En medio de la crisis por la atención de pacientes con cáncer afiliados a la Nueva EPS, el presidente Gustavo Petro anunció este martes que ordenó priorizar a la red pública hospitalaria en los pagos que debe realizar esa EPS intervenida por el Gobierno. El pronunciamiento se dio luego de que se conociera que el Instituto Nacional de Cancerología suspendió el ingreso de nuevos pacientes remitidos por Nueva EPS debido a deudas acumuladas y a la falta de un contrato vigente entre ambas entidades.
La decisión del Instituto encendió alertas en el sector salud porque afecta a pacientes nuevos con diagnósticos oncológicos que serían remitidos desde el 1 de mayo. Sin embargo, la entidad aclaró que quienes ya están en tratamiento activo continuarán recibiendo atención y que seguirán funcionando servicios como urgencias oncológicas y la atención para menores de edad con cáncer. La directora del Instituto, Carolina Wiesner, explicó que la medida responde a una cartera vencida que supera los 146 mil millones de pesos y a varios meses de intentos fallidos para lograr acuerdos de pago con la EPS.
Tras conocerse la decisión, la Nueva EPS informó que adelantará una reunión con el Instituto para destrabar la situación y aseguró que las cuentas que ya fueron validadas comenzarán a pagarse en los próximos días. El nuevo agente interventor de la entidad, Jorge Iván Ospina, afirmó que buscará restablecer la confianza con los prestadores y garantizar la continuidad de los tratamientos para los usuarios.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la crisis financiera que atraviesa la Nueva EPS, la aseguradora más grande del país con cerca de 11 millones de afiliados y que permanece bajo intervención de la Superintendencia de Salud. En los últimos meses, distintos hospitales y clínicas han advertido retrasos en pagos y dificultades para mantener la prestación de servicios.