La Organización Mundial de la Salud (OMS) activó alertas sanitarias internacionales luego de que se confirmara un brote de hantavirus en un crucero MV Hondius que viajaba hacia la Península Antártica desde el sur de Argentina. En la embarcación se registraron varios casos de contagio y al menos tres fallecimientos, situación que obligó a aplicar protocolos de emergencia, cuarentenas y controles médicos estrictos para pasajeros y tripulación.
Las autoridades sanitarias señalaron que el brote estuvo relacionado con la variante Andes del hantavirus, una cepa poco común que puede transmitirse entre personas en casos excepcionales. No obstante, especialistas investigaron si el origen del virus se produjo antes del embarque, ya que el contagio suele darse principalmente por contacto con roedores infectados.
Entre los pasajeros se encontraba un ciudadano argentino, quien relató la difícil situación que vivieron a bordo mientras enfrentaban la emergencia sanitaria y las medidas de aislamiento implementadas durante el viaje.
“Nadie sospechaba nada”: el relato de argentino a bordo
En medio de la incertidumbre, el único pasajero argentino dio su testimonio sobre lo que tuvo que pasar tras conocerse el brote de hantavirus.
El viajero explicó que su travesía comenzó el 1 de abril, aunque el barco ya había hecho un recorrido previo el 20 de marzo hacia la Antártida. Contó que fue durante ese trayecto anterior cuando aparecieron los primeros indicios, pues una pareja holandesa comenzó a presentar síntomas de fiebre.
“Me habían avisado que había un matrimonio holandés que estaban enfermos… pero ninguno sospechaba nada”, relató. La situación dio un giro inesperado cuando el capitán comunicó la muerte del hombre de nacionalidad neerlandesa.
A partir de ese momento, aunque no surgieron nuevos casos de inmediato, se implementaron medidas preventivas dentro del barco. Entre ellas, la reducción del contacto entre pasajeros y una mayor distancia en los espacios comunes.
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El argentino indicó que viajaba solo lo que lo ayudó a reducir riesgos: “viajaba solo y mantenía una rutina aislada. Siempre desayunaba, almorzaba, cenaba solo, así que no tenía mucho contacto”, explicó.
De igual forma, comentó que tras el arribo los pasajeros quedaron sujetos a estrictos protocolos sanitarios. El argentino indicó que viajará junto a un grupo de unas 26 personas, en su mayoría holandeses y algunos alemanes.
Según detalló, las autoridades dispusieron que los ciudadanos locales cumplan la cuarentena en sus hogares, mientras que los extranjeros serán alojados en hoteles bajo supervisión. Allí se les realizarán análisis médicos y controles periódicos para monitorear su estado de salud.
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“A los holandeses los van a dejar ir a sus casas y a los demás nos ubican en hoteles, nos van a hacer un análisis de sangre con el coronavirus y vamos a estar en control periódico durante las estadías allá”.
*Con información de la Alianza Informativa Latinoamericana.