Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

Llevaron 5 gatos a una isla para acabar con los ratones y esto fue lo que encontraron tras 77 años

La solución adoptada en 1949 desató una cadena de consecuencias para la fauna de Marion. Hoy, los roedores son una amenaza para especies como albatros y petreles.

Isla Marion
Isla Marion.
Foto: Mouse Free Marion

En 1949, cinco gatos llegaron a la isla Marion con una misión aparentemente sencilla: acabar con los ratones que se habían convertido en un problema para la estación meteorológica instalada allí un año antes.

Nadie podía imaginar que aquellos animales terminarían provocando una de las mayores alteraciones ecológicas registradas en la remota isla subantártica.

Marion, ubicada en el océano Índico y a unos 2.300 kilómetros al sureste de Ciudad del Cabo, es un territorio aislado y de condiciones climáticas extremas. A pesar de ello, su importancia para la fauna es enorme. La isla sirve de refugio y zona de reproducción para numerosas especies de aves marinas, entre ellas petreles, priones, pingüinos y albatros, además de importantes poblaciones de focas.

El problema que llevó a introducir los gatos había comenzado mucho antes.

Los ratones habían llegado accidentalmente durante el siglo XIX, probablemente transportados por personas que visitaban Marion durante las actividades relacionadas con la caza de focas. Durante décadas permanecieron en la isla hasta que su presencia empezó a causar dificultades a quienes trabajaban en la estación meteorológica sudafricana.

Ratón / referencia
Ratón / referencia
Foto: AFP

La solución elegida fue recurrir a un depredador que parecía perfecto para la tarea. Los cinco gatos fueron llevados a Marion para controlar los roedores. Sin embargo, el aislamiento de la isla jugó a favor de los felinos. Sus descendientes comenzaron a reproducirse y algunos terminaron adaptándose a vivir sin depender de los seres humanos.

Publicidad

Así surgió una población de gatos asilvestrados que creció rápidamente

A mediados de la década de 1970, las estimaciones hablaban de más de 2.000 ejemplares en los cerca de 298 kilómetros cuadrados de la isla. Poco después, la cifra habría superado los 3.400 gatos.

Pero el verdadero problema no estaba en cuántos gatos había, sino en lo que estaban comiendo. Los felinos encontraron en las aves marinas una presa mucho más abundante de lo que probablemente habían sido los ratones. Para especies que evolucionaron en un ecosistema sin este tipo de depredadores terrestres, la llegada de los gatos representó una amenaza inédita.

Las consecuencias fueron devastadoras. Se calculó que los gatos podían matar alrededor de 455.000 aves cada año.

Gato / animales / mascotas
Gato / animales / mascotas
Foto: Redes sociales

Publicidad

La situación obligó a las autoridades sudafricanas a intervenir. En 1975 comenzó una extensa campaña para eliminar a los felinos de Marion. El proceso combinó diferentes técnicas de captura y control y se prolongó durante años.

En julio de 1991 desapareció el último gato salvaje de la isla. Parecía que las aves finalmente habían recuperado la tranquilidad, pero la desaparición de los gatos dejó un vacío en la cadena alimenticia que rápidamente ocuparon los antiguos habitantes de la isla: los ratones.

Sin su principal depredador, los roedores comenzaron a multiplicarse. Y esta vez el problema fue todavía más preocupante porque empezaron a atacar directamente a las aves marinas.

Aunque un ratón doméstico puede pesar apenas unos 20 gramos, su impacto sobre el ecosistema es enorme. Se han documentado ataques contra polluelos y aves marinas adultas, incluidas especies de albatros. En el caso de estas aves, la pérdida de crías resulta especialmente grave debido a sus lentos ciclos reproductivos.

De esta manera, una decisión tomada en 1949 terminó desencadenando una cadena de problemas que continúa décadas después: los ratones llevaron a la introducción de los gatos; los gatos se convirtieron en depredadores de las aves; su eliminación permitió que los ratones se multiplicaran nuevamente y estos pasaron a convertirse en una amenaza directa para la fauna.

Ahora el objetivo es romper definitivamente ese ciclo.

El Mouse-Free Marion Project busca eliminar los ratones introducidos en la isla y proteger a las poblaciones de aves marinas. La iniciativa contempla una operación cuyo costo estimado alcanza los 25 millones de dólares.

Publicidad

Esta vez, la solución no será introducir otro depredador.

La historia de Marion se convirtió en un ejemplo de los riesgos que pueden generar las especies invasoras en ecosistemas aislados. Lo que comenzó con cinco gatos y una intención aparentemente práctica terminó transformándose en un problema ambiental que, más de siete décadas después, todavía requiere una millonaria intervención para intentar recuperar el equilibrio natural de la isla.

Publicidad

Publicidad

Publicidad