El debate sobre una posible prohibición de redes sociales para menores en Colombia ha cobrado fuerza tras la publicación del proyecto de decreto sobre entornos digitales seguros. Sin embargo, lejos de imponer restricciones absolutas, la iniciativa del Gobierno busca establecer mecanismos de regulación, monitoreo y corresponsabilidad entre Estado, plataformas tecnológicas y familias.
En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Carina Murcia, aclaró el alcance de la propuesta, en medio de una creciente preocupación por los riesgos a los que están expuestos niños, niñas y adolescentes en internet.
No se prohibirán redes sociales ni celulares
Uno de los principales puntos de confusión ha sido la supuesta prohibición del uso de redes sociales o dispositivos móviles en menores. La ministra fue enfática en desmentir esta interpretación: “No van a prohibir los celulares, no van a prohibir las redes, ni van a prohibir que los niños estén en las redes sociales”. Según explicó, el decreto no tiene competencias para imponer este tipo de restricciones. En cambio, establece obligaciones para las plataformas digitales, como Meta o TikTok, que deberán entregar informes anuales sobre el uso que hacen los menores de sus servicios.
Este enfoque responde a la necesidad de comprender mejor el comportamiento digital de los jóvenes en el país y diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
Un comité para vigilar y proponer medidas
El eje central del decreto es la creación del Comité Nacional de Tecnología, Niñez y Adolescencia, una instancia contemplada en la Ley 2489 de 2025. Este organismo será el encargado de articular acciones entre distintas entidades y analizar la información proporcionada por las plataformas.
Murcia explicó que este comité permitirá “articular las capacidades y sobre todo esas acciones para proteger integralmente a los niños, niñas y adolescentes en el entorno digital” Aunque el decreto no impone prohibiciones directas, sí abre la puerta a futuras decisiones regulatorias. En ese sentido, la ministra no descartó que, con base en evidencia, se puedan adoptar medidas más estrictas:
Si tenemos la información y evidenciamos que hay un alto porcentaje de abuso a menores (…) se determinarán acciones concretas
Riesgos digitales: grooming, ciberbullying y exposición temprana
El contexto que motiva esta regulación es preocupante. De acuerdo con cifras mencionadas por el Ministerio TIC, el 70% de los jóvenes accede a contenidos por internet, siendo YouTube y TikTok las plataformas más consumidas. Este acceso masivo ha traído consigo riesgos significativos. La ministra advirtió sobre fenómenos como el grooming, el ciberacoso y la vulneración de derechos:
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Los niños se están viendo expuestos sobre todo a la vulneración de sus derechos humanos (…) casos de grooming, de ciberbullying
Además, señaló que el problema no se limita a adolescentes, sino que incluso niños de 2 o 3 años ya interactúan con plataformas digitales, lo que evidencia la urgencia de intervenir desde edades tempranas.
Corresponsabilidad: Estado, familias e industria
Uno de los pilares del decreto es la corresponsabilidad. Murcia insistió en que la protección de los menores no puede recaer únicamente en el Estado: “Es una corresponsabilidad no solo del Estado. Acá son varios actores que tienen que apostarle a esto". En este sentido, el decreto contempla acciones como programas de sensibilización en colegios, capacitación a docentes y la promoción de herramientas de control parental. Sin embargo, también reconoce las limitaciones de estas medidas, dado que muchos menores logran evadir restricciones tecnológicas.
Referentes internacionales y debate educativo
Durante la entrevista, se abordaron experiencias internacionales, como las de Suecia, Francia y Australia, donde se han implementado restricciones al uso de tecnología en entornos escolares.
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Murcia reconoció que Colombia aún se encuentra en una etapa inicial frente a estos países, pero defendió el enfoque gradual: “Hoy Colombia transita en este decreto (…) y unos años más nos daremos cuenta de que posiblemente podrán venir unas reglamentaciones más concisas”.
El debate también incluye preocupaciones sobre el impacto de la tecnología en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, lo que ha llevado a algunos sistemas educativos a replantear el uso de dispositivos en el aula.
Finalmente, la ministra subrayó que el desafío no es únicamente normativo, sino también cultural. El uso responsable de la tecnología requiere cambios en hábitos familiares, educativos y empresariales.