Colombia tiene un déficit de profesionales de la salud en 28 de sus 32 departamentos. Frente a este panorama, fue radicado ante el Congreso de la República el Proyecto de Ley de Talento Humano en Salud en los Territorios, una iniciativa que busca reducir las diferencias entre las grandes ciudades y las regiones apartadas del país, donde la disponibilidad de médicos y personal de enfermería es limitada.
El proyecto nació de un trabajo conjunto con la Universidad Nacional de Colombia, cuyas facultades de Medicina, Enfermería y Odontología aportaron insumos académicos y técnicos para la construcción de la propuesta. La iniciativa plantea medidas para distribuir mejor al personal de salud, incentivar su permanencia en las regiones y facilitar la formación de nuevos profesionales.
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Las cifras evidencian la magnitud de la brecha. Colombia cuenta con 25,35 profesionales de medicina y 15,41 de enfermería por cada 10.000 habitantes, cifras que, según el documento, están por debajo de la referencia de 44,5 profesionales recomendada por la Organización Mundial de la Salud. Mientras Bogotá registra una densidad conjunta de 73,02 profesionales por cada 10.000 habitantes, departamentos como Vichada, Chocó, Guainía y Vaupés no superan los 15.
A esta situación se suma la concentración de los espacios donde los estudiantes realizan sus prácticas. El 47,6 % de estos escenarios está ubicado en solo cuatro entidades territoriales, mientras que 11 departamentos no cuentan con programas de Medicina. Además, 953 municipios dependen exclusivamente de empresas sociales del Estado y hospitales públicos para prestar sus servicios de salud.
Esta distribución limita la posibilidad de que las universidades amplíen la formación de médicos y enfermeros en las zonas que más necesitan personal. Por eso, uno de los puntos del proyecto es dar prioridad a las instituciones de educación superior públicas y al SENA en la asignación de nuevos escenarios de práctica y cupos de formación en las redes pública y mixta, sin afectar los convenios vigentes con universidades privadas.
La propuesta también contempla un Plan Nacional de Distribución Territorial Prioritaria, liderado por el Ministerio de Salud, para asignar personal en los departamentos y municipios con mayores necesidades, con prioridad para las zonas PDET y ZOMAC, afectadas por el conflicto armado.
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Otro de sus componentes establece incentivos para que los profesionales permanezcan en estos territorios. Entre las medidas planteadas están la formalización laboral, salarios competitivos, becas para estudios de posgrado y mejores condiciones de vivienda, transporte y alimentación.
La iniciativa incluye, además, una ruta diferencial para la Universidad Nacional de Colombia, sustentada en su régimen especial de autonomía, reconocido en el Decreto 1210 de 1993. El propósito es ampliar su red de escenarios de práctica para programas de pregrado y posgrado.
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La vicerrectora de la Sede Bogotá, Lorena Chaparro Díaz, señaló que el proyecto busca que la inversión pública destinada a la formación de profesionales se traduzca en una mayor presencia del personal de salud en las regiones que lo necesitan.
Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina, Hernando Guillermo Gaitán Duarte, sostuvo que la iniciativa busca corregir las desigualdades territoriales en el acceso al talento humano en salud y fortalecer el papel de las instituciones públicas en la formación de nuevos profesionales.
El proyecto tiene como ponentes a la senadora Jennifer Pedraza y a la representante a la Cámara Bleidy del Carmen Pérez. Con su radicación, comienza el trámite legislativo de una propuesta que busca responder a la falta de personal sanitario y a las dificultades para formar y retener profesionales en las regiones apartadas de Colombia.