La salud mental infantil y la educación emocional empiezan a ocupar un lugar central en Colombia. En respuesta a las alarmantes cifras sobre enfermedades mentales en niños y adolescentes, la Fundación Prema inauguró en Bogotá el Centro de Regulación Emocional Infantil, un espacio pionero inspirado en modelos internacionales que busca acompañar a menores, cuidadores y educadores en el manejo de las emociones, la resiliencia y el bienestar mental.El centro funciona en la Fundación Hogar Nueva Granada, organización que beneficia a niños de sectores vulnerables de Chapinero Alto como Juan XXIII, Pardo Rubio y Nueva Granada, entre otros barrios de la capital.Durante una entrevista en Blu Radio, María Paula Ávila, psicóloga y directora de ilusiones de la Fundación Prema, explicó que la iniciativa nace como respuesta a una realidad preocupante en salud mental.“Hoy la Organización Mundial de la Salud nos dice que el 50% de las enfermedades mentales se desarrollan antes de los 14 años y que el suicidio es la principal causa de muerte entre jóvenes de 12 a 24 años”, aseguró.Según Ávila, el proyecto no se limita a un espacio físico, sino que hace parte de un proceso de transformación cultural que tomó cerca de tres años de implementación dentro de la institución educativa. Durante ese tiempo, docentes, padres de familia y cuidadores recibieron capacitación en habilidades socioemocionales y herramientas de acompañamiento emocional.El modelo utilizado se basa en el programa internacional Conscious Discipline, respaldado por estudios en neurociencia y reconocido por organizaciones educativas y de salud mental en Estados Unidos. La estrategia busca enseñar a niños y adolescentes herramientas de autorregulación emocional y resolución de conflictos.“Todo comportamiento es una forma de comunicación. Muchas veces juzgamos a los adolescentes como rebeldes, cuando en realidad necesitan acompañamiento y herramientas emocionales”, explicó la psicóloga.La Fundación Prema ya ha desarrollado programas similares en hospitales y centros médicos de ciudades como Quibdó, Apartadó, Pereira, Tunja y Pasto, además de espacios de apoyo emocional en Bogotá. Sin embargo, esta es la primera vez que el modelo se implementa dentro de una institución educativa en Colombia.De acuerdo con la organización, los resultados preliminares han sido positivos. En la Fundación Hogar Nueva Granada, los casos de convivencia y conflicto escolar se habrían reducido en un 60% tras la implementación de las estrategias socioemocionales.La entrevista también abordó el impacto del uso excesivo de pantallas y redes sociales en la salud mental de niños y adolescentes. Ávila advirtió que el acceso temprano a dispositivos móviles y contenido digital podría convertirse en una “epidemia de salud mental” en los próximos años.“Seguimos entregándoles celulares a los niños desde muy pequeños y luego nos sorprendemos por las consecuencias. Hoy sabemos que el acceso descontrolado a las redes sociales afecta la autoestima, genera ansiedad y expone a los menores a múltiples riesgos”, afirmó.Finalmente, la especialista hizo un llamado a padres, docentes y cuidadores para fortalecer la conexión emocional con los menores y priorizar la salud mental en el hogar y las aulas.“La invitación es simple: soltemos el celular, mirémonos a los ojos y volvamos a conectar con nuestra humanidad”, concluyó.
Es muy común que en algún momento de la vida, cuando salude a alguien, reconozca la cara y hasta recuerde dónde lo conoció, pero justo en ese momento se le olvide el nombre de esa persona. Para muchos termina siendo un momento muy incómodo y, si es recurrente, genera preocupación, y más de uno se pregunta: ¿qué está pasando con mi memoria?Sin embargo, la psicología y la neurociencia tienen una respuesta concreta, y es que, de acuerdo con expertos, olvidar nombres no indica una señal de deterioro cognitivo. De hecho, en muchos casos está más relacionado con la manera en la que el cerebro organiza información y decide qué debe guardar con mayor facilidad.Esto dice la psicología sobre olvidar nombresDe acuerdo con lo revelado por el psicólogo David Ludden, los nombres propios se almacenan de una manera diferente en la memoria. Esto se debe a que, a diferencia de otros datos, no tienen una historia, una imagen o un contexto claro que permita que el nombre se fije con mayor facilidad.Debido a ello, explica que para el cerebro resulta más fácil almacenar un rostro, una conversación o un lugar, antes que el nombre de la persona.Así mismo, el neurocientífico y psicólogo Neil Mulligan ha dicho que los nombres son solo etiquetas bajo un contenido semántico. Es decir, son datos que realmente cuentan con pocos ganchos que permitan fijar la información en la memoria.¿Por qué olvida el nombre? Esto dicen los expertosSegún afirman los expertos, el problema muchas veces no es la memoria, sino la atención. Cuando alguien se presenta, la mente suele estar ocupada en otras cosas, ya sea la conversación, el entorno o incluso los nervios producidos por el momento.Eso hace que el nombre no se registre en la memoria como debería, sino de manera superficial y, al no quedar bien registrado desde un principio, hace que sea más difícil recuperar esa información.Adicionalmente, también influye la cantidad de estímulos que recibe el cerebro diariamente. Entre caras, voces y problemas del día a día, la mente filtra información y deja de lado lo que podría parecer menos relevante.Por otro lado, si se conocen varias personas similares en poco tiempo, eso hace que la confusión aumente y sea más difícil almacenar la información.Memoria funciona diferente por no recordar nombresLa respuesta es que sí. La memoria de los nombres suele trabajar diferente a como funciona frente a otros recuerdos cotidianos. No quiere decir que exista un problema neurológico.La neuróloga Judith Heidebrink comenta que la señal de alerta aparece cuando una persona no recuerda nombres ni siquiera con ayuda externa o empieza a confundir de forma constante caras, historias y contextos que sí pueden afectar su vida diaria.Es decir, olvidar nombres de vez en cuando es más común de lo que muchos creen; el cerebro solo prioriza información. Ahora bien, si esto ocurre muy seguido, pese a recibir ayuda, o confunde información, sí puede ser un sinónimo de alarma.
Se firmó el Código Dorado comunitario en Colombia. El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, oficializó la estrategia “Activación Código Dorado comunitario”, que activa rutas de atención en salud mental para la detección temprana, la respuesta inmediata y el seguimiento de personas en riesgo, una iniciativa liderada por el Ministerio de Salud y Protección Social que articula a la comunidad, el sector salud y las instituciones en el país.El programa está respaldado por un crédito de 150 millones de dólares y una asignación cercana a 600.000 millones de pesos, incorporados en el Plan de Desarrollo. La estrategia incluye la conformación de una red con 39 centros regionales y la articulación de servicios a nivel local para la atención en diferentes niveles del sistema.De acuerdo con las cifras entregadas, el despliegue en el territorio contempla más de 9.800 psicólogos y la proyección de cobertura de servicios de psiquiatría en 1.022 municipios. El esquema plantea acciones de detección, atención y seguimiento de casos, así como la coordinación entre la red pública y privada de prestación de servicios de salud.En materia de infraestructura, el balance presentado señala 57 proyectos en ejecución y un total de 129 iniciativas previstas, junto con 1.402 proyectos adicionales por un valor superior a 3,6 billones de pesos. Estas intervenciones abarcan adecuaciones, ampliaciones y construcción de infraestructura hospitalaria en distintos niveles de atención. Los recursos hacen parte de vigencias futuras programadas para los años 2026, 2027 y 2028.Como parte de la estrategia, se estableció una ruta de acción en ocho pasos que inicia con la comunicación y la educación para la identificación de señales de alerta; continúa con la detección de riesgos y la activación de “puertas” institucionales en sectores como salud, educación y justicia; seguida de la evaluación del nivel de riesgo (alto, medio o bajo) y la activación de equipos de respuesta inmediata, incluyendo líneas de emergencia y atención en salud mental. Posteriormente, contempla el traslado al prestador de servicios, la aplicación del protocolo clínico y el seguimiento del caso bajo un enfoque de vigilancia comunitaria.
Persisten las dificultades en la entrega de medicamentos en Colombia, especialmente en tratamientos relacionados con la salud mental y enfermedades neurológicas como la epilepsia. Así lo reconoce el Ministerio de Salud, que, aunque descarta un desabastecimiento generalizado en el país, sí advierte fallas en la dispensación oportuna de estos fármacos.De acuerdo con la entidad, actualmente se mantiene un monitoreo constante ante posibles riesgos de escasez. No obstante, el más reciente listado del Invima, correspondiente al mes de febrero, evidencia que al menos cinco medicamentos utilizados para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) presentan problemas de abastecimiento.A esta situación se suma otro medicamento clave utilizado para el tratamiento de convulsiones, epilepsia y trastornos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la ansiedad, que también registra dificultades en su disponibilidad en el país.Frente a este panorama, el Ministerio de Salud ha señalado que existen alternativas terapéuticas para los pacientes, así como mecanismos para mitigar el impacto de la escasez, entre ellos la importación de medicamentos bajo la figura de “vital no disponible”.Además, la cartera le recordó a las EPS que tienen la obligación de garantizar la entrega completa y oportuna de los medicamentos formulados a los usuarios.Sin embargo, en el sector también se advierte sobre problemas estructurales que afectan la cadena de suministro. Entre ellos, la falta de flujo de recursos y las deudas acumuladas entre EPS, gestores farmacéuticos y laboratorios, lo que estaría incidiendo en los retrasos en la entrega de los tratamientos.Esta situación continúa generando preocupación entre pacientes y profesionales de la salud, especialmente por el impacto que puede tener en la continuidad de los tratamientos y en la calidad de vida de quienes dependen de estos medicamentos. Entretanto, el Gobierno insiste en que no existe un desabastecimiento generalizado en el país.
Durante décadas, la idea de que el descanso óptimo depende de alcanzar largas fases de sueño profundo ha dominado tanto la investigación científica como las recomendaciones médicas. Sin embargo, nuevos hallazgos comienzan a cuestionar este paradigma y apuntan a un factor inesperado: la intensidad y riqueza de los sueños podrían ser clave para sentir que realmente hemos descansado.Un estudio reciente publicado en la revista científica PLOS Biology por investigadores italianos sugiere que la percepción de haber dormido profundamente no siempre coincide con lo que indican los parámetros fisiológicos tradicionales. En otras palabras, el cerebro podría “sentir” que ha descansado bien incluso cuando no ha permanecido en las fases más profundas del sueño.Para llegar a esta conclusión, el equipo científico llevó a cabo un experimento controlado con 44 adultos sanos, quienes pasaron cuatro noches consecutivas en un laboratorio del sueño. Durante este periodo, los participantes estuvieron conectados a equipos de electroencefalografía de alta densidad, lo que permitió registrar con precisión su actividad cerebral en tiempo real.La metodología fue exigente: los voluntarios fueron despertados repetidamente a lo largo de la noche, acumulando cerca de 1.900 interrupciones en total. Sin embargo, estos despertares no fueron aleatorios. Se realizaron específicamente durante la fase N2 del sueño, una etapa del sueño no REM considerada relativamente ligera, en la que la necesidad biológica de dormir comienza a disminuir progresivamente.Tras cada despertar, los participantes debían describir qué pasaba por su mente justo antes de abrir los ojos y evaluar, en una escala del 1 al 10, qué tan profundo percibían su sueño. Este enfoque permitió cruzar datos subjetivos con mediciones objetivas de la actividad cerebral.Los resultados fueron reveladores. Cuando los participantes reportaban haber experimentado sueños vívidos, con gran carga emocional o con imágenes detalladas, tendían a calificar su descanso como profundo, incluso si el electroencefalograma mostraba patrones propios de un sueño ligero. Por el contrario, cuando sus pensamientos eran difusos, abstractos o vinculados a preocupaciones cotidianas, lo que los investigadores describen como “metaconciencia”, la percepción de descanso era significativamente menor.Este hallazgo plantea un cambio importante en la forma de entender el sueño. La sensación de descanso no dependería únicamente de las fases profundas registradas por el cerebro, sino también del grado de desconexión mental del entorno y de la inmersión en experiencias oníricas intensas.Otro aspecto interesante del estudio es que la capacidad de recordar los sueños no parece ser determinante. Muchos participantes afirmaban haber tenido sueños intensos sin poder reconstruirlos al despertar, y aun así calificaban su descanso como reparador. Esto sugiere que no es necesario conservar la memoria del sueño para beneficiarse de sus efectos.Las implicaciones de estos resultados son especialmente relevantes en el campo de los trastornos del sueño, como el insomnio. Tradicionalmente, estos problemas se han abordado desde la perspectiva de la arquitectura del sueño, es decir, la duración y distribución de sus fases. No obstante, esta nueva evidencia sugiere que también podría ser crucial analizar la calidad de la actividad mental durante la noche.En este contexto, los científicos comienzan a explorar nuevas vías terapéuticas que no solo busquen prolongar el sueño profundo, sino también favorecer una mayor desconexión psicológica y promover experiencias oníricas más ricas. Un enfoque que, de confirmarse, podría transformar la manera en que entendemos y tratamos el descanso.
La soledad dejó de verse únicamente como una ausencia dolorosa para convertirse también en una elección de vida, una forma de libertad y, al mismo tiempo, un fenómeno social que preocupa por sus efectos en la salud mental y la vida colectiva.Así lo explicó el sociólogo Ricardo Forero durante una entrevista en En Blu Jeans, donde analizó cómo este fenómeno ha cambiado en Colombia y en el mundo, especialmente después de la pandemia y con el auge de la hiperconectividad.Forero explicó que la soledad no puede entenderse solo desde lo emocional, sino también desde una dimensión colectiva y cultural. "En diversos momentos y diversos escenarios es muy importante ver primero la soledad no solamente tiene una dimensión psicológica, sino colectiva, social", afirmó.De acuerdo con el sociólogo, en Colombia el fenómeno tiene una expresión concreta en los hogares: dos de cada diez están conformados por una sola persona, una cifra que aumenta con la edad y que tiene implicaciones en la salud, la economía y la forma en la que se construyen los vínculos."El 20% de los hogares colombianos está conformado por una sola persona y esa ese porcentaje aumenta con los años", señaló Forero, al advertir que esta realidad transforma estilos de vida, formas de ocio y hasta el mercado inmobiliario.Soledad elegida y salud mentalDurante la entrevista, el experto diferenció la soledad escogida, asociada con autonomía y libertad, de aquella que llega por rupturas, envejecimiento o desconexión emocional.Aunque en muchos casos estar solo puede ser una decisión positiva, Forero advirtió que también existen riesgos. "Tiene unas implicaciones sobre la salud mental, sobre la salud física, porque muchas de estos escenarios de personas solas pues tienen menores cuidados, menores visiones de autocuidado, peor alimentación, peores rutinas", sostuvo, al explicar que quienes viven solos suelen enfrentar menores rutinas de autocuidado, peor alimentación e incluso escenarios asociados a la depresión y el suicidio.La pandemia, agregó, marcó un antes y un después. Para muchas personas que vivían solas, el confinamiento profundizó la sensación de aislamiento, pese a la aparente conexión permanente que ofrecen las redes sociales."Vivimos en el mundo hiperconectado a través de las tecnologías, pero eso no necesariamente aminora la soledad", explicó.La paradoja de la hiperconectividadUno de los puntos centrales del análisis fue la contradicción entre estar permanentemente conectados y, al mismo tiempo, sentirse profundamente solos.Forero aseguró que hoy muchos jóvenes, aunque tienen miles de interacciones digitales, buscan relaciones más profundas y menos superficiales."Estamos teniendo jóvenes que pesar hiperconectados en una gran cantidad de plataformas se sienten profundamente solos", dijo.Para el sociólogo, la clave está en la calidad del vínculo y no en la cantidad de seguidores o contactos.¿Cómo será la soledad del futuro?Mirando hacia adelante, el experto aseguró que la tecnología jugará un papel determinante, incluso con herramientas como la inteligencia artificial y la robótica orientadas al cuidado y acompañamiento.Sin embargo, insistió en que la naturaleza social del ser humano seguirá imponiéndose. "El ser humano es un ser sociable por naturaleza, es parte de su estructura psicológica. mental y etaria", puntualizó.Más allá de las pantallas, Forero concluyó que el verdadero reto está en aprender a equilibrar el mundo interior con la capacidad de construir vínculos significativos.Escuche la entrevista completa aquí:
El estrés forma parte de la vida cotidiana, entregas laborales, problemas económicos, preocupaciones familiares o incluso el ritmo acelerado de las ciudades pueden desencadenarlo.Aunque muchas veces se asocia únicamente con la mente, lo cierto es que sus efectos van mucho más allá. Dolores de cabeza, insomnio, fatiga y cambios en el estado de ánimo son algunas de sus manifestaciones más conocidas, pero hay otras señales menos evidentes que también alertan sobre su impacto en el cuerpo.Una de ellas está justo frente al espejo, la piel. Cada vez más investigaciones científicas han demostrado que lo que ocurre a nivel emocional puede reflejarse directamente en el aspecto físico, lo que indica que sí hay una conexión con la mente.Estudio revela cómo estrés se refleja en la pielDiversos estudios como los del Journal of the American Academy of Dermatology, University of Utah Health, entre otros institutos científicos del campo de la dermatología y la psicología, han confirmado que el estrés activa una serie de procesos biológicos que impactan directamente la piel.Cuando una persona se encuentra bajo presión, el cuerpo libera hormonas como el cortisol, conocidas como hormonas del estrés, que alteran el equilibrio natural del organismo.Este aumento de cortisol provoca, entre otros efectos, una mayor producción de grasa en la piel, lo que puede obstruir los poros y desencadenar brotes de acné. Además, también "debilita la barrera cutánea, haciendo que la piel sea más sensible, reactiva y propensa a infecciones".La ciencia también ha evidenciado que el estrés está relacionado con procesos inflamatorios en el cuerpo. Esta inflamación puede "agravar enfermedades dermatológicas como la psoriasis, el eccema o la rosácea, e incluso retrasar la cicatrización de heridas".Otro efecto relevante es el envejecimiento prematuro. Investigaciones han señalado que el estrés crónico puede afectar la producción de colágeno y elastina, componentes esenciales para mantener la piel firme y saludable, lo que se traduce en la aparición temprana de arrugas y pérdida de luminosidad.Este vínculo ha dado lugar a un campo de estudio conocido como psicodermatología, que analiza cómo las emociones influyen en la salud de la piel. Expertos coinciden en que el organismo responde al estrés como si enfrentara una amenaza, “activando mecanismos que, con el tiempo, terminan afectando su apariencia”.Por lo cual, lo que muchas veces se percibe como un problema estético puede tener un origen más profundo. “La piel, en este sentido, actúa como un reflejo del estado interno del cuerpo, recordando que el bienestar mental y físico están estrechamente conectados”.
Una fuerte controversia se desató en Santander por el futuro de la atención en salud mental en Barrancabermeja, luego de advertencias sobre un posible cierre de servicios que dejaría sin cobertura a decenas de pacientes en la región.La polémica comenzó tras las declaraciones de Natalia Sofía Ojeda, quien alertó que decisiones del agente interventor del Hospital Regional del Magdalena Medio pondrían en riesgo la continuidad de la unidad de salud mental.Según explicó, el impacto sería significativo: más de 30 pacientes podrían quedar sin atención directa, en una región donde la capacidad ya es limitada. “El año pasado atendimos más de 20.000 usuarios. Ya hay insuficiencia de camas y un cierre dejaría sin una sola disponibilidad en Barrancabermeja y zonas cercanas”, advirtió.El tema escaló rápidamente al ámbito departamental. El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, hizo un llamado al Gobierno Nacional para que intervenga y evite una afectación mayor en la prestación del servicio, especialmente en un área tan sensible como la salud mental.En medio de la controversia, el Hospital Regional del Magdalena Medio emitió un comunicado en el que asegura que ha venido asumiendo responsabilidades que no estaban cubiertas por el Hospital Psiquiátrico San Camilo, lo que ha generado presiones tanto operativas como financieras.Entre los puntos más críticos, la entidad señala que los procesos de remisión de pacientes dependen de la disponibilidad del hospital en Bucaramanga, lo que ha ocasionado demoras, incluso de más de cinco días en casos prioritarios como intentos de suicidio. Además, advierte limitaciones en la atención, especialmente en horarios nocturnos y fines de semana.A esto se suma una deuda cercana a los 371 millones de pesos que, según el hospital de Barrancabermeja, mantiene el Hospital Psiquiátrico San Camilo, así como gastos adicionales que ha tenido que asumir la institución para garantizar la atención.Pese a las dificultades, el Hospital Regional aseguró que continúa prestando servicios de salud mental, tanto intramurales como extramurales, mientras participa en espacios de articulación como el Comité Distrital de Salud Mental 2026, donde se buscan estrategias para fortalecer la atención en el territorio.El caso deja en evidencia una problemática estructural: la falta de capacidad instalada y de articulación entre instituciones para atender la creciente demanda en salud mental, un servicio que hoy enfrenta riesgos en una de las principales ciudades del Magdalena Medio.
La salud mental hoy en día en los adolescentes generan preocupación y se vuelve un tema cada vez más importante, especialmente en una etapa marcada por los cambios emocionales, físicos y sociales. Según los expertos, muchas de las dificultades emocionales comienzan desde esta etapa, es por esto que se debe prestar atención a ciertas señales que pueden hacer la diferencia.Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 30 % de los problemas de salud mental inician durante su adolescencia. Aspectos como el entorno familiar, la presión académica y el uso constante de las redes sociales pueden afectar en el estado emocional de los jóvenes.“En la actualidad, los adolescentes se ven impactados por diversos factores. Entre ellos están el entorno digital y las redes sociales, donde muchas veces aparece la necesidad de validación" , explicó Javier González, médico familiar, donde también señaló que los conflictos sociales o la presión social pueden terminar afectando el bienestar emocional de los jóvenes hoy en día.Dentro de las señales más comunes que generan alerta entre los jóvenes se encuentran aspectos como: la tristeza constante, el aislamiento social, cambios en el sueño y pérdida de interés por actividades que disfrutaba. Incluso también suelen aparecer conductas de riesgo o comentarios negativos sobre sí mismos.El especialista señala que aunque no siempre son señales que indican un problema grave, recomiendan poner mucha atención si estos aspectos se mantienen durante varias semanas o incluso afectan la vida diaria del adolescente. Otro elemento clave es la comunicación en casa. El especialista indica que, hablar abiertamente, sin juzgar, puede ayudar a que los jóvenes se sientan escuchados y acompañados. De hecho, estudios han demostrado que una buena relación entre padres e hijos pueden evitar problemas como la ansiedad e incluso la depresión.“Promover conversaciones abiertas permite que el joven se sienta validado, pueda entender sus emociones y establezca una red de apoyo para pedir ayuda", señaló el especialista.Por último, los expertos insisten en dejar de lado mitos como "es una etapa, ya se le pasará" o "los jóvenes exageran", ya que esto puede impedir una atención oportuna.
El caso de Catalina Giraldo Silva, psicóloga de 30 años, comenzó forma desde su adolescencia, cuando, según relató, empezaron los primeros síntomas de depresión que con el tiempo se volvió permanente. La mujer aseguró en entrevista con Caracol Televisión que durante años experimentó una sensación constante de vacío que, según describió, también se manifestaba físicamente. “Todo el tiempo es como una sensación de vacío con la vida. Ese vacío lo siento físicamente, lo siento en mi pecho y me duele”, explicó. Con el paso de los años, indicó que ese sentimiento se convirtió en un sufrimiento cotidiano que la acompañaba incluso en momentos de descanso.De acuerdo con su testimonio, esa situación marcó gran parte de su vida adulta y se reflejó en distintas formas de afrontar el dolor emocional. Catalina explicó que los tatuajes que lleva en sus brazos hacen parte de esa historia personal, pues fueron una manera de resignificar las cicatrices que quedaron tras episodios de autolesión. “Fue una forma de decirle a mi cuerpo que no es de la ansiedad ni de la depresión… es mi cuerpo”, afirmó. También señaló que decidió plasmar en su piel parte de su historia: “En mi antebrazo está mi historia… yo decía que era un poco como embellecer las paredes de mi hogar”.Durante el reportaje también se mostraron algunos dibujos y una nota aparentemente de Catalina: “El peso innegable de esta tristeza cargada por años me ha consumido por dentro. Me ha arrebatado mi humanidad y ahora no soy más que un saco de huesos recubiertos por piel”, decía el mensaje.Según contó, la tristeza persistió durante años pese a los distintos intentos de tratamiento. La mujer sostuvo que la sensación de angustia se mantenía la mayor parte del tiempo y que incluso la acompañaba durante la noche. “La mayor parte del día eso está contigo, a todas partes a donde vayas… inclusive a dormir se va conmigo, no me deja descansar”, dijo. En ese contexto, explicó que comenzó a cuestionarse si existía una manera de poner fin a su vida sin recurrir a decisiones impulsivas o a procedimientos clandestinos.Fue en ese escenario que, en 2025, Catalina decidió solicitar formalmente al sistema de salud el acceso al suicidio médicamente asistido. Según explicó, su decisión buscaba evitar un desenlace violento y permitir que su familia pudiera acompañarla en el proceso. “He intentado acabar con mi vida y lo he hecho de maneras impulsivas, pero tampoco quiero lastimar a mi familia”, señaló. Por eso, afirmó que su petición estaba orientada a encontrar una alternativa segura: “Si hay una forma segura de hacer esto, una forma en la que no tenga que hacerlo a escondidas, eso es lo que estoy pidiendo”.
Durante el puente festivo de San Pedro y San Pablo, Antioquia se convertirá en uno de los principales destinos turísticos del país gracias a la programación de ferias y fiestas que se realizarán en más de diez municipios. Entre el viernes 26 y el lunes 29 de junio de 2026, habitantes y visitantes podrán disfrutar de conciertos, desfiles, gastronomía, actividades culturales y tradiciones populares.Municipios cercanos a Medellín, así como destinos en subregiones como el Oriente, Suroeste, Norte, Occidente, Magdalena Medio y Urabá antioqueño, prepararon una variada agenda para recibir a miles de turistas durante el puente festivo. Varios de estos eventos son gratuitos y representan una oportunidad para impulsar el turismo y la economía local.Fiestas en El Peñol Antioquia 2026Uno de los destinos más visitados será El Peñol, que celebra las tradicionales Fiestas del Viejo Peñol y del Embalse entre el 24 y el 29 de junio. Además de la programación artística, los asistentes podrán disfrutar de actividades náuticas, recorridos por el embalse y la reconocida oferta gastronómica del municipio.En el Occidente antioqueño, Sopetrán vivirá las Fiestas de las Frutas, mientras que Anzá celebrará las Fiestas del Cacique Curumé, ambas con una agenda que incluye tablados populares, muestras culturales, concursos y actividades familiares durante el puente festivo.El Oriente también tendrá una destacada programación. San Francisco realizará las Fiestas del Bosque y el Retorno, mientras que el corregimiento El Jordán, en San Carlos, será sede de las XXI Fiestas del Arriero, un evento que exalta las tradiciones campesinas y la historia de esta región antioqueña.En el Suroeste, Ciudad Bolívar recibirá a propios y visitantes con el Festival de la Piedra, mientras que Urrao desarrollará las tradicionales Fiestas del Cacique Toné, dos celebraciones que combinan música, cultura, gastronomía y actividades recreativas para todos los públicos.La programación también llegará al Nordeste y al Magdalena Medio. En el corregimiento San José del Nus, de San Roque, se realizarán las Fiestas del Río Nus, mientras que Puerto Berrío celebrará las Ferias y Fiestas del Retorno y Puerto Nare llevará a cabo las Fiestas Turísticas de San Juan y San Pedro.En el Norte del departamento, San Pedro de los Milagros tendrá las tradicionales Fiestas de la Leche y sus Derivados, Yarumal celebrará las Fiestas del Yarumo, y La Unión reunirá a visitantes con las Fiestas de la Papa, resaltando la vocación agrícola y ganadera de estas poblaciones.La agenda festiva también incluirá celebraciones en San Luis, con las Fiestas de la Madera; Arboletes, con las Fiestas del Mar y del Volcán; y Sabaneta, donde se desarrollarán las reconocidas Fiestas del Plátano, una de las celebraciones más tradicionales del área metropolitana.Con esta amplia programación, Antioquia ofrece múltiples alternativas para quienes buscan viajar durante el puente festivo sin alejarse demasiado de Medellín. Destinos como El Peñol, Sopetrán, Anzá, San Francisco y Ciudad Bolívar se perfilan entre los más atractivos para disfrutar de la cultura, la gastronomía y las tradiciones del departamento.
El colectivo Acuerdos Fundamentales, integrado por organizaciones científicas, gremiales y asociaciones del talento humano en salud, informó que sostuvo reuniones técnicas con el equipo programático de salud vinculado al proceso de empalme del presidente electo, Abelardo De La Espriella, con el propósito de aportar propuestas frente a la situación que enfrenta el sistema de salud en el país.De acuerdo con el comunicado, durante los encuentros se abordaron temas relacionados con la sostenibilidad y estabilidad del sistema, el pago oportuno al talento humano en salud, la autonomía profesional, la autorregulación, la gobernanza del sector y la participación de los diferentes actores que hacen parte del sistema.El colectivo señaló que, como resultado de estos acercamientos, se acordó desarrollar una serie de tareas orientadas a construir propuestas técnicas enfocadas en soluciones para los pacientes, el talento humano en salud y el fortalecimiento del sistema. Asimismo, indicó que continuará participando en estos espacios desde una perspectiva técnica y constructiva.En el comunicado también se destaca la disposición al diálogo por parte del equipo de salud del gobierno entrante. El documento está respaldado por más de una veintena de organizaciones, entre ellas asociaciones científicas, colegios médicos, federaciones y gremios del sector salud, que manifestaron su intención de contribuir a la formulación de propuestas durante el proceso de empalme.
El reciente sismo que sacudió a Venezuela y que se sintió con fuerza en varias ciudades de Colombia como Cúcuta, Bucaramanga, Medellín y Bogotá, revivió el temor sobre la resistencia de las edificaciones en el país. En entrevista con Mañanas Blu, Gilberto Areiza, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS), analizó el panorama actual y lanzó una advertencia clara: Colombia no está del todo preparada debido al alto costo que implica actualizar las estructuras más antiguas.Al ser consultado directamente sobre las estadísticas de actualización en el país frente a un sismo de gran magnitud, Areiza fue contundente. "No muy bien, y hay que ser sinceros", afirmó el experto, explicando que el principal obstáculo para asegurar los inmuebles es económico.El grave problema de los edificios construidos antes de 1984La normativa de sismorresistencia en el territorio nacional ha tenido una evolución histórica que marca una línea de seguridad muy clara para los habitantes de cualquier propiedad.Edificaciones posteriores a 1984: Cuentan con un buen nivel de seguridad. La primera norma oficial nació con la Ley 400 del 7 de junio de 1984, la cual tuvo actualizaciones posteriores en los años 1998 y 2010 (NSR-10).Edificaciones anteriores a 1984: Representan el mayor riesgo. Al no estar cobijadas por legislaciones estrictas, su resistencia ante un terremoto es una incógnita que depende enteramente de la rigurosidad del constructor de la época."Las actualizaciones sismorresistentes son muy costosas y dependen de la edad de la edificación", señaló Areiza. Como ejemplo de esta problemática, citó el caso del Hospital San Juan de Dios en Cali, una estructura indispensable construida en 1829 donde no se han podido realizar mayores intervenciones por falta de recursos.¿Se puede actualizar la sismorresistencia de un edificio viejo?El ingeniero explicó que sí es técnicamente posible mediante un procedimiento denominado estudio de vulnerabilidad estructural. Este análisis evalúa el comportamiento del inmueble frente a las exigencias de la norma vigente (NSR-10) y plantea una ruta de rehabilitación técnica.Bajo la ley colombiana, los hospitales, centros de emergencia y todas aquellas denominadas "edificaciones indispensables" tienen la obligación legal de realizar esta actualización para garantizar su funcionamiento tras un desastre. Sin embargo, en el sector residencial privado la situación es distinta y la inversión depende de las copropiedades.El peligro oculto en las obrasEl presidente de la AIS enfatizó que un buen diseño estructural en el papel no garantiza que el edificio soporte un terremoto si falla el control en la construcción. El talón de Aquiles de la infraestructura colombiana suele estar en la supervisión técnica de la obra.Un error común y crítico es el mal curado del concreto. Según datos compartidos por el experto, si este proceso no se ejecuta de forma correcta en la obra, el material puede llegar a perder hasta un 50% de la resistencia especificada en los planos, dejando la estructura en una situación de alta vulnerabilidad.Actualmente, la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica trabaja junto al Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio en una nueva propuesta para actualizar la norma sismorresistente del país, buscando mantener a Colombia bajo los más altos estándares científicos del mundo.
Seis rescatistas vinculados a Caldas ya viajaron a Venezuela como parte de la delegación colombiana que apoyará las labores de búsqueda, rescate y atención de la emergencia que enfrenta ese país.Tras el proceso de selección realizado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los seis profesionales quedaron integrados al equipo de 62 integrantes que representa a Colombia en la misión humanitaria.Tres de los rescatistas hacen parte del componente médico, mientras que los otros tres cumplen funciones en operaciones de búsqueda y rescate, además de planificación y coordinación bajo el sistema USAR (Búsqueda y Rescate Urbano).La delegación caldense está conformada por cuatro integrantes activos de la Cruz Roja Colombiana, un miembro del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chinchiná y un profesional de la Jefatura de Gestión del Riesgo de Caldas, quien también integra el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Manizales.Con esta misión, Caldas aporta personal especializado a las labores humanitarias que adelanta Colombia para apoyar la atención de la emergencia en territorio venezolano.Desde la Gobernación de Caldas expresaron su reconocimiento a los rescatistas y reiteraron un mensaje de solidaridad con el pueblo venezolano.
La Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, ABACO, en coordinación con los 26 Bancos de Alimentos del país, puso en marcha una estrategia nacional para recolectar alimentos, productos de primera necesidad y aportes económicos destinados a atender la emergencia humanitaria provocada por los terremotos registrados en Venezuela. La ayuda será movilizada por vía terrestre y aérea en articulación con el Banco de Alimentos de Venezuela y Cáritas.Las mayores afectaciones se concentran en Caracas y en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, donde miles de familias requieren asistencia inmediata, según aseguró la organización.Para responder a esta situación, ABACO habilitó inicialmente 13 Bancos de Alimentos en diferentes regiones del país para recibir y clasificar las donaciones, mientras avanza la activación de toda la red nacional de 26 bancos. Entre los productos priorizados se encuentran alimentos no perecederos, agua, leche, granos, artículos de higiene, pañales, cobijas, kits de cocina y otros elementos esenciales que serán distribuidos entre la población afectada.El director de ABACO, Juan Carlos Buitrago, explicó que las donaciones llegarán a través de los bancos de alimentos de Bogotá y Cúcuta, desde donde serán transportadas por vía terrestre y aérea para su distribución, con el apoyo de Cáritas y el Banco de Alimentos de Venezuela. Además, invitó a la ciudadanía a realizar donaciones en especie o en dinero para cubrir tanto la compra de productos faltantes como los costos logísticos de la operación humanitaria.Los interesados pueden realizar donaciones en especie en los Bancos de Alimentos habilitados o hacer aportes económicos a través del portal donahoy.abaco.org.co/emergenciavzla2026 También está disponible la cuenta de ahorros Bancolombia 04867105340, a nombre de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia – ABACO, con NIT 900326456-1, y la llave Bre-B 0090989753. Los recursos serán destinados a la compra de productos faltantes y al transporte de la ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas.