El atún es uno de los alimentos en conserva con mayor presencia en los hogares colombianos, pues nueve de cada diez hogares consumen este producto, de acuerdo con información presentada por una compañía con motivo de su llegada a la categoría. En medio de esta creciente demanda, también ha ganado importancia una pregunta que va más allá del sabor o el precio: ¿cómo saber si el atún que llega a la mesa proviene de una pesca que tiene en cuenta la protección del ecosistema marino?
Una de las señales que puede encontrar el consumidor en el empaque es el sello Dolphin Safe, una certificación asociada a prácticas de pesca orientadas a evitar la captura y afectación de delfines durante la pesca de atún. Zenú, que acaba de lanzar su nueva línea de atún, señala que sus productos cuentan con esta certificación como parte de sus prácticas de pesca responsable.
¿Qué significa el sello Dolphin Safe?
El término Dolphin Safe —“libre de delfines”— hace referencia a estándares destinados a reducir el riesgo de que los delfines sean perseguidos, capturados, heridos o muertos durante las operaciones de pesca de atún. Esto se debe a las prácticas de pesca en alta mar, especialmente en el océano pacifico, donde los delfines y los atunes suelen nadar juntos.
Por lo tanto, para que un producto pueda hacer una declaración Dolphin Safe debe existir documentación que permita demostrar cómo fue capturado el atún. Entre los requisitos se encuentra que no se hayan usado redes u otros artes de pesca para rodear deliberadamente a los delfines y que no hayan ocurrido muertes o lesiones graves de estos animales en las capturas relacionadas.
Por eso, el sello no se refiere a que el producto contenga o no delfín, sino a las condiciones en las que fue capturado el atún y a la trazabilidad de esa materia prima.
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Además, el sistema contempla mecanismos de seguimiento. La verificación puede incluir documentación sobre la cadena de custodia, inspecciones y auditorías para comprobar que la declaración Dolphin Safe corresponde al producto comercializado.
¿Qué debe mirar el consumidor en la lata?
La forma más sencilla de identificar una referencia que hace una declaración Dolphin Safe es revisar el empaque y buscar el sello o la mención correspondiente.
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Sin embargo, conviene hacer una distinción, pues no todos los productos que cumplen condiciones de pesca segura para delfines necesariamente están obligados a llevar un logotipo específico en la lata. Por ejemplo, algunas normas permiten que un producto certificado como Dolphin Safe use una marca o etiqueta, pero no establecen que todos deban llevar necesariamente el sello.
Por eso, ante una afirmación ambiental en el empaque, también es relevante identificar qué certificación respalda esa afirmación y quién hace su verificación.
El nuevo atún de Zenú
Este es el contexto en el que Zenú, marca con más de 65 años de trayectoria en alimentos cárnicos, anunció su entrada a la categoría de atún bajo la campaña “Sí, Zenú tiene atún”. La compañía presenta referencias en agua, aceite de girasol y aceite de oliva, además de formatos en trozos, lomos, tripack y pouch. Además, todas sus presentaciones cuentan con el sello Dolphin Safe.
La marca también afirma usar tres especies de atún y mantener una sola especie por lata, con el objetivo de ofrecer consistencia en el producto. “El atún representa una categoría de alto potencial… Desarrollamos una propuesta respaldada por la calidad que nos caracteriza , así como por un profundo entendimiento de las nuevas expectativas de consumidores que buscan practicidad, sabor y nutrición”, afirmó Mayling Lorett, Gerente de Mercadeo de la compañía.
Además, según la Encuesta Nacional de la Situación Alimentaria y Nutricional (ENAFIS), cerca del 51 % de los colombianos cumple las recomendaciones de consumo de proteínas. En este contexto, el atún se vuelve una alternativa de alto valor nutricional:
- Aporta entre 26 y 33 gramos de proteína por cada 100 gramos.
- Contiene Omega-3, vitaminas A, D y B12.
- No aporta carbohidratos.
- Según la variedad, ofrece entre 104 y 162 kilocalorías por cada 100 gramos.
Pero más allá de una nueva opción en el supermercado, la llegada de la marca a esta categoría pone sobre la mesa un aspecto que cada vez tiene más relevancia para los consumidores: no solo importa qué atún se compra, sino también conocer de dónde viene y bajo qué condiciones fue pescado.