El Congreso de la República aprobó en último debate la denominada Ley Nuclear, iniciativa que ahora queda a la espera de la sanción presidencial para entrar en vigor.
La nueva normativa busca modernizar el marco regulatorio colombiano en materia nuclear y establecer una autoridad especializada que supervise el uso seguro de estas tecnologías con fines exclusivamente pacíficos. La ley, llevará por ejemplo a la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear, que concentrará las funciones de regulación y vigilancia del ciclo nuclear civil en Colombia.
Uno de los impactos más importantes de la ley se verá en el sector salud pues hoy el país depende de la importación de radioisótopos y radiofármacos utilizados para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer.
Con la nueva legislación, el país podrá avanzar hacia la producción nacional de estos insumos médicos, reduciendo la dependencia externa y fortaleciendo la atención de miles de pacientes que requieren procedimientos especializados.
Además, la ley permitirá fortalecer la regulación de los equipos de radioterapia y medicina nuclear, así como mejorar los mecanismos de supervisión bajo estándares internacionales establecidos por el Organismo Internacional de Energía Atómica, OIEA.
“El país estaba en mora de actualizar su marco normativo para aprovechar de manera segura y responsable las aplicaciones pacíficas de la tecnología nuclear. Hoy damos un paso histórico que acerca a Colombia a las mejores prácticas internacionales y nos permite desarrollar capacidades científicas y tecnológicas que impactarán positivamente la vida de millones de personas”, resaltó el ministro de Minas, Edwin Palma.
Por otra parte, las aplicaciones de la tecnología nuclear contempladas en la nueva norma también abarcan sectores como la agricultura, mediante el mejoramiento de semillas y el control de plagas; la seguridad alimentaria, a través de la detección de patógenos; y la protección ambiental, con herramientas para el monitoreo de recursos naturales y la gestión segura de materiales radiactivos.
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Un punto a aclarar es que la ley no implica la construcción inmediata de centrales nucleares pero sí abre la puerta a estudios de factibilidad para evaluar cómo podría aprovecharse la energía nuclear dentro de las estrategias de descarbonización, seguridad energética y adaptación al cambio climático en las próximas décadas.
Camilo Prieto, docente, director de la Red Nuclear Colombiana y uno de los impulsores de la iniciativa, celebró el consenso alcanzado alrededor del proyecto.
“Colombia transformará las herramientas para luchar contra el cáncer y podrá robustecer su matriz energética. Es posible que los ciudadanos podamos inducir aunque sea pequeños cambios en la historia del país. Esto beneficiará a los colombianos de hoy y a generaciones que aún no han nacido”, afirmó Prieto Valdearrama.