El vuelo, con 113 pasajeros y nueve tripulantes, se dirigía de Chongqing hacia la ciudad tibetana de Nyingchi cuando el equipo se dio cuenta de anormalidades y suspendió el despegue.
"La frustración es porque deseo ganar y estar tan cerca, sentir las piernas, intentar lucharlo y perder no me gusta. He hecho el estúpido al enojarme", reconoció Fernando Gaviria.
Antes del comienzo del Mundial, Brasil debe jugar contra Argentina en septiembre en un lugar por confirmar, en partido correspondiente a la Eliminatoria Sudamericana.
El sábado, en un duelo a todo o nada, Boca Juniors tendrá un partido aún más exigente frente a un Racing que llega tonificado, en lo que asoma como un juego imperdible, y con un lugar en la final en liza.