Colombia ha dejado de ser un secreto a voces entre los biólogos para convertirse en el epicentro del turismo de naturaleza global. Con una ubicación privilegiada, el país se erige como el líder indiscutible en diversidad aviaria. Según Diego Calderón-Franco, pajarero y director de COLOMBIA Birding, la cifra de especies es asombrosa: "tenemos casi 2.000 especies de pájaros... tenemos la diversidad de aves más alta del planeta. Eso nos hace una potencia".
De las aproximadamente 10.000 u 11.000 especies que existen en el mundo, casi el 20% se encuentran en territorio colombiano.
Un gigante que despierta frente a la competencia
A pesar de su riqueza natural, Colombia enfrenta el reto de mejorar su infraestructura turística frente a competidores regionales como Costa Rica, Ecuador y Brasil. Calderón-Franco señala que, debido al conflicto interno, el país estuvo "cerrado" durante años mientras sus vecinos consolidaban su industria.
"El hecho de que seamos el número uno en especies no quiere decir que seamos el número uno estatus quo en pajarería. Tenemos que trabajar una cantidad en mostrar y organizar el país y los destinos para que la gente venga", afirma el experto.
Regiones clave: De la Sierra Nevada a los Andes
Para el turista interesado, el mapa de Colombia es un lienzo lleno de oportunidades. La Sierra Nevada de Santa Marta es un destino imperdible por su concentración de especies endémicas que no existen en ningún otro lugar del mundo.
Asimismo, la cordillera occidental, especialmente el Parque Nacional Tatamá y el sector de Montezuma, se han posicionado como lugares de referencia.
Curiosamente, la Amazonía es menos visitada por los pajareros especializados porque comparte la mayoría de sus especies con países vecinos, lo que hace que los Llanos Orientales y los Andes sean zonas más atractivas por su exclusividad.
Las aves como motor de paz y reconciliación
El avistamiento de aves en Colombia ha trascendido lo recreativo para convertirse en una herramienta social. Recientemente, el programa estadounidense 60 Minutes con Anderson Cooper destacó cómo el pajareo une a antiguos adversarios. Calderón-Franco relata que las aves son "la excusa perfecta... para conectar realidades y personas y esos países, esas colombias que no se conectan de otra manera".
En Montezuma, por ejemplo, es posible ver a víctimas del conflicto, excombatientes de las Farc y personas que sufrieron secuestros (como el mismo Diego) trabajando juntos en torno a la conservación y el turismo.
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Al apoyar el turismo de naturaleza, los viajeros contribuyen directamente a una "economía de la conservación", protegiendo a las aves como especies sombrilla que garantizan la salud de todo el ecosistema.
Escuche aquí la entrevista: