Las exportaciones colombianas crecieron 15,1 % en agosto frente al mismo mes del año pasado y alcanzaron los 4.456,2 millones de dólares. El resultado estuvo impulsado principalmente por el fuerte aumento en las ventas de oro y carbón, mientras que el café registró una caída importante, según el DANE.El mayor crecimiento estuvo en las ventas de oro no monetario, que pasaron de 311,9 millones de dólares en agosto de 2025 a 707,6 millones este año, es decir, se duplicaron. Este aumento por sí solo explicó 10,2 puntos porcentuales del crecimiento total de las exportaciones. También aumentaron las ventas de combustibles y productos de la minería, que llegaron a 1.786,1 millones de dólares, un 23,8 % más que hace un año. En este grupo, las exportaciones de carbón, coque y briquetas crecieron 99,4 %, hasta los 447,7 millones de dólares. Las de petróleo, sus derivados y otros productos relacionados aumentaron 12,3 %, con ventas por 1.110,4 millones de dólares. Además, en agosto Colombia exportó 11,9 millones de barriles de petróleo crudo, 2,4 % más que en el mismo mes de 2025.El comportamiento fue diferente en el sector agropecuario, de alimentos y bebidas, cuyas exportaciones cayeron 16 % y sumaron 1.066,8 millones de dólares. El café sin tostar bajó 23,5 %, al pasar de 528,4 a 404,2 millones de dólares, mientras que las ventas de extractos, esencias y concentrados de café cayeron 51,4 %. También disminuyeron las exportaciones de banano, 27,5 %, y cacao, 74,5 %. En contraste, crecieron las ventas de aceite de palma, 24 %; flores y follaje cortados, 7,8 %, y ganado bovino vivo, 104,4 %.Por su parte, las exportaciones de productos manufacturados sumaron 892,2 millones de dólares, con un crecimiento de 5,6 %, principalmente por el aumento de 18,7 % en las ventas de productos químicos. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de las exportaciones colombianas. A ese país se enviaron productos por 1.212,2 millones de dólares, equivalentes al 27,2 % del total, con un crecimiento de 8,2 %. Le siguieron Panamá, con 10,6 %; Italia, con 6,5 %; Perú, Brasil, Países Bajos y México. Panamá e Italia fueron especialmente importantes para el resultado de agosto: en el primer caso, aumentaron las ventas de petróleo crudo, 115,3 %, y, en el segundo, crecieron las exportaciones de oro. En contraste, las ventas a Bélgica cayeron 66,3 %, principalmente por la reducción de 71 % en las exportaciones de café.En lo corrido del año, entre enero y agosto, Colombia ha exportado 36.880,7 millones de dólares, 12,8 % más que en el mismo periodo de 2025. En estos ocho meses, las ventas de oro no monetario crecieron 95,1 % y llegaron a 5.279,3 millones de dólares, mientras que las de petróleo y sus derivados aumentaron 17,1 %. El comportamiento del café ha sido contrario, con una caída acumulada de 11,5 %, y las exportaciones del sector agropecuario acumulan una reducción de 4,1 %.
Colombia, con más de 53 millones de habitantes, movilizó poco más de 2 millones de contenedores entre importaciones y exportaciones el año pasado, una cifra que, según Roberto Carlos Martínez, director de Servicio al Cliente de la Sociedad Portuaria de Cartagena, refleja el potencial comercial que aún tiene el país por desarrollar. “Y eso nos pone en un nivel más bajo o al mismo nivel de Haití”, afirmó.El directivo señaló que el país todavía tiene mucho por hacer para aprovechar su capacidad de producción y ampliar sus exportaciones. Su apuesta es aumentar el número de contenedores movilizados por habitante, al menos hasta alcanzar la mitad de lo que considera posible. “Eso cambiaría todo”, aseguró.Sin embargo, advirtió que para lograrlo es necesario mejorar la infraestructura vial y las conexiones logísticas, pues las actuales no son suficientes para responder a las necesidades del comercio. “Donde hagamos eso, el país crece y explota”, agregó. En cuanto al desarrollo portuario, Martínez indicó que se espera que las inversiones en los terminales continúen aumentando, pero destacó la importancia de que el Gobierno y el sector privado tengan claridad sobre las renovaciones de las concesiones.De cara a los próximos 10 años, la visión del grupo es pasar de una capacidad de 5 millones a 10 millones de contenedores y lograr que todos los actores de la cadena logística estén conectados y puedan compartir información en tiempo real.Martínez explicó que esto permitiría, por ejemplo, que un exportador en Bogotá pudiera gestionar desde una aplicación el transporte de un contenedor hasta el puerto, seleccionar la empresa transportadora y al conductor, y hacer seguimiento a la carga durante todo el recorrido. La idea es que el contenedor llegue al puerto en 12 horas, salga en barco en tres días y llegue a Róterdam en unos 20 días.Un sistema de este tipo facilitaría el envío de productos colombianos como uchuvas, flores y café, así como la llegada de mercancías importadas, como los vehículos. “¿Difícil? Sí, pero yo creo que todos tenemos la capacidad de hacerlo realidad”, dijo el directivo, quien reconoció que, aunque los distintos actores ya están invirtiendo y haciendo cambios, es necesario trabajar de manera más articulada. “Tenemos que alinearnos un poquito más”, concluyó.
El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz, advirtió que Colombia exporta menos de la mitad de lo que le correspondería por su población y el tamaño de su economía. Además, varios de los principales productos que el país vende en el exterior han perdido fuerza en 2026, mientras las importaciones siguen creciendo.“Colombia exporta 50.000 millones de dólares cuando, si exportáramos el promedio per cápita de los países de la región, deberíamos estar exportando 120.000 millones de dólares. Es decir, exportamos menos de la mitad de lo que un país con la población y la economía de Colombia debería exportar”, afirmó.El dirigente gremial explicó que las exportaciones agrícolas y de manufacturas, que venían creciendo, ahora muestran un comportamiento distinto. En el caso del café, una de las razones es la menor cosecha. La tasa de cambio también golpea al sector agrícola, que depende en buena medida de mano de obra y costos nacionales.Díaz fue enfático en que, mientras más componentes colombianos tenga un producto, mayor es el efecto de la tasa de cambio sobre sus costos. En manufacturas, también se registra una pequeña caída.Mientras las exportaciones pierden dinamismo, las importaciones aumentan de manera significativa. Parte del incremento se explica por las importaciones de gas, según Díaz, Colombia no produce lo suficiente para cubrir su demanda y ha tenido que comprarlo en el exterior.También subieron las importaciones ligadas al consumo de los hogares. El caso más llamativo es el de los vehículos eléctricos, cuyas compras externas crecieron 273 % en el primer semestre de 2026.El presidente de Analdex señaló que esta tendencia podría llegar a un límite. Expresó especial preocupación por 2027, cuando los efectos del fenómeno de El Niño podrían sumarse a la tasa de cambio y generar nuevos impactos sobre el comercio exterior.
Estados Unidos se mantiene como uno de los principales destinos de las exportaciones colombianas, pero para las compañías que buscan consolidarse en ese mercado el desafío comienza a ser otro: pasar de vender productos o servicios a construir una operación capaz de sostener y financiar su crecimiento.Según cifras del DANE, las exportaciones colombianas alcanzaron US$4.690,7 millones FOB en julio de 2026, un aumento de 5,9 % frente al mismo mes de 2025. Durante el año, Estados Unidos se ha mantenido como el principal destino de las ventas externas del país.Sin embargo, convertir esas ventas en una presencia empresarial permanente implica tomar decisiones que van más allá de la estrategia comercial. La selección del estado, la estructura legal y tributaria, la operación financiera, la protección de activos y la capacidad para incorporar nuevos clientes son algunos de los factores que deben evaluarse antes de establecer una compañía.“Uno de los errores más frecuentes es pensar que entrar a Estados Unidos consiste en crear una compañía y comenzar a facturar. Esa es apenas la puerta de entrada. La verdadera pregunta es si la estructura que se está creando hoy podrá soportar el crecimiento de la empresa mañana”, explica Mauricio Sandoval, especialista en Alianzas Estratégicas de Prodezk.El reto también está relacionado con las diferencias entre los 50 estados. Las condiciones tributarias, regulatorias y laborales varían, por lo que elegir una jurisdicción únicamente por la facilidad para constituir una empresa puede generar una estructura que no corresponda con la operación real.En ese proceso, las compañías deben considerar dónde están sus clientes, proveedores y trabajadores, sus necesidades logísticas, el tipo de actividad económica y sus expectativas de inversión y financiamiento.La internacionalización también exige integrarse al ecosistema financiero estadounidense para gestionar pagos, proveedores, clientes y, según el perfil de cada compañía, acceder a productos financieros.Así, el reto para las empresas colombianas ya no es únicamente conquistar consumidores en Estados Unidos, sino construir una estructura que les permita operar y crecer de manera sostenible en ese mercado.
Impactos climáticos y la devaluación del dólar tienen contra las cuerdas al sector bananero en el Urabá. Aseguran que la situación es insostenible proyectando una disminución del 23% en la productividad para cerrar el añoLa industria bananera del Urabá antioqueño enfrenta un cierre de 2026 marcado por una combinación especialmente difícil: una temporada climática que ha golpeado la productividad de las plantaciones y una tasa de cambio que reduce los ingresos que reciben los productores por una fruta cuyo principal destino está fuera del país.A comienzos del año, las lluvias asociadas con frentes fríos, vientos y mareas altas provocaron inundaciones que afectaron unas 1.200 hectáreas de cultivos. Augura reportó entonces que algunas plantaciones permanecieron más de 96 horas bajo el agua y advirtió sobre daños tanto en las plantas como en la infraestructura productiva.Pero el comportamiento atmosférico no se quedó en ese episodio. La alternancia entre períodos de exceso de agua y condiciones más secas, en un escenario influenciado por El Niño, ha sometido a las plantas a estrés y ha dificultado mantener condiciones estables para el desarrollo del cultivo.Por otro lado, se encuentran los asuntos financieros como el dólar que pasó de los 4.000 pesos a ubicarse alrededor de los 3.000 pesos y mientras que una parte importante de los ingresos está denominada en moneda extranjera, numerosos costos de producción se mantienen en pesos. Por eso Emerson Aguirre, presidente de Augura expresó que se requieren medidas urgentes por parte del Gobierno nacional.“El flujo de caja de un productor bananero se está afectando en un 40% 40% que definitivamente tienen una situación muy complicada al sector bananero y por eso es el llamado que estamos haciendo a todo nivel”, afirmó.De acuerdo con las estimaciones del gremio, la combinación de estos factores podría llevar a una reducción cercana al 23% en la productividad al finalizar 2026. Hasta ahora, la dificultad no se ha traducido en una ola de despidos, pero sí en una decisión que puede tener consecuencias sobre el desempeño futuro.Aguirre añadió que los productores están disponiendo de menos recursos para asuntos como el mantenimiento, renovación y mejoramiento de las condiciones productivas.“Se han recortado los planes de fertilización. Se están haciendo trabajos exclusivamente en función de sacar banano. Ya han dejado de hacer, por ejemplo, mantenimientos de infraestructura, mantenimientos de canales y obviamente toda la cartera del sector bananero hoy ya se ve impactada en la zona de Urabá. Cartera para pagar los transportadores, para pagar también los insumos, los fertilizantes”, aseveró.El escenario genera preocupación para esta industria especialmente porque la práctica totalidad de la producción de Urabá está orientada a los mercados internacionales. La región concentra unas 32.465 hectáreas sembradas y durante 2025 alcanzó una productividad de 2.524 cajas por hectárea en municipios como Apartadó, Carepa, Turbo y Chigorodó.
La industria alemana proyecta inversiones por alrededor de US$4.500 millones en Colombia, en una apuesta que busca ampliar la presencia de sus empresas en sectores como energía, salud, manufactura, movilidad, tecnología y educación.La cifra hace parte de Powered by Germany – Aliados para el Futuro, una estrategia presentada por la Cámara de Industria y Comercio Colombo-Alemana (AHK Colombia), con respaldo del Gobierno Federal Alemán, que reúne bajo un mismo sello a las empresas alemanas y colombo-alemanas que operan en el país.Uno de los principales resultados del primer Índice Powered by Germany revela que el 38 % de las compañías contempla realizar fusiones, construir nuevas plantas o aumentar sus inversiones antes de 2027. Además, nueve empresas proyectan inversiones superiores a $10.000 millones durante los próximos cuatro años.Actualmente, la comunidad empresarial alemana está integrada por más de 325 compañías, que generan más de 50.000 empleos directos en Colombia. La relación comercial también mantiene una dinámica relevante: el intercambio bilateral se acercó a los US$3.804 millones en 2025, convirtiendo a Alemania en el principal socio comercial de Colombia dentro de la Unión Europea.“Powered by Germany es la evidencia, en números, de algo que Colombia y Alemania llevan construyendo desde hace 150 años”, afirmó Gunther Neubert, presidente ejecutivo de la AHK Colombia.La organización destacó que la participación alemana en el país va más allá de las cifras de comercio e inversión. En energía, tecnologías alemanas están presentes en cerca del 40 % de los sistemas de transmisión eléctrica y en aproximadamente el 35 % de la capacidad renovable instalada en Colombia.En salud, uno de los proyectos destacados es la instalación en Leticia de un resonador magnético con inteligencia artificial que no requiere recargas de helio líquido y que permitirá realizar más de 2.000 exámenes al año. La tecnología busca facilitar el acceso a diagnósticos especializados para habitantes de zonas apartadas.La inversión también alcanza la industria y la construcción. Una compañía alemana destinó más de US$60 millones al fortalecimiento de la construcción en seco en el Caribe, generando 220 empleos directos. En movilidad, las empresas alemanas participaron en la entrega, en 2022, de la que fue presentada como la flota de buses eléctricos más extensa de América Latina para una capital.La formación de talento es otro de los ejes de la estrategia. En Bogotá opera un campus universitario alemán especializado en logística y cadena de suministro, mientras que empresas alemanas mantienen alianzas con el SENA para capacitar trabajadores en áreas de Industria 4.0.La campaña tendrá como próximo escenario Medellín, donde el 7 de octubre se realizará el Diálogo Empresarial Colombo-Alemán. Posteriormente, en abril de 2027, se llevará a cabo el Foro Económico Colombo-Alemán, con el objetivo de identificar nuevas oportunidades de inversión y cooperación.Con Powered by Germany, la industria alemana busca fortalecer su posicionamiento ante el nuevo Gobierno colombiano y convertir sus proyectos de inversión, tecnología y formación en una agenda de largo plazo entre ambos países.
Para la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (FITAC) y la Asociación Nacional de Agentes Navieros (ASONAV), Colombia mantiene el ritmo de su operación de comercio exterior.Según el más reciente informe del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, entre enero y junio de 2026 los puertos marítimos del país concentraron el 94,5% del movimiento nacional, con un volumen acumulado de 66.049 toneladas, un 6,8% más que en el mismo periodo de 2025.Para FITAC y ASONAV, estas cifras reflejan no solo la capacidad de respuesta de la cadena logística y portuaria, sino también el papel estratégico que mantiene el transporte marítimo en la competitividad y continuidad del comercio exterior del país.Según las organizaciones, el aumento de la actividad se registró tanto en las exportaciones como en las importaciones. Las exportaciones crecieron 6,1%, con 44.502 toneladas movilizadas, mientras que las importaciones aumentaron 8,4%, con 21.547 toneladas.Aunque el resultado confirma una mayor actividad portuaria, el volumen todavía está por debajo de las 69.243 toneladas registradas en 2024, un dato que pone sobre la mesa el reto de seguir fortaleciendo la capacidad logística del país.¿Cómo está el mapa logístico portuario?Según FITAC y ASONAV, la carga marítima se concentró en tres puertos: Cartagena, Santa Marta y Buenaventura, donde se movilizaron 50.772 toneladas, equivalentes al 76,9% del total de la carga nacional.En Cartagena se movilizaron 22.434 toneladas; en Santa Marta, 19.298 toneladas; y en Buenaventura, 9.040 toneladas.Cartagena, Santa Marta y La Guajira concentraron el 90% de las exportaciones. En este segmento, el carbón representó el 52,7%, con 23.560 toneladas, mientras que el petróleo crudo alcanzó el 26,5%, con 11.842 toneladas.Por su parte, en las importaciones, Buenaventura, Cartagena y Barranquilla concentraron el 80,9% de la carga que ingresó al país. Entre los principales productos se encuentran el maíz, con el 20,2%, y el petróleo refinado, con el 9,9%.Mientras tanto, Turbo-Urabá se posicionó como el puerto de mayor dinamismo durante el primer semestre de 2026, con un crecimiento del 44,7%, impulsado principalmente por las exportaciones de banano.
El campo y las exportaciones colombianas enfrentan una doble amenaza por la eventual llegada del fenómeno de El Niño y la fuerte revaluación del peso frente al dólar, según advirtió el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Jorge Bedoya. Sobre el fenómeno climático, Bedoya explicó que aunque su llegada al país se ha demorado, persiste la incertidumbre sobre su comportamiento.“La preocupación que tenemos es qué tanto dura, en qué lugar de la geografía nacional se va a presentar y qué tan fuerte viene. Porque eso podría generar, si viene en una condición bastante compleja para nuestros agricultores, un problema de reducción de áreas sembradas o que se malogren cosechas, y eso puede terminar en problemas de inflación. Pero ese es el escenario extremo”, afirmó el dirigente gremial. El segundo frente de preocupación es la tasa de cambio. Bedoya señaló que la mitad de los 20 gremios afiliados a la SAC son exportadores, en sectores como cacao, café, banano, palma, aguacate hass, flores y tilapia. “Son sectores que tienen una afectación importante por la tasa de cambio” afirmó.Pero el presidente de la SAC también advirtió que esta situación se ha visto agravada por el aumento de costos laborales, los rezagos del aumento del 23% del salario mínimo, el costó de los fletes y la poca circulación marítima que persiste en el estrecho de Ormuz.En el mismo sentido, la presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana AmCham, María Claudia Lacouture coincidió en que la revaluación es una de las variables que más está presionando al aparato productivo del país. “La revaluación está siendo un proceso difícil tanto para el proceso productivo como para la compra de productos, así como para las exportaciones, que reciben menores recursos. Al mismo tiempo, ya vemos empresas importadoras que están perdiendo compradores por el alto costo, porque no tienen la plata para comprar los productos”, afirmó.Finalmente, Jorge Bedoya insistió en la necesidad de una respuesta conjunta con el Gobierno Nacional, en ambas vías.“Ahí es importante trabajar con el Gobierno en los mecanismos que a bien se tengan, primero para mitigar el efecto de la tasa de cambio, y segundo para definir las ayudas que se le pueden dar a los exportadores, para que naveguen esta coyuntura que por el momento pareciera no tener fin”, concluyó.
Abelardo De La Espriella tendrá una sucursal de la Casa de Nariño en Barranquilla. Varios de los nuevos ministros vienen de esa ciudad y llegaron con ganas de trabajar en llave con sus empresarios. El mismo presidente ha dicho que la ciudad debería considerarse la 'capital alterna' del país.Todo ese impulso político podría transformarse en un impulso económico para la región y para el país, o esa es, por lo menos, la expectativa entre los empresarios de la región."Cuando me refiero a un salto, no me refiero a un crecimiento mediano y modesto como el que hemos tenido, sino a duplicar realmente el nivel de internacionalización del país. Y cuando hablo de internacionalizarlo, hablo de duplicar el nivel de exportaciones. Definitivamente, si tenemos un gobierno que se está descentralizando y que va a tener una parte importante en Barranquilla, en la región Caribe, nada más apropiado que una ubicación como la región Caribe para aportar a ese salto en la internacionalización", dijo el presidente de la Zona Franca La Cayena, Manuel Herrera.Para Herrera, el país no debería conformarse con mantener las exportaciones cerca de los 50 mil millones de dólares de los últimos 8 años, sino comprometerse con metas mucho más ambiciosas que lo acerquen al promedio de exportaciones per cápita de otros países de la región.Pasar de la meta a la realidad podría requerir un inmenso nivel de coordinación y de decisiones políticas y económicas para atraer nueva inversión con vocación exportadora. Por ejemplo, esos inversionistas van a necesitar un régimen de impuestos más estable y un sistema de aduanas moderno. También requiere la decisión de capitalizar la buena relación con Estados Unidos y apostarle a la diplomacia comercial."Nuestro mercado natural y objetivo es Estados Unidos. Nosotros estamos exportando 1.500 millones de dólares; deberíamos ser capaces de exportar 3.000. Y si Estados Unidos ha manifestado, durante este nuevo gobierno, ser un aliado estratégico para Colombia, tenemos que aprovecharlo", agregó Herrera.
"Queremos transitar de la vieja economía extractivista que mataba el agua y que mataba la vida, hacia una nueva economía productiva que pueda hacer crecer a toda Colombia", dijo el recién elegido presidente Gustavo Petro en 2022 ante un auditorio eufórico que acababa de recibir la noticia de su triunfo en las urnas.Petro soñaba entonces con un país mucho más agrícola, donde se pudieran lograr incluso excedentes para la exportación porque "en la tierra en donde el ser humano descubrió el maíz, debemos producir de nuevo maíz" y hacer que los campos "vuelvan a producir los alimentos que necesita nuestro pueblo".Cuatro años después, el balance exportador de Colombia muestra una transformación en curso pero incompleta: la principal exportación del país ya no son los barriles de petróleo, ni la comida, sino la llegada de visitantes extranjeros.Sin embargo, los datos de exportaciones Colombia 2025 muestran que hoy estamos exportando 1,1 % menos bienes y servicios que en 2022. Es decir, el pastel de las ventas externas se encogió y el petróleo ya no tiene la tajada más grande porque ni siquiera el impresionante crecimiento del turismo, ni la ampliación de exportaciones no tradicionales lograron compensar la caída de la vieja economía.Mientras algunos expertos opinan que el país perdió oportunidades valiosas por dejar atrás el petróleo, hay quienes creen que la diversificación de la economía arrancó con el pie derecho.Para consultar los datos de las gráficas, ingrese al tablero de exportaciones.El gobierno sí deja una Colombia menos petrolera y menos mineraEntre 2022 y 2025 la producción y exportación de carbón se desplomó, las ventas externas de petróleo cayeron 33,5 %, y la producción de gas natural cayó tanto que el país necesita desesperadamente nuevas importaciones para garantizar el suministro. Las reservas de petróleo están estancadas hoy en el mismo punto del 2023 y las de gas cayeron 16,8 %.Desde el día uno y hasta el final de su mandato, Petro mantuvo la promesa de no entregar nuevos contratos de exploración, elevó los impuestos para la industria y su discurso antiextractivo se tradujo en regulaciones mucho más agresivas para el sector. Según la Asociación Colombiana de Minería (ACM) el gobierno intentó emitir unos 275 decretos y resoluciones, de los cuales se adoptaron unos 151."La asociación ha sido la que ha contenido toda esa ambición regulatoria con decretos, resoluciones, pero también con leyes, reformas tributarias demandadas ante el Consejo de Estado y ante la Corte Constitucional. Si la asociación no hubiera contenido esta ambición regulatoria del gobierno, esto hubiera sido muchísimo peor", dijo Juan Camilo Nariño, presidente de la ACM.Como consecuencia del menor dinamismo del petróleo, este año el gobierno recibirá menos de la cuarta parte de los ingresos petroleros que tenía en 2022: pasamos de 1,7 % del PIB a 0,4 % en 2026. Mientras tanto, el presupuesto de regalías del país sigue dependiendo fundamentalmente del petróleo y el carbón.Turismo, el nuevo protagonista de las exportacionesEn los últimos años el gobierno adoptó una política comercial más proteccionista frente a los productores locales en sectores como los textiles, el calzado, el acero e incluso la industria automotriz tiene un esquema propio de incentivos a la inversión para producir en el país. Sin embargo, la exportación que realmente sacó la cara para compensar la caída en minas y energía estos cuatro años fue el turismo."Colombia sigue diversificando su economía y consolidando una canasta exportadora más sofisticada. Hoy, cerca de dos de cada tres dólares que el país obtiene de sus ventas al exterior provienen de bienes y servicios no minero-energéticos. La diversificación de la economía colombiana deja de ser un horizonte de política para consolidarse como una tendencia verificable en los resultados del país", dijo el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en un comunicado.El país ya está llegando a los 6 millones de visitantes extranjeros al año; sin embargo, en los últimos meses ese crecimiento ha perdido dinamismo y para el sector es preocupante que más turistas no haya implicado mayor ocupación hotelera."En cuatro años se perdieron 7 u 8 puntos porcentuales de ocupación que impactan de manera fundamental en la sostenibilidad del aparato productivo, principalmente pequeño y mediano de nuestro país en términos de alojamiento, pero que además aporta muchísimo en términos de empleo", explica el presidente de Cotelco, Jorge Andrés Duarte.¿Valió la pena dejar atrás el petróleo y el carbón?Para el Centro de Pensamiento Vida, estos cuatro años le dieron la razón a Petro: era posible destronar al extractivismo y darle protagonismo a otros sectores."Esta diversificación ocurrió mientras redujimos nuestra dependencia a las actividades extractivas que redujeron su participación en las exportaciones, pero en lugar de una crisis de sostenibilidad externa, el déficit de cuenta corriente se corrigió 3,6 puntos del PIB", dijo el director del Centro de Pensamiento Vida, Simón Gómez.Aún así el petróleo y el carbón siguen siendo tan importantes para el país que el gobierno aún usa las estimaciones de precios y producción para proyectar sus propias finanzas y, aunque parece una obviedad recordarlo, no hay presupuesto de regalías sin ellos."Hemos sacrificado oportunidades de oro para garantizar mayores ingresos a la nación, mayores cierres de brecha, en lo que significa esta situación de retornar a la regla fiscal tan importante para la economía colombiana. También hemos desperdiciado una oportunidad valiosísima de mantenernos en un sector que genere empleo y unas dinámicas productivas muy importantes. Hoy el mundo está retornando a demandar carbón ante la ausencia de gas, y no estamos preparados", explicó el decano de la Universidad Externado, Juan Pablo Herrera.El país tampoco se convirtió en una despensa agrícola para el mundo. Según las cifras de Agronet, un portal del gobierno, la producción total de alimentos llegó a 70,9 millones de toneladas en 2024, apenas un 6,9 % más que en 2022.Y en la tierra donde "el ser humano descubrió el maíz", estamos importando cuatro veces más maíz blanco que el año pasado.
La amenaza terrorista del ELN continúa en el departamento del Chocó y por ello el Ejército Nacional logró la destrucción de manera controlada un artefacto explosivo improvisado que había sido instalado sobre la vía que comunica a Quibdó con Medellín.De acuerdo con la información conocida, uniformados ubicaron el elemento sospechoso sobre este importante corredor vial que conecta a los departamentos de Chocó y Antioquia y procedieron con la destrucción.Según la fuerza pública, el artefacto habría sido instalado como señuelo y estaba acompañado de una bandera alusiva al Frente de Guerra Occidental Ogli Padilla, hecho que había generado temor entre los habitantes de la zona.Ante el riesgo que representaba esta situación para los conductores y demás usuarios de la carretera, se realizó la operación que permitió avanzar en el restablecimiento de la movilidad por este corredor estratégico para el transporte de pasajeros y mercancías entre ambos departamentos.Este nuevo episodio de alerta para las autoridades se conoce después del ataque con drones reportado en el municipio de San José del Palmar y que dejó nueve soldados heridos, tres de los cuales tuvieron que ser trasladados a Medellín por la complejidad de sus lesiones.Frente a este panorama, el Ejército Nacional y la Policía Nacional mantienen operaciones en diferentes zonas del departamento de Chocó con el propósito de neutralizar las amenazas, detectar posibles artefactos explosivos y prevenir nuevos ataques contra la fuerza pública y la población civil.
La falta de compradores para el material aprovechable recuperado en Medellín comienza a poner en jaque la continuidad de los procesos de reciclaje y los ingresos de cientos de familias que dependen de esta actividad en la ciudad.Así lo dejó en evidencia la Asociación de Empresarios del Material Recuperado (Asemar), quien informó que ya solicitó a Empresas Varias de Medellín la recolección y el traslado al relleno La Pradera de más de ocho toneladas de material tipo plegadiza, recuperado por recicladores de oficio y que, según la organización, no ha encontrado compradores.La preocupación se extiende a otros materiales. De acuerdo con la alerta de Asemar, el cartón y el papel de archivo podrían enfrentar una situación similar en menos de un mes si no se restablecen las condiciones para su comercialización.Entre los factores que explican la crisis, Doris Helena Gil, representante de Asemar, indicó que el cierre de una planta papelera en la ciudad, que redujo las alternativas de venta en el mercado regional.A esto se suma la disminución de la demanda y de los cupos de compra de cartón, así como la cancelación de espacios de comercialización para el papel de archivo en otra planta de Antioquia, que habría optado por utilizar materia prima virgen."La situación podría grabarse en las próximas semanas. El cartón y el archivo también podrían quedarse sin mercado y correr la misma suerte en menos de un mes", aseguró Gil.Ante este panorama, Asemar pidió a los gobiernos nacionales, departamentales y municipales, a las autoridades ambientales, a la industria papelera, a las empresas transformadoras y a la academia encontrar soluciones urgentes que permitan recuperar los canales de comercialización de la plegadiza, el cartón, el archivo y otros materiales aprovechables.Afectados advierten que el asunto no tiene solo consecuencias ambientales, sino también económicas y sociales para al menos cinco mil familias que dependen de esta cadena productiva en empleos formales e informales.
La exsecretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos Kristi Noem dejó de ejercer como enviada especial del Gobierno de Donald Trump para la iniciativa Escudo de las Américas, después de que expirara su designación en septiembre, informó este jueves la cadena CBS News, que cita a un funcionario del Departamento de Estado."La designación de Noem como enviada expiró el mes pasado y ya no ocupa ese cargo", dijo el funcionario a CBS, que precisó que la exsecretaria sigue vinculada al proyecto como asesora principal del subsecretario de Estado, Christopher Landau.Noem fue nombrada enviada especial para esta iniciativa en marzo, después de que Trump la apartara de la dirección del Departamento de Seguridad Nacional.El Escudo de las Américas es una coalición impulsada por la Administración Trump junto a varios países de América Latina, todos con Gobiernos de derecha, para coordinar la cooperación económica, la lucha contra los carteles y otros asuntos de seguridad regional.Pese al vencimiento de su designación, Noem siguió participando en actividades diplomáticas relacionadas con la iniciativa.El pasado 22 de septiembre se reunió con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, en Quito y también asistió a encuentros con líderes regionales al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas, de acuerdo a CBS.
La naturaleza puede generar fenómenos sorprendentes que transforman por completo el paisaje. Desde auroras que iluminan el cielo con colores verdes y violetas hasta tormentas de arena que cubren ciudades enteras, existen eventos capaces de modificar la apariencia del entorno en poco tiempo. Sin embargo, algunos de estos cambios también representan un riesgo para las comunidades y pueden afectar la calidad del aire.Uno de estos casos ocurre cuando el cielo adquiere tonalidades amarillas, naranjas o rojizas, un efecto que puede estar relacionado con partículas suspendidas en la atmósfera. Aunque las imágenes de estos escenarios pueden resultar llamativas, detrás de ellas puede haber situaciones peligrosas para la salud y el medioambiente.El peligroso fenómeno que tiñó de naranja el cielo de IndonesiaEn regiones de Indonesia, como Kalimantan y las islas Bangka-Belitung, el cielo adquirió intensos tonos amarillos, naranjas y sepia debido a una densa capa de humo generada por los incendios forestales.Esta situación llamó la atención por el aspecto inusual del paisaje, pero también por los riesgos que representa para las personas que viven en las zonas afectadas.Según entidades ambientales, el humo acumulado en la atmósfera reduce la visibilidad y dificulta el paso de la luz solar, lo que modifica los colores con los que se percibe el cielo. “Este efecto no corresponde a un fenómeno astronómico, sino a las consecuencias de los incendios y a la presencia de partículas suspendidas en el aire”.¿Por qué es peligroso este fenómeno?La principal preocupación es la contaminación atmosférica provocada por los incendios. De acuerdo con expertos, el humo puede contener partículas finas y otros contaminantes que afectan las vías respiratorias, irritan los ojos y agravan problemas de salud preexistentes, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.Además de sus efectos sobre la población, autoridades locales advirtieron que los incendios pueden ocasionar daños en los ecosistemas y amenazar los hábitats de numerosas especies. De igual forma, las condiciones secas pueden favorecer la propagación de las llamas y dificultar las labores para controlar los focos activos.La emergencia también ha tenido repercusiones más allá de las zonas donde se originaron los incendios. El humo se extendió hacia países vecinos del sudeste asiático, donde la contaminación ha afectado la vida cotidiana y ha obligado a tomar medidas preventivas, como el cierre de centros educativos en algunas localidades, según medios locales.Aunque el cielo teñido de naranja pueda parecer una imagen extraordinaria, este cambio de color se debe a una señal de un problema ambiental que afecta la calidad del aire, la salud pública y los ecosistemas.
Este jueves en Voz Populi hablamos de los diferentes temas políticos, nacionales e internacionales más importantes, acompañados del humor característico de cada uno de nuestros personajes en el programa.