La organización, que recoge a partidos de centro derecha y humanistas cristianos de Latinoamérica, aseguró que las acciones del presidente "amenazan, vulneran y socavan el orden constitucional".
El documento presentado por su apoderado señala que la decisión del presidente “constituye una amenaza real, verificable e inminente al principio de separación de poderes”.
La bancada oficialista convocó a la ciudadanía a movilizarse, rodear el Congreso para exigir que aprueben en 37 días la reforma laboral que ellos consideran adecuada.
De esta decisión, se separaron los senadores Angélica Lozano y Ariel Ávila de Alianza Verde y el senador Pedro Flórez del Pacto Histórico, quienes decidieron presentar dos conceptos positivos por aparte.
Con este hecho, comienzan a correr 30 días para que el Senado pueda decidir si emite concepto favorable o no frente a la convocatoria de urna a los ciudadanos.
El principal problema que reconocen los colombianos es el orden público, mientras que crece la preocupación por la calidad y cubrimiento del sistema de salud. El 66 % de los encuestados considera que el presidente busca reelegirse.
Ajustes en la jornada nocturna, el recargo dominical y medidas de formalización laboral para micro y pequeñas empresas, algunos puntos que contiene el proyecto.
El electorado muestra alta preocupación por la salud, la corrupción y la inseguridad. La honestidad y la mano dura contra el crimen son los atributos más valorados para el próximo presidente.
Aunque el ministro del Interior insiste en que cuenta con respaldo en la Cámara, es la Plenaria del Senado la que tendrá 20 días, prorrogables otros 10, para emitir concepto favorable o no para convocar al mecanismo de participación.
Para el CNE, aunque se conoce un comunicado emitido por la Sala Plena de la Corte en las últimas horas, estos comunicados no son vinculantes jurídicamente.