Gobierno dice que no hay desabastecimiento: siguen fallas en entrega de medicamentos de salud mental
Medicamentos clave para salud mental y epilepsia presentan fallas en su entrega, mientras crece la alerta por riesgos de desabastecimiento en medio de deudas dentro del sistema de salud; sin embargo, el Gobierno insiste en que no hay desabastecimiento generalizado.
Persisten las dificultades en la entrega de medicamentos en Colombia, especialmente en tratamientos relacionados con la salud mental y enfermedades neurológicas como la epilepsia. Así lo reconoce el Ministerio de Salud, que, aunque descarta un desabastecimiento generalizado en el país, sí advierte fallas en la dispensación oportuna de estos fármacos.
De acuerdo con la entidad, actualmente se mantiene un monitoreo constante ante posibles riesgos de escasez. No obstante, el más reciente listado del Invima, correspondiente al mes de febrero, evidencia que al menos cinco medicamentos utilizados para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) presentan problemas de abastecimiento.
Salud mental después de la pandemia
Foto: ImgFX, referencia
A esta situación se suma otro medicamento clave utilizado para el tratamiento de convulsiones, epilepsia y trastornos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la ansiedad, que también registra dificultades en su disponibilidad en el país.
Frente a este panorama, el Ministerio de Salud ha señalado que existen alternativas terapéuticas para los pacientes, así como mecanismos para mitigar el impacto de la escasez, entre ellos la importación de medicamentos bajo la figura de “vital no disponible”.
Además, la cartera le recordó a las EPS que tienen la obligación de garantizar la entrega completa y oportuna de los medicamentos formulados a los usuarios.
Desecharon más de 4.000 toneladas de medicamentos en Colombia
Foto: referencia, Meta IA
Sin embargo, en el sector también se advierte sobre problemas estructurales que afectan la cadena de suministro. Entre ellos, la falta de flujo de recursos y las deudas acumuladas entre EPS, gestores farmacéuticos y laboratorios, lo que estaría incidiendo en los retrasos en la entrega de los tratamientos.
Esta situación continúa generando preocupación entre pacientes y profesionales de la salud, especialmente por el impacto que puede tener en la continuidad de los tratamientos y en la calidad de vida de quienes dependen de estos medicamentos. Entretanto, el Gobierno insiste en que no existe un desabastecimiento generalizado en el país.