor autonomía, tecnología y sistemas de asistencia a la conducción.Las condiciones de las ciudades colombianas también han llevado a incorporar características relacionadas con la estabilidad, la suspensión, la resistencia al agua, la navegación y el control del vehículo. Entre las tecnologías mencionadas están el sistema de control de tracción, la tecnología de conducción de largo alcance y soluciones para terrenos diversos.¿Qué tecnología tienen las nuevas patinetas eléctricas?La MAX G3 Plus cuenta con doble suspensión hidráulica, neumáticos autosellantes y resistencia al agua IPX6. También incorpora funciones de localización mediante Apple Find My y bloqueo electrónico remoto.La seguridad y el control remoto hacen parte de esta nueva generación de vehículos, que también incorpora sistemas de navegación y pantallas para consultar información durante los recorridos.Bogotá concentra una parte importante de este mercado, impulsada por su red de ciclorrutas y la congestión. Medellín encuentra una aplicación relacionada con sus pendientes, mientras que Cali y Barranquilla presentan condiciones de terreno que favorecen estos desplazamientos. Otras ciudades como Manizales, Pereira, Cúcuta, Cartagena y Bucaramanga también empiezan a registrar crecimiento en la adopción de estos vehículos.
El Ideam advirtió que este domingo continuarán las lluvias en buena parte del Caribe colombiano con fuerte actividad eléctrica por las condiciones atmosféricas que se están presentando, entre ellas el paso de una onda tropical.Así las cosas, las autoridades pidieron tener máxima precaución, ya que las lluvias acompañadas de actividad eléctrica que se han presentado en las últimas horas en ciudades como Barranquilla y Santa Marta, persistirán este domingo, según el seguimiento satelital que hace el Ideam.Destacó el Instituto de Meteorología que este sábado las estaciones automáticas del Ideam registraron 36,8 milímetros de precipitación en la estación Aeropuerto Simón Bolívar, en Santa Marta, en aproximadamente dos horas.El monitoreo satelital evidenció también que en ese mismo periodo de tiempo se registraron alrededor de 1.128 descargas eléctricas en sectores del norte de la región Caribe y áreas marítimas cercanas, detectadas por el satélite GOES-19.De acuerdo con las predicciones, se espera que las lluvias y la actividad eléctrica continúen presentándose de manera sectorizada durante los próximos días.Otras zonas donde se esperan lluvias son el sur de La Guajira, Cesar, oriente de Magdalena, sur de Bolívar, suroccidente de Córdoba y lluvias moderadas en las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, mientras que en la zona marítima son esperadas precipitaciones más intensas, acompañadas de descargas eléctricas.Recomendaciones de la Alcaldía de BarranquillaPrecisamente por la llegada de la temporada de lluvias y de huracanes en el Caribe, que se da entre los meses de septiembre y noviembre, la oficina de gestión del riesgo de la Alcaldía de Barranquilla hizo un llamado a la prevención y al autocuidado.Alerta la Alcaldía que, de acuerdo con las condiciones meteorológicas previstas, ambos fenómenos naturales pueden presentarse de manera simultánea, aunque se proyecta una temporada de precipitaciones con menor intensidad, asociada a los efectos del fenómeno de El Niño.Dentro de las recomendaciones la Oficina de gestión del riesgo están: “No arrojar basuras, escombros ni otros residuos a calles, canales, arroyos o sistemas de drenaje, para evitar obstrucciones y posibles inundaciones; mantener limpios los canales, terrazas, patios, rejillas y desagües de las viviendas; durante las lluvias fuertes evita transitar o permanecer cerca de arroyos y zonas susceptibles a inundaciones; revisar las condiciones de techos y ventanas e identificar árboles que presenten inclinación, ramas secas o condiciones que puedan representar riesgo, y reportarlo oportunamente a las autoridades competentes”.Desde la Oficina de Gestión del Riesgo recordaron que en caso de presentarse alguna emergencia deben comunicarse con la línea de atención 195.
La muerte de Emmanuel Hernández Epinayuu sigue siendo toda una incógnita para los habitantes del Valle de Aburrá que aún no salen del asombro por el fallecimiento de este bebé de 7 meses que habría muerto por “varias caídas al interior de su vivienda”.Una vez se conoció esta lamentable situación, la institucionalidad en el municipio de Bello, lugar en donde vivía el bebé, pidió que todas las capacidades fueran dispuestas para establecer con exactitud qué ocurrió con el menor de edad.Según el reporte oficial de las autoridades, la madre de Emmanuel relató al personal médico que su hijo había sufrido “varias caídas al interior de su vivienda” en el barrio Nueva Jerusalén, hecho que levantó la alerta entre las autoridades.No obstante, una gestora de la sala de transición del Hospital Pablo Tobón Uribe indicó que el niño murió por cuenta de un trauma craneoencefálico severo y, además, reportes también indican que el menor tenía síntomas como asfixia e insuficiencia respiratoria aguda, edema cerebral y choque traumático.Ante la variedad de versiones el general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, aseguró que las investigaciones están avanzadas para tratar de determinar, de manera prioritaria, cómo murió el menor de edad."En un trabajo de corresponsabilidad con nuestra fiscalía y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, avanzamos en la recolección de elementos materiales probatorios, entrevistas, labores de vecindario y demás actuaciones judiciales que permitan esclarecer lo sucedido", indicó.Por ahora y tras la inspección judicial del cuerpo en la institución de salud, los esfuerzos de las autoridades en el Valle de Aburrá se centran en determinar las circunstancias de lo ocurrido y si sus padres, primeros responsables de su cuidado, tienen alguna responsabilidad en el hecho.
El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) desmintió las cifras reportadas por Fedegán sobre la muerte y movilización de ganado que estarían relacionadas con los efectos del fenómeno de El Niño y los incendios registrados en varias regiones del país.Fedegán informó que la ganadería colombiana enfrenta pérdidas por 75.327 millones de pesos debido a las condiciones climáticas y los incendios registrados durante los últimos 86 días. Según el gremio, las afectaciones se extienden a 19 departamentos, equivalentes al 60 % del territorio nacional, donde las inundaciones, el verano intenso y los incendios han generado dificultades para productores y animales.De acuerdo con el consolidado presentado por Fedegán, Magdalena registra 3.968 bovinos muertos, 252.000 hectáreas afectadas y 46.312 animales desplazados. En Sucre, el gremio reportó 3.101 bovinos muertos, 324.188 hectáreas afectadas y 56.735 animales desplazados, mientras que en La Guajira contabilizó 3.042 animales muertos.Sin embargo, el ICA aseguró que estas cifras no coinciden con sus registros oficiales. La entidad revisó la información y la contrastó con las Guías Sanitarias de Movilización Interna y los reportes oficiales de mortalidad.Según el instituto, en Magdalena, Sucre, La Guajira y Atlántico no se encontraron comportamientos atípicos en la mortalidad del ganado frente a los mismos periodos de 2024 y 2025.El ICA también señaló que la movilización de bovinos en estos departamentos disminuyó 22 % frente a 2025 y 12 % frente a 2024, por lo que, de acuerdo con sus registros, no se evidencia un incremento asociado a las condiciones climáticas señaladas.Además, la Dirección Técnica de Vigilancia Epidemiológica, en coordinación con las 32 gerencias seccionales del ICA, realizó un seguimiento a la situación sanitaria del sector y tampoco encontró evidencia de un aumento inusual en la mortalidad del ganado.Frente a esta diferencia en las cifras, el ICA recordó que la información sobre afectaciones al sector agropecuario debe ser verificable, trazable y estar sustentada en fuentes oficiales, especialmente cuando se utiliza para dimensionar una emergencia o tomar decisiones públicas.Por otra parte, el instituto informó que el departamento del Atlántico ha registrado fuertes lluvias desde la noche del sábado 26 de septiembre. En ese periodo se han acumulado 140 milímetros de precipitación, mientras que septiembre suma 182 milímetros y el acumulado de 2026 alcanza 582 milímetros.El ICA aseguró que continuará haciendo seguimiento a las condiciones sanitarias y productivas del sector agropecuario y que comunicará los resultados a partir de sus registros oficiales.