Una actividad académica dirigida a estudiantes de cuarto y quinto de primaria desató una controversia en Villa del Rosario, Norte de Santander, luego de que padres de familia denunciaran que los menores recibieron una guía en la que se les solicitaba dibujar las insignias del ELN y las Farc.
El caso se presentó en el Instituto Técnico María Inmaculada y se conoció públicamente después de que fotografías de la actividad y videos con las denuncias de algunos padres de familia comenzaran a circular en redes sociales. Según el material divulgado, la guía habría sido entregada el pasado 22 de septiembre y contenía una pregunta relacionada con la forma en que los estudiantes recordaban las insignias de estas estructuras armadas.
La situación generó cuestionamientos entre algunas familias, que pidieron conocer cuál era el propósito pedagógico de la actividad y bajo qué contexto fueron abordados estos contenidos con niños de primaria. La preocupación tomó mayor relevancia por tratarse de un municipio fronterizo de Norte de Santander, un territorio que durante años ha enfrentado los efectos de la violencia y la presencia de diferentes grupos armados.
Ante la denuncia, la Secretaría de Educación de Norte de Santander solicitó al rector de la institución un informe detallado para establecer las circunstancias en las que fue planteada la actividad y determinar si hacía parte de la planeación académica del establecimiento.
La secretaria de Educación, Hilse Aldana Pérez, confirmó que la dependencia departamental conoció el caso a través de un video difundido en redes sociales y que se activará la ruta correspondiente para esclarecer lo sucedido.
“En la Secretaría de Educación de Norte de Santander conocimos un video que circula en redes sociales, en el que una persona denuncia a una docente de una institución educativa de Villa del Rosario por solicitar a sus estudiantes realizar dibujos alusivos a grupos armados al margen de la ley. De manera inmediata solicitamos al rector del establecimiento un informe claro sobre los hechos denunciados”, explicó la funcionaria.
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La Secretaría de Educación indicó que, una vez sea recibido el informe, el área de Inspección y Vigilancia determinará las actuaciones que correspondan. Además, desde la institución educativa se adelanta una revisión interna para establecer el contexto en el que fue elaborada y entregada la guía.
La controversia también ha abierto el debate sobre la manera en que temas relacionados con el conflicto armado deben ser abordados dentro de las aulas, particularmente cuando se trata de estudiantes de primaria. El desafío está en establecer si la actividad hacía parte de un ejercicio académico sobre el contexto histórico y social del territorio o si, por el contrario, se produjo una situación que requiere otro tipo de explicación.
En medio de esta discusión, Luis Fernando Niño Alto, alto consejero de Paz, señaló que se trata de una situación delicada que debe recibir la atención de las autoridades para conocer con precisión qué ocurrió y cuál era la intención detrás de la actividad.
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“Es una situación delicada que requiere toda la atención pertinente. Lo primero es conocer el contexto en el que se desarrolló esta actividad y establecer si realmente tuvo alguna relación con el conflicto armado o si se trató de una situación ajena a ese contexto. Antes de sacar conclusiones, es necesario esclarecer los hechos y escuchar a todas las partes”, indicó.
Mientras avanzan las verificaciones, las autoridades educativas buscan establecer si el material que circuló en redes sociales corresponde a la totalidad de la actividad o si, como ha señalado la institución, algunos de los elementos conocidos públicamente fueron presentados sin todo el contexto académico en el que fueron planteados.
De hecho, representantes del colegio han señalado que el material difundido debe ser revisado dentro de su contexto y que la institución adelanta las respectivas verificaciones internas. El caso también fue llevado a instancias directivas del establecimiento para revisar las circunstancias en las que se asignó la actividad.
Por ahora, no existe un informe definitivo que establezca las condiciones exactas en las que fue elaborada y entregada la guía ni que determine si hubo alguna irregularidad. La investigación deberá establecer cuál era el objetivo pedagógico del ejercicio, si estaba contemplado dentro de la planeación curricular y cuáles fueron las instrucciones impartidas a los estudiantes.