Así lo advirtió el arquitecto Jeison Gómez, gerente general de Arcatos, quien aseguró en Casa Blu que el error más común de los compradores es dejarse llevar por la emoción y pasar por alto detalles que, con el tiempo, pueden traducirse en costosas reparaciones.
"Lo primero es no dejar que la emoción nos gane en el momento. Para muchos colombianos es un sueño que implica 15 o 20 años de crédito y eso hace que reciban el inmueble sin revisar lo necesario", explicó.
El experto recomendó que, siempre que sea posible, la entrega del inmueble se haga con el acompañamiento de un arquitecto o ingeniero. En caso de no contar con un profesional, sugirió realizar una inspección detallada de la vivienda antes de firmar cualquier documento.
Entre los aspectos que deben revisarse están las puertas, clósets, muebles de cocina, enchapes, griferías, lavamanos y el funcionamiento del sistema hidráulico para descartar filtraciones. También recomendó verificar que los pisos de las duchas tengan la inclinación adecuada hacia el sifón.
En el caso de las viviendas entregadas en obra gris, Gómez enfatizó la importancia de inspeccionar columnas, placas y elementos estructurales para descartar fisuras que puedan comprometer la seguridad del inmueble.
El arquitecto recordó que cualquier observación debe quedar registrada en el acta de entrega, ya que ese documento servirá como respaldo en caso de futuras reclamaciones ante la constructora.
Además, explicó que las constructoras responden, en términos generales, por un año en lo relacionado con acabados y hasta diez años por aspectos estructurales. No obstante, advirtió que demostrar un defecto puede ser más difícil cuando el propietario ya ha realizado remodelaciones o intervenciones en la vivienda.
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"Si usted firma sin revisar, después muchas constructoras pueden argumentar que el daño fue ocasionado por el propietario y las reclamaciones se vuelven mucho más complejas", señaló.
Otro de los consejos fue solicitar los planos del inmueble al momento de la entrega, ya que estos serán fundamentales para futuras adecuaciones, instalaciones o remodelaciones.
Finalmente, Gómez insistió en que contratar un profesional para acompañar el proceso no debe verse como un gasto adicional, sino como una inversión para proteger un patrimonio que, en la mayoría de los casos, representa el esfuerzo económico de toda una vida.
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"Un buen recibimiento asegura que usted pueda disfrutar su vivienda con tranquilidad y evita problemas que pueden generar altos sobrecostos en el futuro", concluyó.
Escuche la entrevista aquí: