El ciego que volvió a ver y el camino de la fe: reflexión de monseñor Rafael de Brigard
En su reflexión dominical, Rafael de Brigard explica el evangelio donde Jesucristo sana a un ciego y enseña que la fe es un camino que abre los ojos del corazón.
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La reflexión dominical de monseñor Rafael de Brigard invita a los creyentes a acercarse a la palabra de Dios como un camino de fe que transforma la vida. A partir del conocido salmo que proclama “El Señor es mi pastor, nada me falta”, el mensaje recuerda que Dios guía y acompaña a su pueblo incluso en los momentos de dificultad. Según explica el prelado, la Iglesia ha meditado durante siglos las Sagradas Escrituras y ha acumulado una sabiduría espiritual que ayuda a los creyentes a comprender mejor la presencia de Dios en sus vidas.
La reflexión se centra especialmente en el relato del Evangelio de Juan, donde Jesucristo devuelve la vista a un hombre ciego de nacimiento. Para monseñor De Brigard, este episodio representa un verdadero “itinerario de fe”, un camino en el que una persona pasa de la oscuridad a la luz del encuentro con Cristo. El mensaje destaca que las dificultades humanas no deben interpretarse como castigos divinos, sino como ocasiones en las que puede manifestarse la obra de Dios.
Finalmente, la reflexión concluye con una invitación a dejarse tocar por Cristo y a profundizar en la fe. El ciego curado recorre un proceso interior que culmina con una profesión sencilla pero profunda: “Creo, Señor”.