La tensión laboral en la empresa más importante de los colombianos ha escalado a un nuevo nivel. Desde la madrugada de hoy, el Sindicato de la Unión Sindical Obrera (USO) inició un paro de 24 horas que afecta a ocho departamentos productores y a la refinería de Barrancabermeja, la más grande del país.
La protesta surge como respuesta a lo que el sindicato califica como una actitud "negligente y dictatorial" por parte de las directivas en la negociación de la nueva convención colectiva.
Un pliego de peticiones sin avances
A pesar de llevar casi un mes en la mesa de diálogo, los representantes de los trabajadores aseguran que no hay voluntad política para avanzar. Martín Ravelo, presidente de la USO, manifestó su preocupación por la falta de resultados tras 25 días de discusiones.
"No hemos logrado resolver con la administración de Ecopetrol un solo punto de nuestro pliego de peticiones, teniendo en cuenta que el pliego es integral", afirmó Ravelo, destacando que las propuestas buscan fortalecer el negocio tradicional de petróleo y gas, que representa más del 85% del EBITDA de la compañía.
Para el sindicato, la estabilidad de los derechos laborales está ligada a la robustez de la empresa. Ravelo recordó que, históricamente, la organización ha incidido en planes maestros de refinación para garantizar que "en la medida que tengamos una Ecopetrol robusta, una Ecopetrol fortalecida, eso significa que los derechos de los trabajadores también van a ser progresivos".
El factor Ricardo Roa y presuntas retaliaciones
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Uno de los puntos más polémicos de la jornada es la denuncia de una posible retaliación política interna. El sindicato vincula el estancamiento de la negociación con su postura crítica frente a la permanencia de Ricardo Roa en la presidencia de la estatal.
Según Ravelo, la administración, en cabeza de la vicepresidenta Victoria Irene Sepúlveda, ha adoptado una postura de bloqueo.
"Nosotros creemos, presumimos que lo que está ocurriendo es una posición revanchista de la administración de Ecopetrol... por la posición que asumió el sindicato sobre la no permanencia del Dr. Ricardo Roa en la presidencia", sentenció el líder sindical.
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Agregó que el retorno de Roa afectaría la reputación de la empresa, la cual, según su visión, ha mejorado desde que el directivo se apartó temporalmente del cargo para evitar "asuntos mediáticos y conflictos de carácter personal".
Soberanía energética y el futuro del conflicto
Más allá de las reivindicaciones salariales, la USO plantea una defensa de la soberanía energética nacional, exigiendo que se reduzca la importación de gas y crudos livianos. Ravelo enfatizó que el país debe enfocarse en explorar y producir localmente: "Existe la necesidad de disminuir la importación de crudos livianos para la carga de la refinería de Barrancabermeja y eso se hace garantizando la soberanía y la seguridad energética".
Con el plazo legal de negociación venciendo el próximo 15 de junio, el panorama es incierto.
Aunque el sindicato afirma priorizar el diálogo eficaz, no descartan medidas más drásticas si no ven un cambio de actitud en la empresa. "Si a nosotros nos corresponde establecer un conflicto de mediana y larga duración, lo vamos a hacer por la defensa del patrimonio público más importante que tenemos los colombianos", advirtió Ravelo.
Escuche aquí la entrevista: