El rector de la Universidad Nacional de Colombia, Ismael Peña, lanzó un fuerte llamado a la ciudadanía para rodear y proteger la principal universidad pública del país, en medio de la escalada de violencia, amenazas y confrontaciones que han marcado los últimos meses dentro de la institución.
El pronunciamiento se produjo luego de los recientes ataques registrados entre estudiantes y del intento de asesinato del representante estudiantil Kevin Arrigui, hechos que, según el rector, no pueden analizarse de manera aislada.
Peña aseguró que estos sucesos, sumados a las controversias por la elección del rector, las amenazas contra estudiantes, docentes y directivos, los intentos de incidir en el gobierno universitario y la ocupación del edificio Uriel Gutiérrez, evidencian un patrón que obliga a una reflexión nacional sobre la defensa de la autonomía universitaria y de la institucionalidad democrática.
El rector recordó que la Universidad Nacional atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. Señaló que lo que inicialmente parecían disturbios esporádicos terminó convirtiéndose en un fenómeno recurrente que ha afectado la convivencia, la seguridad de la comunidad universitaria y el normal funcionamiento de la institución.
Como evidencia de esta situación, presentó cifras sobre los disturbios ocurridos en el entorno de la sede Bogotá. Mientras en 2022 se registraron cerca de 20 hechos de alteración del orden público, en 2023 la cifra aumentó a 28 y durante 2024 alcanzó los 35 casos. Peña enfatizó que las consecuencias de estos episodios han trascendido a la Fuerza Pública, afectando también a estudiantes, trabajadores universitarios, ciudadanos, bienes públicos y al sistema de transporte masivo de Bogotá.
El rector recordó además uno de los episodios más graves, ocurrido el 23 de junio de 2023, cuando el patrullero John Freddy Rodríguez Sandoval resultó gravemente herido durante disturbios en inmediaciones del campus. Según indicó, las autoridades establecieron que el presunto responsable, Diego Fernando Perilla Carvajal, alias “Pirulo”, no tenía ningún vínculo con la Universidad Nacional, un hecho que, a su juicio, demuestra que actores externos también han incidido en la violencia alrededor de la institución.
Frente a este panorama, Peña convocó a las autoridades, a los organismos de control y a toda la sociedad a rechazar cualquier forma de violencia, respetar las decisiones judiciales y garantizar que los procesos de representación y gobierno universitario se desarrollen con transparencia, legalidad y plena participación.
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Asimismo, hizo un llamado directo a los estudiantes y a quienes hoy mantienen confrontaciones, especialmente a través de las redes sociales, para abrir espacios de diálogo que permitan reconstruir la confianza y encontrar puntos de encuentro por encima de las diferencias ideológicas o políticas. “Debemos reencontrarnos en aquello que nos une: el amor por nuestra Universidad y el compromiso con la construcción de los proyectos de vida de quienes hacen parte de ella”, sostuvo.
Finalmente, el rector expresó su confianza en que la Universidad Nacional superará esta nueva crisis, como lo ha hecho a lo largo de sus 158 años de historia. Insistió en que el debate debe regresar al terreno de las ideas, el respeto y los argumentos, para que la institución pueda concentrar sus esfuerzos en los grandes desafíos de la educación superior, como la transformación pedagógica, la inteligencia artificial, el cambio climático y la construcción de conocimiento al servicio del país.