La triple medallista olímpica colombiana, Mariana Pajón, quien ganó presea de Plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en BMX, se refirió a la polémica suscitada en redes por la presencia de su esposo Vincent Pelluard en el certamen. Según algunas críticas, el colombo-francés no tenía mérito para estar en las justas, aunque lo cierto es que cumplió todos los requisitos del Comité Olímpico Internacional y ganó todos los puntos necesarios para la cita orbital."Nos tocó alejarnos un poco por nuestra salud, por nuestra tranquilidad. Fueron momentos de tristeza. Cuando tú tienes el corazón tranquilo, la conciencia tranquila, la certeza de que las cosas se hicieron bien, eso es lo más importante. Cierras la puerta de tu casa y eso es lo que realmente importa, con las personas que debes estar”, dijo Pajón.“Es complejo. Es una vida pública. Eso pasa. Está en el combo del triunfo. A veces no es fácil de llevar, pero cuando te juntas con personas que te ayudan es más fácil”; complementó.Pajón habló sobre la procedencia de su esposo y dijo que su corazón es colombiano.“Él llegó con mucha ilusión a representar a un país, con muchísimo menos apoyo, con menos desarrollo. Él dijo: ‘yo me siento colombiano, yo quiero que mis hijos nazcan acá, así mi sangre sea francesa mi corazón es colombiano”.“Así a veces pagamos. Nuestro país es una olla a presión que en cualquier momento explota. No era fácil porque es el esposo de. Y si fuera otro colombiano, aquí hay varias colombianas que no nacieron aquí, pero representan al país y no les pasa lo mismo”, complementó.Escuche a Mariana Pajón en entrevista con Mañanas BLU:
"Voy a salir a dar lo mejor de mí y a disfrutar", adelantó la atleta colombiana Caterine Ibargüen después de clasificar a la final del triple salto femenino en Tokio-2020, una prueba en la que es la vigente campeona olímpica y en la que enfrenta el desafío de la favorita Yulimar Rojas."Salió perfecto. Ya el primer objetivo se consiguió, que era estar en la final, y el domingo será borrón y cuenta nueva y todas tendremos los mismos saltos", manifestó Ibargüen, de 37 años, después de concretar su pase a la final del domingo en las preliminares con una marca de 14,37 metros. Rojas consiguió registro de 14,77.El hito para clasificar de manera directa eran 14,40 metros, pero el salto de la abanderada de Colombia bastó para que entrara entre las mejores en la que sería la última competencia de su exitosa carrera como deportista.Ibargüen habla con alegría, libre de presión. "Disfrutar" es una palabra que aparece frecuentemente en sus declaraciones."Vamos a intentar hacer lo mejor posible. Le deseo lo mejor a ella, que lo disfrute y si Dios lo quiere para ella, que lo consiga. Yo voy a entrar y mi primera rival soy yo misma (...), lo importante es que Caterine Ibargüen salga satisfecha con su trabajo", manifestó Ibargüen sobre la revancha que buscará Rojas por la medalla de oro."Ya el primer objetivo se consiguió, que era estar en la final, y ya el domingo será borrón y cuenta nueva y todas tendremos los mismos saltos", expresó.Ibargüen ganó el oro en Rio de Janeiro-2016 con marca de 15,17 metros, mientras que Yulimar Rojas se quedó con la presea de plata (14,98) y la kazaja Olga Rypakova con la de bronce (14,74).En la ruta a los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, Rojas e Ibargüen se reencontraron el pasado 28 de mayo en la reunión de Doha de la Liga de Diamante y la venezolana ganó con comodidad con un salto de 15,15 metros. Compartieron el podio, aunque lejos de ella, las jamaicanas Kimberly Williams (14,69) y Shanieka Ricketts (14,98).Ibargüen, que entonces reaparecía en las pistas de atletismo después de meses de ausencia, ocupó el octavo lugar (13,86).RecuperaciónLa vía ha estado llena de los baches de la pandemia de covid-19, que ha dejado más de cuatro millones de muertos en el mundo, ha sido difícil para todos."Ha sido año inusual para todos y lo importante es que estamos aquí para disfrutar de estos Juegos Olímpicos (...) y para mostrarle a la gente que nosotros estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo como atletas a pesar de las dificultades", comentó Ibargüen.Para ella, la posposición de Tokio-2020 significó replantearse muchas cosas, pues atrasó su retiro con la promesa de que disfrutará del atletismo hasta el final "independientemente del resultado".Ibargüen cambió el año pasado de entrenador, al contratar al brasileño Nelio Alfano Moura en lugar del cubano Ubaldo Duany, quien la dirigió durante 14 años.
Mariana Pajón volvió a dejar en alto el nombre de Colombia. Tras el oro en Londres 2012 y Río 2016, la colombiana ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio, en una competencia que estuvo marcada por las caídas.Así las cosas, Pajón se convierte en la única deportista colombiana en ganar tres medallas olímpicas.“Esta plata sabe mejor que cualquier oro que me haya ganado. Fueron muchas lágrimas de sufrimiento. La misma lesión de la rodilla la tengo en el codo, pero eran muchas las ganas de estar en los Juegos Olímpicos de Tokio”, confesó Mariana en diálogo con Mañanas BLU.Asimismo, reconoció que su experiencia le ayudó bastante para evitar caer en la ansiedad. “Fue un día muy loco y lleno de emociones. Había mucha ansiedad en el grupo y me sirvió la experiencia de los anteriores Juegos Olímpicos (…) Fue una pista completamente diferente, y no solo eso, sino también el evento. La gente se pone mucha presión y es cuando se desesperan y pasa esto (las caídas)”.Pajón cruzó la meta a 90 milésimas de segundo de la británica Bethany Shriever, de 22 años, de quien confesó ser amiga. “Ella no podía creer que estuviera en la final de unos Juegos Olímpicos y que me hubiera ganado (…) Cuando pasé la meta me quité una presión muy grande”, afirmó.La ciclista colombiana, finalmente, aseguró que ahora piensa en disfrutar el triunfo y después evaluará un posible cambio al ciclismo de pista, de cara a los Juegos Olímpicos de París en 2024. “Me toca hablar con el profe. Me gusta mucho ese deporte, pero quiero ganarme un lugar ahí”.Escuche la entrevista completa en Mañanas BLU:
El colombo-francés Vincent Pelluard, esposo de Mariana Pajón, habló en Mañanas BLU acerca de su clasificación en los Juegos Olímpicos, los resultados que obtuvo en Tokio 2020 y la presión en redes sociales. "Creyendo que soy esposo de Mariana, dicen que tuvo que ver en mi clasificación, pero eso no fue así. Eso se pedaleó con el alma, con el corazón. Fue, nada más y nada menos, que resultados que había que cumplir", declaró el deportista. No obstante algunos mensajes odiosos en redes, Pelluard destacó la buena acogida en general a Mariana Pajón y a él por su representación del país en los Olímpicos. "El 95% de los mensajes que nos llegan son muy bonitos y finalmente es lo que hay que tener en cuenta: solo lo positivo. Los que nos han faltado al respeto nos han hecho más fuertes", indicó. Escuche a Vincent Pelluard en entrevista con Mañanas BLU: Escuche también en La Intérprete: