Abelardo De La Espriella tendrá una sucursal de la Casa de Nariño en Barranquilla. Varios de los nuevos ministros vienen de esa ciudad y llegaron con ganas de trabajar en llave con sus empresarios. El mismo presidente ha dicho que la ciudad debería considerarse la 'capital alterna' del país.
Todo ese impulso político podría transformarse en un impulso económico para la región y para el país, o esa es, por lo menos, la expectativa entre los empresarios de la región.
"Cuando me refiero a un salto, no me refiero a un crecimiento mediano y modesto como el que hemos tenido, sino a duplicar realmente el nivel de internacionalización del país. Y cuando hablo de internacionalizarlo, hablo de duplicar el nivel de exportaciones. Definitivamente, si tenemos un gobierno que se está descentralizando y que va a tener una parte importante en Barranquilla, en la región Caribe, nada más apropiado que una ubicación como la región Caribe para aportar a ese salto en la internacionalización", dijo el presidente de la Zona Franca La Cayena, Manuel Herrera.
Para Herrera, el país no debería conformarse con mantener las exportaciones cerca de los 50 mil millones de dólares de los últimos 8 años, sino comprometerse con metas mucho más ambiciosas que lo acerquen al promedio de exportaciones per cápita de otros países de la región.
Pasar de la meta a la realidad podría requerir un inmenso nivel de coordinación y de decisiones políticas y económicas para atraer nueva inversión con vocación exportadora. Por ejemplo, esos inversionistas van a necesitar un régimen de impuestos más estable y un sistema de aduanas moderno. También requiere la decisión de capitalizar la buena relación con Estados Unidos y apostarle a la diplomacia comercial.
"Nuestro mercado natural y objetivo es Estados Unidos. Nosotros estamos exportando 1.500 millones de dólares; deberíamos ser capaces de exportar 3.000. Y si Estados Unidos ha manifestado, durante este nuevo gobierno, ser un aliado estratégico para Colombia, tenemos que aprovecharlo", agregó Herrera.