Bogotá comienza a dar un paso hacia el futuro en materia de seguridad. En los últimos días, robots humanoides equipados con inteligencia artificial han sido vistos recorriendo centros comerciales y algunos conjuntos residenciales, como parte de una nueva estrategia impulsada por empresas de vigilancia privada.
Estos dispositivos, que han captado la atención de ciudadanos —especialmente de niños y familias—, no solo generan curiosidad, sino que también representan una apuesta por fortalecer la prevención del delito en la capital.
Uno de estos robots, que se presenta como “Vicente, el guarda de la gente”, interactúa con las personas y explica su función: mejorar la seguridad mediante tecnología avanzada. “La seguridad está evolucionando. Hoy la tecnología no reemplaza la seguridad, la hace más precisa, eficiente e inteligente”, señala durante sus intervenciones públicas.
Seguridad con inteligencia artificial y monitoreo en tiempo real
De acuerdo con Miguel Ángel Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad (Andiseg), estos robots tienen un enfoque principalmente preventivo. Gracias a la inteligencia artificial, pueden identificar patrones de comportamiento sospechoso, emitir alertas tempranas y comunicarse en tiempo real con centros de control.
Es una labor netamente preventiva. Los robots podrán detectar comportamientos inseguros y activar protocolos con la Policía y otros entes de control para reaccionar frente a posibles delitos
explicó Díaz.
Además, cuentan con cámaras que transmiten en vivo las 24 horas del día, los siete días de la semana, lo que permite un monitoreo constante de los espacios donde operan.
Un complemento a la vigilancia humana
Desde el sector de la seguridad privada insisten en que estos robots no buscan reemplazar al personal humano, sino complementarlo. En un contexto donde los costos de vigilancia han aumentado —en parte por el incremento del salario mínimo—, la tecnología aparece como una alternativa para optimizar recursos.
Es un complemento a la seguridad humana. Tienen ventajas claras: no se cansan, no se duermen y pueden trabajar de manera continua, transmitiendo todo en tiempo real
añadió el presidente de Andiseg.
La presencia de estos robots ha generado diversas reacciones entre los bogotanos. Mientras algunos destacan su potencial para mejorar la seguridad, otros los observan con curiosidad y cautela.
“Pues ojalá sirva mucho para la seguridad en Bogotá. Es mucha inteligencia artificial”, comentó un ciudadano tras ver uno de estos dispositivos en funcionamiento.
Estos robots fueron desarrollados en China por una empresa especializada en robótica, conocida también por presentar sus creaciones en eventos internacionales, incluidos espectáculos culturales y demostraciones artísticas.
Ahora, su llegada a Bogotá marca el inicio de una posible transformación en los modelos de vigilancia urbana. Según la propuesta del sector, su implementación podría generar un giro significativo en la seguridad de espacios privados y comerciales, al tiempo que contribuiría a reducir costos operativos.
Por ahora, su despliegue es limitado, pero las empresas del sector ya han hecho un llamado a la Alcaldía de Bogotá para que considere integrar esta tecnología dentro de la estrategia de seguridad pública de la ciudad