En la recta final de su administración, la directora del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Piedad Urdinola, conversó con el equipo de Blu 4.0 para ofrecer una radiografía profunda sobre la infraestructura y la realidad social de Colombia. Su balance, que llega en un momento de transición clave para el país, cruza dos grandes propósitos de su gestión: la medición precisa de los avances de la nación y la modernización tecnológica interna de la propia entidad.
Conectividad: Avances significativos con marcadas brechas
Según la última Encuesta de Calidad de Vida (ECV), el 82,3% de los colombianos de 5 años o más usa internet. No obstante, el acceso en hogares evidencia grandes contrastes: mientras en las cabeceras urbanas se alcanzó el 78,8% de conectividad, en la ruralidad llegó al 56,9%, aunque esto último representa un histórico incremento de 15 puntos porcentuales en comparación con el periodo anterior. A nivel departamental, regiones como Valle del Cauca o Atlántico superan el 88%, mientras que zonas como Vichada reportan apenas un 31,3%.
Este panorama demuestra que, si bien la infraestructura de telecomunicaciones está expandiendo su huella, el gran desafío del Estado sigue estando en la equidad territorial, asegurando que las regiones periféricas no queden rezagadas en la autopista de la información.
La reinvención y ciberseguridad del DANE
Urdinola detalló que al asumir el cargo encontró un DANE con un rezago tecnológico de 20 años y aún golpeado por el severo ciberataque sufrido a finales de 2021. Para revertirlo, implementó una robusta inversión en ciberseguridad y arquitectura empresarial que le valió premios de MinTIC y Andicom. Bajo este nuevo ecosistema, el DANE logró realizar de manera híbrida (web y campo) el Censo Económico Nacional Urbano tras 34 años de parálisis, y habilitó visores interactivos de libre acceso para facilitar la consulta ciudadana.
La transformación digital de la entidad no solo blindó la información más valiosa de la nación ante amenazas externas, sino que democratizó las estadísticas al sustituir las complejas bases de datos por herramientas visuales interactivas pensadas para el ciudadano de a pie.
Cifras sociales de impacto: Pobreza e informalidad a la baja
Durante la conversación, la directora destacó notables progresos en indicadores estructurales y de mercado laboral. El Índice de Pobreza Multidimensional se redujo del 19,1% en 2018 al 9,9%, situándose por primera vez en la historia del país en un solo dígito, mientras que la pobreza monetaria extrema cayó al 9,6%. En materia laboral, la informalidad nacional bajó al 54,3%, una reducción impulsada de manera importante por el sector de servicios profesionales y tecnológicos, que aportó 143.000 nuevos ocupados.
Estos datos sugieren que la reactivación económica del país está logrando canalizarse de forma más inclusiva y que el dinamismo de las industrias del conocimiento está jugando un rol activo en la formalización del empleo calificado en el territorio nacional.