Entre las labores amenazadas se encuentra la de los trabajadores de correos, ya que actualmente los e-mail y las redes sociales han desplazado a las cartas. La investigación de la BLS señala que le queda poco tiempo a los mensajeros y servicios postales porque en 2022 este tipo de empleo descenderá en un 28 por ciento.
Por otro lado, los operadores de información telefónica también están en la lista. Las personas que trabajan en un call-center recibiendo llamadas de quejas, reclamos o ventas también desaparecerán, según el informe, ya que por internet se vienen realizando este tipo de acciones y para la época serán el canal preferido para quienes están inconformes con algún servicio. Vale destacar que la información señala que permanecerá la labor de los operadores de emergencia.
Otra profesión que aparece en el informe es la de los agentes de viajes, quienes por las páginas web dedicadas a vender tiquetes aéreos y planes turísticos perderán un 12 % de vacantes, según el BLS.
Por otro lado, los agricultores y granjeros también aparecen en la lista por las máquinas que en muchas ocasiones reemplaza la mano del hombre y además por el uso de químicos en las plantaciones con el objetivo de ampliar la producción.
El informe menciona también las siguientes profesiones:
Técnicos de procesado fotográfico
Técnicos de preimpresión
Instaladores de equipos electrónicos en vehículos
Operarios de moldeado de metal y plástico
Diseñadores de joyería, talladores de piedras preciosas
Reparadores de calzado