El ministro de Hacienda saliente, Germán Ávila, radicó el proyecto de Presupuesto General de la Nación por $575,7 billones, equivalente al 27 % del Producto Interno Bruto.
De acuerdo con el articulado, el Gobierno estima que los ingresos del Presupuesto General de la Nación ascenderán a $545,5 billones. De ese total, $309,8 billones provendrían de ingresos corrientes, entre ellos los impuestos, mientras que $181,2 billones corresponderían a recursos de capital.
El resto de los recursos se distribuiría entre contribuciones parafiscales, fondos especiales e ingresos de los establecimientos públicos.
Sin embargo, al comparar las rentas proyectadas con las apropiaciones de gasto incluidas en el mismo proyecto de ley, aparece una diferencia significativa. Mientras los ingresos suman $545,5 billones, el Gobierno solicita autorización para ejecutar gastos por $575,7 billones, lo que deja una brecha cercana a los $30,2 billones entre ambos cálculos.
Es decir, hay una desfinanciación del presupuesto en $30,2 billones, equivalente a cerca del 5,2 % del gasto total previsto para 2027.
Y aunque este proyecto no detalla cómo se cubriría este faltante, cabe recordar que, en días anteriores, el gobierno saliente radicó una nueva reforma tributaría cerca a los $22 billones.
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Uno de los rubros de mayor peso en los gastos vuelve a ser el servicio de la deuda pública por más de $115 billones, y entre las entidades con mayores apropiaciones visibles en el proyecto también sobresalen el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Hacienda. Este último concentra recursos superiores a los $26,6 billones, incluyendo programas relacionados con la política fiscal, el fortalecimiento del recaudo tributario y la financiación de proyectos estratégicos de transporte.