La Corte Constitucional estableció una serie de condiciones que deberán ser tenidas en cuenta por el Gobierno nacional al momento de definir la Unidad de Pago por Capitación, UPC, para 2027, el valor que financia los servicios y tecnologías de salud de los afiliados.En el Auto 1302 de 2026, la Sala Especial de Seguimiento a la Sentencia T-760 de 2008 reiteró que el Ministerio de Salud debe demostrar, con información técnica y verificable, que los recursos asignados son suficientes para cubrir las necesidades del sistema.Uno de los puntos centrales de la decisión es que la UPC integral del régimen subsidiado no podrá ser inferior al 95% de la UPC integral del régimen contributivo, mientras no exista evidencia técnica que justifique una diferencia mayor.Le puede interesar: Corte Constitucional fija reglas al Gobierno De la Espriella para definir la UPC de 2027La Corte también advirtió que el cálculo de la UPC no puede limitarse a actualizar valores históricos ni estar determinado únicamente por las restricciones presupuestales. El Ministerio de Salud deberá establecer técnicamente cuánto dinero requiere el sistema para garantizar los servicios y tecnologías financiados mediante esta prima.Además, la Sala ordenó identificar y cuantificar el posible rezago acumulado de la UPC, diferenciándolo de factores como problemas de gestión, ineficiencias o dificultades de flujo de recursos de las EPS.La decisión también involucra al Ministerio de Hacienda, al que se le reiteró la obligación de garantizar los recursos necesarios para cumplir las órdenes relacionadas con la financiación del sistema de salud.El Ministerio de Salud tendrá que presentar, a más tardar el 15 de enero de 2027, un informe a la Corte con la metodología utilizada, la calidad de la información, la justificación técnica del valor definido para la UPC y el proceso de participación adelantado.La Corte aclaró que este auto no constituye todavía una evaluación de cumplimiento, sino que establece las condiciones mínimas que deberán observarse para la definición de la UPC de 2027.En contexto, la Sala señaló que la decisión se adopta en un escenario de dificultades en el acceso a los servicios de salud y recordó que las tutelas relacionadas con este derecho aumentaron de más de 265.000 en 2024 a cerca de 312.500 en 2025, según los datos citados en la providencia.
La Procuraduría General de la Nación abrió una indagación previa, en averiguación de responsables en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, al Ministerio de Salud y Protección Social y a Fiduprevisora, como administradora del Fondo; por presuntas irregularidades en la administración, gestión financiera y contratación del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG).La investigación parte de un informe presentado ante la Procuraduría por la entonces ministra de Educación, Viviane Morales Hoyos, sobre hallazgos relacionados con la situación del FOMAG. Entre ellos, señala un aumento de los costos de prestación del servicio de salud a docentes y afiliados, que habrían pasado de $3,5 billones a $5,2 billones en 2026.La Procuraduría también indagará posibles irregularidades en la formulación, implementación y contratación del nuevo modelo de atención en salud, así como del sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.Según el documento, estas situaciones habrían estado relacionadas con una reducción de la red de prestadores, mayores dificultades para acceder al servicio y un deterioro de la situación financiera del Fondo.Otro de los puntos de la investigación serán los pagos por $4,4 billones realizados desde el Ministerio de Hacienda al FOMAG para proveedores, presuntamente sin soportes ni cadena presupuestal. Además, se revisarán la liquidación de contratos y pagos a administradores del FONPET, así como pagos a empresas de acueducto y energía que, según la Procuraduría, habían sido objetados por la revisoría fiscal.Como parte de la indagación, el Ministerio de Educación, Fiduprevisora y la Contraloría General de la República tienen un plazo de 5 días hábiles para entregar informes, documentos y soportes relacionados con estos hechos.¿Qué deben entregar dentro de esos 5 días hábiles?La Fiduprevisora debe entregar una certificación con la identificación del vicepresidente de Fondo de Prestaciones, el gerente jurídico del Fondo de Prestaciones, gerente de servicios de salud y los servidores, funcionarios y particulares, encargados o que hayan participado en el trámite de irregularidades en la formulación, estructuración, implementación y contratación del nuevo modelo de atención en salud y del sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, incluida la contratación de los operadores del servicio de salud.Esto incluye información sobre nombre, documento, cargo, tipo de vinculación y datos de contacto.El Ministerio de Educación debe entregar una copia completa del informe presentado por Viviane Morales, con sus anexos y soportes, además de un informe detallado y soportado sobre el estado y los resultados de las auditorías solicitadas respecto al FOMAG.La Contraloría General debe enviar los informes y anexos de las inspecciones realizadas al Ministerio de Hacienda y a Fiduprevisora sobre el manejo del FOMAG, además de un informe sobre las actuaciones adelantadas a partir de esas inspecciones y su estado actual.La Procuraduría Delegada Primera para la Vigilancia Preventiva de la Función Pública debe entregar un informe detallado sobre sus actuaciones relacionadas con la formulación, estructuración, implementación y contratación del nuevo modelo de salud del FOMAG, incluida la contratación de los operadores y sus resultados.
La Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías, Asofondos, respaldó el proyecto de decreto publicado por el Ministerio de Hacienda, que busca eliminar el límite que actualmente tienen los fondos de pensiones para invertir en mercados internacionales. La medida permitiría mantener una mayor diversificación de los ahorros de los afiliados.“Desde el gremio de los fondos de pensiones y cesantías recibimos con beneplácito la publicación de ese decreto, porque consideramos que un portafolio que es diversificado siempre será mejor, siempre podrá dar mayor rentabilidad, dar mejor gestión del riesgo y mejor gestión de la liquidez, que un portafolio menos diversificado”, afirmó Andrés Velasco, presidente de Asofondos.Actualmente, los fondos tienen un límite del 30 % para invertir en el exterior. La propuesta del Ministerio de Hacienda busca eliminar esa restricción para que las administradoras puedan distribuir de una mejor manera los recursos de los trabajadores entre inversiones en Colombia y otros países, con el objetivo de reducir riesgos y buscar mejores rendimientos.El cambio se plantea después de la reforma pensional y de la decisión de la Corte Constitucional sobre la Ley 2381 de 2024. Según el Gobierno, mantener un límite estricto a las inversiones internacionales podría afectar la rentabilidad y aumentar los riesgos de los portafolios. Por eso, la propuesta busca que las administradoras tengan mayor libertad para decidir dónde invertir, siempre priorizando la protección y el crecimiento de los ahorros de los trabajadores.“Recordemos que ese decreto era el que obligaba a los fondos de pensiones y cesantías a limitar sus inversiones en el extranjero, reduciendo la diversificación, lo cual iba en contravía de la rentabilidad y del bienestar de los ahorradores colombianos, de los trabajadores colombianos”, concluyó Velasco.
A un mes del terremoto de 7,4 grados que destruyó cientos de miles de viviendas y dejó afectaciones en casi la mitad de los municipios del país, el Gobierno nacional firmó una serie de decretos con los que pretende recaudar recursos de distintas fuentes para financiar la reconstrucción. Según el Ministerio de Hacienda, las pérdidas materiales están hoy entre los 30 y los 40 billones de pesos, pero el costo de la reconstrucción es todavía incierto.El terremoto sorprendió a Colombia en una aguda crisis fiscal que tiene al gobierno a las puertas de uno de los déficits más altos de la historia. Por eso, la administración De La Espriella está convocando 'una vaca' en la que se sumarán la solidaridad empresarial, la solidaridad de las regiones que no se vieron afectadas, los ahorros del país y de las regiones, el presupuesto nacional y la deuda pública. Casi cualquier fuente de recursos está siendo contemplada.Obras por impuestos desde yaLas empresas podrán pagar parte de sus impuestos construyendo proyectos para la reconstrucción o la mejora en áreas como vivienda, educación, salud, agua, servicios públicos y bienes rurales, entre otros.Como la situación fiscal es compleja y el grueso de las empresas ya pagaron renta este año, el Gobierno no aumentará el cupo global de obras por impuestos. Sin embargo, lo que sí pueden hacer las empresas es aportar recursos desde ya a los proyectos de reconstrucción, y eso servirá como un anticipo del impuesto a la renta que pagarán en 2026.Las ciudades sin daños podrán ayudarLas ciudades, municipios y departamentos del país que no sufrieron daños por el terremoto pueden ayudar con recursos en la reconstrucción de los territorios afectados. Quedó habilitada la posibilidad de que exista "concurrencia y solidaridad" entre regiones para financiar inversiones incluso cuando no hay un beneficio directo. Por ejemplo, Bogotá, Medellín y Barranquilla podrían financiar proyectos en municipios del Valle del Cauca o del Eje Cafetero.Romper las alcancías: los ahorros de los que se va a echar manoEl gobierno va a facilitar el proceso de retiro de recursos del Fonpet, que es el fondo de ahorro para pagar las pensiones territoriales. El objetivo del gobierno es que las entidades territoriales puedan "liberar recursos propios para la atención de la emergencia". Podrán retirar los excedentes financieros y destinarlos a la reparación de clínicas y hospitales.También podrán hacer solicitudes para retirar recursos del ahorro directamente destinados a la emergencia.Se viene inyección de recursos para Dispac en ChocóEl terremoto coincide además con la crisis energética del país, y es crítico que las compañías que deben reparar su propia infraestructura tengan recursos para seguir operando. Por eso, el gobierno echará mano de los ahorros del Fondes. El Fondes es un fondo de inversión del Gobierno que al cierre de 2025 tenía unos 5,6 billones de pesos en recursos. Ese fondo podrá hacer aportes no reembolsables a empresas eléctricas mixtas.La primera empresa que será capitalizada es Dispac, que presta su servicio en Chocó. Sin embargo, quedaría la puerta abierta a compañías como Emcali, Celsia o Enerpereira.Arranca el Fondo MilagroEl Fondo Milagro será el instrumento del gobierno para canalizar sus propios esfuerzos de reconstrucción. El Fondo Milagro podrá recibir recursos del presupuesto, donaciones, cooperación internacional, créditos y casi cualquier otra fuente disponible.El Fondo Milagro va a funcionar como una fiducia y será dirigido por un consejo directivo que en su mayoría tendrá representantes designados directamente por el presidente. Esos 5 representantes no necesariamente serán funcionarios del gobierno; pueden ser, por ejemplo, empresarios o líderes gremiales.
El Ministerio de Hacienda radicará un proyecto de ley con mensaje de urgencia para conseguir $1,2 billones destinados a financiar medidas de liquidez del sector eléctrico ante el fenómeno de El Niño. El anuncio se dio en medio de un debate de control político por la crisis energética en la Comisión V del Senado."Necesitamos presentar un proyecto con mensaje de urgencia para conseguir 1,2 billones de pesos que necesitamos para poder seguir financiando las medidas de liquidez que necesitamos mientras pasa el fenómeno del Niño", afirmó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, quien precisó que el proyecto será presentado junto con el Ministerio de Minas y Energía. "Tiene que tener mensaje de urgencia y de urgencia absoluta. Y lo vamos a hacer porque necesitamos ese dinero y porque no vamos a dejar que el país se apague. Eso es lo que queremos evitar y vamos a tratar de hacerlo", agregó el funcionario.Gómez detalló que en el Presupuesto General de la Nación hay $2,5 billones asignados al Ministerio de Minas y Energía, a los que se suma un espacio adicional de $1,6 billones liberado por la ministra mediante una vigencia futura. En total, el sector contará con $4,1 billones el próximo año.Además, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, se refirió a la gestión de la administración de Gustavo Petro y afirmó que la crisis energética responde a los cuatro años de inacción. “Porque este sector sobrevivió a Irene Vélez. Difícil un reto más grande para un sector tan importante como el de tener una persona que no solo nunca entendió, sino nunca quiso entender de qué se trataba este sector. Después vino el ministro Palma, que entendía un poco más, pero no hizo nada. Entonces, 4 años de inacción sí generan unos problemas estructurales muy serios”, afirmó el ministro.
El Gobierno aseguró que, por ahora, mantendrá el monto del Presupuesto General de la Nación para 2027, tras la primera reunión convocada por el Ministerio de Hacienda con presidentes de las comisiones económicas, coordinadores y ponentes del proyecto en el Congreso.Al término del encuentro, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, calificó el ambiente de la reunión como “muy positivo” y reiteró que el monto se mantendrá.“Obviamente, esto es una potestad del Gobierno, que el Gobierno presenta y el Congreso decide. Eso tiene que decidirse antes del próximo 14. Y yo creo que, por el momento, los parlamentarios entienden que aumentar el Presupuesto General de la Nación en estas circunstancias probablemente no sea la mejor opción”, señaló Gómez.Uno de los puntos que entró en la discusión fue el peso del servicio de la deuda. El senador del Centro Democrático Christian Garcés propuso estudiar la posibilidad de aplazar parte de esos pagos."150 billones para el próximo año es muy alto, y necesitamos dirigir recursos, aumentar la inversión que quedó estancada. Entre otras cosas, para que pueda el presidente Abelardo De La Espriella cumplir con su programa de Gobierno, lo que obliga a una reforma de fondo del presupuesto que había presentado el gobierno anterior”, aseguró Garcés.Frente a esa propuesta, el ministro de Hacienda aseguró que el Gobierno no es partidario de asumir compromisos que no tenga certeza de poder cumplir. Sin embargo, anunció que harán una gestión “muy importante” de la deuda para reducir las obligaciones de corto plazo “que son muy altas”.“En eso tenemos que trabajar, y lo estamos haciendo ya desde ahora, para que esos vencimientos que presionan mucho la caja del gobierno se puedan extender en el tiempo. Pero también estamos diciendo la verdad sobre el monto de endeudamiento del país, que creemos tiene que reducirse, porque de lo contrario, pues, no es posible garantizar la estabilidad de la economía”, explicó.Otro de los temas abordados fue la financiación de la atención y reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto. Gómez aseguró que existen recursos para atender la emergencia en el corto plazo, pero aclaró que todavía debe establecerse cuánto costará en total la reconstrucción.“La reconstrucción no se va a hacer en un año, la reconstrucción se va a hacer en varios años y, por lo tanto, no va a ser objeto de un único presupuesto, sino de varios presupuestos”, afirmó.Por su parte, el presidente de la Comisión Tercera de la Cámara, Alfredo Ape Cuello, anunció que durante esta semana la idea será tener una mesa permanente en el Congreso para escuchar a los diferentes sectores del Gobierno, con el fin de trabajar el monto durante el fin de semana y posteriormente votarlo.“La intención de todo el gobierno de poder interlocutar con el congreso para saber si ese monto es superior, porque hay muchos gastos. El sector judicial, por ejemplo, el sector de minas y energía, el Consejo Nacional Electoral, que aparentemente no están incluidos en el monto inicial que presentó el gobierno. Eso es lo que estudiaremos esta semana, si el monto es suficiente o si, por el contrario, se queda corto”, señaló Cuello.Mientras tanto, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, aseguró que se trabajará una gran coalición de Gobierno y que han venido en un “diálogo muy constructivo” con el Congreso de la República.“Aquí tenemos que demostrarle a Colombia y al mundo que hay, básicamente, un diálogo serio, constructivo sobre los grandes problemas del país, sobre las necesidades de los colombianos y sobre los equilibrios fiscales que necesita Colombia. Es importante que los mercados, que los tenedores de bonos, de deudas, sepan que entre gobierno y legislativo hay armonía, que hay un esquema gobierno-oposición muy claro, que el esquema o el bloque de gobierno es el mayoritario, y que vamos a concertar reglas entre ejecutivo y legislativo sobre la mesa”, señaló.Frente a la discusión por los recursos para las regiones, Lara señaló que reconocen el derecho de los congresistas a postular la inversión que consideran necesaria para sus departamentos, pero subrayó que “todo se va a hacer sobre la mesa. Nada oculto, nada por debajo de la mesa. La mermelada es lo oculto, lo que está por encima de la mesa se llama desarrollo”.Finalmente, el senador Carlos Meisel calificó el encuentro como “una gran reunión, importantísima” y explicó que los congresistas también solicitaron conocer las líneas de la denominada regla de ajuste fiscal, incluidos los recortes que contempla el Gobierno, para analizarlos de manera paralela con el proyecto de presupuesto.
Aunque el decreto que formalizará el recorte de $21,9 billones al Presupuesto General de la Nación todavía no ha sido firmado, sus efectos ya comenzaron a sentirse en distintas entidades del Estado. Varias partidas presupuestales permanecen congeladas, una medida que, por ahora, impide avanzar en nuevas contrataciones, especialmente aquellas bajo la modalidad de prestación de servicios.La instrucción impartida por el Ministerio de Hacienda es revisar entidad por entidad para establecer cuáles son las prioridades que deberán atenderse durante el cierre de 2026. La medida hace parte del proceso de ajuste del gasto anunciado por el Gobierno, que busca garantizar la disponibilidad de recursos para cumplir con las obligaciones que aún debe asumir durante los próximos meses.El recorte de $21,9 billones fue aprobado durante el más reciente Consejo de Ministros y posteriormente explicado por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, ante las comisiones económicas conjuntas del Congreso. El funcionario aseguró que la decisión, aunque difícil para el Ejecutivo, resulta necesaria ante la situación de las finanzas públicas. “¿Por qué nos toca recortar el gasto? Porque no tenemos cómo pagarlo. Porque, como nos dejaron las finanzas públicas, no tenemos la capacidad de pagarlo”, afirmó.Gómez advirtió que no realizar este ajuste podría generar problemas de caja al finalizar el año. El ministro también cuestionó que el deterioro del déficit fiscal no se hubiera frenado con anterioridad.“Esa decisión que tomó el consejo de ministros el sábado pasado es una decisión dolorosa, difícil para todos los que estamos en el gobierno, pero era absolutamente indispensable porque, de lo contrario, íbamos a tener problemas muy serios de caja al final del año”, sostuvo. En medio de la revisión de los recursos disponibles, una de las principales prioridades será garantizar la atención de la emergencia provocada por el terremoto. De acuerdo con las estimaciones conocidas, los gastos relacionados con esta emergencia alcanzarían los $4 billones durante 2026, por lo que el Gobierno busca preservar las partidas necesarias para responder a las necesidades de las comunidades afectadas.El panorama fiscal también fue expuesto por Gómez durante la discusión del proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, cuyo monto asciende a $635 billones. El funcionario señaló que el país enfrenta un balance primario muy negativo y una creciente presión por el servicio de la deuda. “La situación es particularmente crítica”, manifestó, al tiempo que insistió en la necesidad de reducir gradualmente el déficit y el endeudamiento. Según el ministro, sin un ajuste sostenido del gasto, Colombia podría terminar enfrentando “un escenario de crisis de pago”.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, aseguró ante las comisiones económicas del Congreso que todavía no existe una cifra definitiva sobre cuánto costará la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto.La respuesta se dio luego de que varios congresistas cuestionaran que el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 no precise cuánto de los $635 billones estará destinado específicamente a la reconstrucción y a la atención de los damnificados.“Ha habido comentarios reiterados sobre el tema del terremoto. Sé que la respuesta no les va a gustar, pero también tengo una ampliación que vamos a hacer en la próxima sesión. ¿Qué es lo que pasa con el terremoto? Que, a diferencia de el gobierno anterior que ponía cualquier cifra, hoy en día nadie sabe a ciencia cierta cuánto es el daño. No se sabe, hay diferentes estimativos”, señaló Gómez.Según explicó, el Gobierno ha venido trabajando con una primera aproximación cercana a los $30 billones, pero aseguró que un documento reciente del Banco Mundial plantea una cifra inferior.“Hay un estimativo inicial que todos más o menos compartimos de 30 billones de pesos, pero ayer hubo un documento muy importante del Banco Mundial que dice que la cifra sería menor, sería alrededor de 19 billones de pesos”, afirmó.El ministro reconoció que, por ahora, resulta difícil comprometer una cifra definitiva y aseguró que en las próximas sesiones entregará mayor información al Congreso.“¿Cuál es la cifra real? Difícil, difícil a estas alturas uno poderse comprometer con eso”, dijo, al señalar que espera presentar a los congresistas el cálculo que el Gobierno considere más razonable a medida que avance la evaluación de los daños.Gómez agregó que el Ejecutivo está destinando recursos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para atender las necesidades inmediatas derivadas de la emergencia.“Estamos haciendo un esfuerzo muy grande para la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastre, que es aquella que se encarga de la atención primaria del terremoto, nos la dejaron sin recursos y la estamos alimentando con todos los recursos que hemos podido encontrar. Hasta el momento, vamos bien”, concluyó.El ministro también se comprometió a ampliar en la próxima sesión la información sobre los recursos asociados al terremoto y el enfoque de la denominada ley rescate, que el Gobierno considera complementaria al proyecto de presupuesto.
El Gobierno aprobó un recorte de $21,9 billones al Presupuesto General de la Nación de 2026, durante el más reciente Consejo de Ministros, según anunció el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, ante las comisiones económicas conjuntas del Congreso."¿Por qué nos toca recortar el gasto? Porque no tenemos cómo pagarlo. Porque, como nos dejaron las finanzas públicas, no tenemos la capacidad de pagarlo. Esa decisión que tomó el consejo de ministros el sábado pasado es una decisión dolorosa, difícil para todos los que estamos en el gobierno, pero era absolutamente indispensable porque, de lo contrario, íbamos a tener problemas muy serios de caja al final del año”, señaló el ministro.“Entonces, no estamos haciendo lo que queremos, estamos haciendo lo que debemos, que es lo que debió haber hecho el gobierno anterior haber frenado el comportamiento del déficit fiscal mucho antes”, agregó el jefe de la cartera de finanzas. Durante la explicación al congreso del proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, por $635 billones, el ministro también advirtió sobre el deterioro de las cuentas públicas y el aumento del peso del servicio de la deuda.“Tenemos un balance primario muy negativo. (…)Y, de alguna forma, lo que refleja el balance primario, pues, es un deterioro muy significativo de las cuentas públicas. A eso hay que sumarle que la presión de los últimos años en términos de endeudamiento ha hecho que el peso del servicio de la deuda sobre la economía no hace sino aumentar”, precisó Gómez.“Esa situación genera en el mediano plazo unas condiciones de alarma que no podemos desconocer. Tenemos que frenar el déficit primario y, adicionalmente, en la medida en que sea posible, necesitamos ir bajando gradualmente el servicio de la deuda y el nivel de endeudamiento que tiene el país. Pero en el corto plazo, la situación es particularmente crítica”, afirmó. Gómez insistió nuevamente en que sin un plan de ajuste al gasto, la deuda del gobierno se hará insostenible y "el país entraría en un escenario de crisis de pago".“Lo que nosotros estamos pidiéndole al Congreso que considere es un presupuesto que es únicamente el primer paso para frenar esta tendencia que nos llevaría al abismo. La situación es tan supremamente delicada que el presupuesto que vamos a presentar y a describir el día de hoy no es la solución suficiente que necesita el país. Necesitamos muchísimo más esfuerzo, va a tener que ser un esfuerzo de varios años, y esa situación nos lleva naturalmente a intentar corregir por lo menos la tendencia que hemos recibido y que es muy preocupante”, dijo.
Las finanzas públicas de Colombia atraviesan uno de sus momentos más complejos de los últimos años, el presupuesto para 2027 contemplaría un déficit fiscal que podría llegar al 9,4 % del PIB sin ajustes, mientras que la deuda pública se acercaría al 67 % del PIB, de acuerdo con las cifras expuestas por el Gobierno.Ante este escenario, los economistas José Antonio Ocampo y Luis Fernando Mejía analizaron la situación fiscal del país en Sala de Prensa Blu y coincidieron en que será necesario realizar un ajuste para evitar que el deterioro de las cuentas públicas termine convirtiéndose en una crisis económica.Mejía fue especialmente contundente al describir el panorama. Aseguró que Colombia está “ad portas de una crisis fiscal” y señaló que el país enfrenta un desbalance entre ingresos y gastos que no se había visto en su historia moderna.¿Por qué Colombia enfrenta una crisis fiscal?Para Mejía, el problema no comenzó exclusivamente durante el gobierno de Gustavo Petro. Según explicó, el deterioro viene desde la pandemia, cuando el gasto público aumentó y posteriormente no regresó a los niveles que tenía en 2019.El economista señaló que el gobierno Petro recibió unas finanzas públicas complicadas, pero consideró que algunas de sus decisiones terminaron agravando la situación, especialmente durante los dos últimos años de esa administración.Entre los factores mencionados por Mejía están:El aumento del gasto público después de la pandemia.Los elevados déficits fiscales de los últimos años.El crecimiento de las obligaciones del Estado.El aumento del endeudamiento.La suspensión del cumplimiento de la regla fiscal.Una menor dinámica de los ingresos frente a las necesidades de gasto.Ocampo, por su parte, señaló que los desequilibrios fiscales ya eran evidentes y recordó que Colombia venía registrando déficits cercanos al 6 % del PIB.Sin embargo, aseguró que las nuevas cifras presentadas por el Gobierno muestran una magnitud del problema mayor a la que muchos esperaban.¿Qué es lo que más preocupa de las nuevas cuentas?Uno de los datos que más llamó la atención de Ocampo fueron los recursos que, según la presentación del Ministerio de Hacienda, no estaban contemplados inicialmente.El exministro mencionó cerca de $20 billones en gastos de funcionamiento y otros $37 billones relacionados con el servicio de la deuda que no estaban incorporados en las cuentas que conocía.Ocampo aclaró que estos últimos recursos incluyen tanto intereses como amortizaciones y pidió al Ministerio de Hacienda discriminar ambos conceptos, debido a que las amortizaciones no hacen parte del déficit fiscal, mientras que los intereses sí.Para Mejía, el nuevo presupuesto representa un “sinceramiento” de las cuentas fiscales, algo que considera necesario para dimensionar correctamente el problema.El presupuesto de 2027 presentado por el Gobierno asciende a $634,9 billones y contempla un déficit fiscal de 9,4 % del PIB antes del ajuste anunciado. La deuda pública también aumentaría hasta superar el 66 % del PIB.¿Qué puede pasar si no se corrige el déficit fiscal?Mejía advirtió que Colombia debe evitar que el deterioro de las finanzas públicas se convierta en una crisis fiscal.Según explicó, una situación de este tipo puede generar consecuencias sobre diferentes variables de la economía:Mayor inflación.Depreciación de la moneda.Menor crecimiento económico.Aumento del desempleo.Mayores dificultades para financiar al Estado.Un impacto más fuerte sobre las personas pobres y vulnerables.Ocampo también señaló que un desajuste fiscal prolongado puede terminar afectando a los ciudadanos a través de la inflación y de una menor actividad económica.“Esto no se corrige, eso genera una crisis económica general que afectará a todos los ciudadanos”, explicó el exministro.El contexto inflacionario también representa un desafío. A finales de julio de 2026, la inflación anual se ubicó en 6,03 %, mientras que el Banco de la República proyecta que el país se acerque nuevamente a su meta del 3 % hacia mediados de 2028.¿Cómo podría evitar Colombia una crisis fiscal?Los dos expertos señalaron que el ajuste tendrá que pasar principalmente por una reducción y reorganización del gasto.Ocampo explicó que una parte importante del gasto público es rígida, debido a obligaciones establecidas por leyes y disposiciones constitucionales. Por eso, consideró que será necesario revisar mecanismos que permitan flexibilizar algunas partidas.Mejía coincidió en que el recorte del gasto será fundamental, pero advirtió que el ajuste planteado inicialmente por el Gobierno podría no ser suficiente.El Ejecutivo anunció una Ley de Ajuste Fiscal equivalente a unos 2,2 puntos del PIB, alrededor de $47 billones. Según las estimaciones citadas por el propio Gobierno, ese ajuste permitiría llevar el déficit de 2027 desde el 9,4 % hasta aproximadamente el 7,2 % del PIB.Sin embargo, Mejía considera que todavía será necesario avanzar más para estabilizar las finanzas públicas.Escuche ambas entrevistas en el audio adjunto:
Estos fueron los temas tratados este 25 de septiembre, en Recap Blu:Otty Patiño, excomisionado de Paz durante el Gobierno de Gustavo Petro, habló sobre la extradición de alias 'Araña', las polémicas declaraciones de David Murcia Guzmán y el proceso de la fallida paz total.Las últimas imágenes de alias 'Araña' antes de du extradición y la advertencia del presidente Abelardo De La Espriella a Iván Márquez.El mandatario De La Espriella también respondió a quienes lo cuestionaron por portar un arma: "Que sigan criticando, que eso me impulsa".Se mantiene la cadena perpetua contra Daniel Sancho por el asesinato del médico colombiano Edwin Arrieta.Sobrevivientes del accidente del avión que transportaba al equipo de Chapecoense volvieron al lugar del sinietro casi 10 años después.
MiLoto realiza este viernes 25 de septiembre de 2026 un nuevo sorteo, en el que los participantes buscan acertar la combinación de cinco números para acceder al premio mayor.La combinación ganadora del sorteo de MiLoto de este viernes 25 de septiembre de 2026 es: 36 - 18 - 10 - 08 - 31.Para esta jornada, el acumulado de MiLoto asciende a $160 millones. El resultado oficial permitirá conocer los números sorteados y el balance de ganadores en las diferentes categorías de aciertos.MiLoto es un juego en el que los participantes seleccionan una combinación de cinco números. La mecánica contempla premios para quienes acierten desde dos hasta los cinco números de la combinación sorteada.¿De cuánto es el acumulado de MiLoto?Para este viernes, 25 de septiembre de 2026, el acumulado de MiLoto era de $160 millones.Cuando no se registra un ganador en la categoría de cinco aciertos, el acumulado del premio mayor aumenta para la siguiente jornada, por lo cual quedó en $200 millones para el sigueinte sorteo, de acuerdo con la mecánica del juego.Los participantes pueden verificar sus tiquetes y comparar los números registrados con los resultados oficiales antes de reclamar cualquier premio.
El excomisionado de paz Otty Patiño aseguró en Recap Blu que durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro nunca conoció de un eventual ofrecimiento de una gestoría de paz a David Murcia Guzmán, condenado por el caso DMG. Esta declaración se produjo luego de que Murcia se retractara de varios señalamientos contra el actual presidente Abelardo De La Espriella y afirmara que, antes de realizar esas acusaciones, recibió expectativas relacionadas con una posible salida de prisión mediante esa figura.En entrevista con Recap Blu, Patiño sostuvo que las decisiones relacionadas con las gestorías de paz eran conocidas y consultadas dentro de la Consejería de Paz, pero afirmó que el nombre de Murcia Guzmán nunca estuvo sobre la mesa.“No tengo la menor idea, porque todas las gestorías de paz eran comunicadas, eran, digamos, consultadas con nosotros. En ningún momento a nosotros como Consejería nunca se nos consultó nada sobre este señor”, manifestó el exfuncionario.Patiño también cuestionó que Murcia hubiera sido considerado para una eventual gestoría, al señalar que, desde su perspectiva, no tenía relación con procesos de paz.“Lo cual además me parece absurdo porque este señor no tiene nada que ver con procesos de paz”, afirmó. Choque de afirmacionesFrente a las declaraciones contradictorias del condenado, el excomisionado agregó que Murcia "hoy dice una cosa, mañana dice otra”.Ante la pregunta de si en algún momento, durante su paso por la Consejería de Paz, tuvo conocimiento de un ofrecimiento a Murcia Guzmán, Patiño fue enfático en negarlo."Jamás. Y por supuesto considero que el presidente Petro jamás pensó ni manifestó en esa posibilidad de darle una consejería de paz a este señor", agregó.Las declaraciones se conocen después de que Murcia presentara ante la Fiscalía una retractación de los señalamientos que había realizado contra Abelardo De La Espriella. Según el documento, el condenado afirmó que sus declaraciones estuvieron precedidas por expectativas relacionadas con una eventual vinculación como gestor de paz y con la posibilidad de obtener su libertad. Finalmente, Patiño rechazó que las gestorías de paz hubieran funcionado como un supuesto “cheque en blanco” para quienes recibieron esa condición.“Y si no lo cumple, pues se le suspende la gestoría. Así de sencillo. Pero de allí para allá, que sea una carta blanca para delinquir, para protegerle actividades delictivas, jamás”, concluyó el excomisionado.
TransMilenio anunció una operación especial para facilitar el regreso de los asistentes a los conciertos de BTS, que se realizarán el viernes 2 y sábado 3 de octubre en el estadio El Campín, en Bogotá.Desde las 10:00 p. m., ocho rutas especiales estarán disponibles en las estaciones Campín–UAN y Movistar Arena, con destino a diferentes portales y estaciones de la ciudad.Desde Campín–UAN saldrán cuatro rutas:Portal NortePortal AméricasPortal SubaPortal EldoradoDesde Movistar Arena estarán disponibles otras cuatro rutas hacia:Portal UsmePortal 20 de JulioPortal 80Portal SurLos servicios funcionarán de acuerdo con la demanda de pasajeros. La operación habitual de las estaciones Campín–UAN y Movistar Arena finalizará a las 10:00 p. m. y, entre las 10:00 p. m. y las 11:00 p. m., estas estaciones estarán habilitadas únicamente para facilitar la evacuación de los asistentes.Como alternativa, los usuarios podrán utilizar Universidad Nacional, si salen por Campín–UAN, y 7 de Agosto, si salen por Movistar Arena.¿Cómo llegar al concierto?Para llegar al estadio, TransMilenio contará con 13 rutas troncales en las estaciones Campín–UAN y Movistar Arena. En Movistar Arena estarán disponibles las rutas 4, B72, D21, G30, L25, C25, C30, H21 y H72.En Campín–UAN funcionarán las rutas 4, B11, C25, G11, S42, D21, E42, H21 y L25.Además, TransMiZonal tendrá 39 rutas con paraderos cercanos al estadio El Campín, ubicados en la NQS, calle 63, calle 53 y carrera 24.TransMilenio recomienda a los asistentes recargar con anticipación la tarjeta tullave, planear el viaje mediante TransMiApp y consultar los canales oficiales de la entidad para revisar horarios y recorridos.La entidad también señaló que los despachos de las rutas especiales se ajustarán según la cantidad de pasajeros durante la salida de los conciertos.
“Ni en el tarimazo ni en la fiesta que tuvieron ellos hubo muertos, pero en una política equivocada de guerra sí hay muchos muertos”, afirmó Otty Patiño, excomisionado de Paz durante el Gobierno de Gustavo Petro, al referirse a las polémicas que rodearon algunos episodios de la llamada paz total. En entrevista con Recap Blu, Patiño reconoció que durante un proceso de paz pueden cometerse errores, pero defendió la necesidad de priorizar el diálogo frente a una estrategia basada exclusivamente en la confrontación armada.El exfuncionario respondió por situaciones como el denominado ‘tarimazo’ en La Alpujarra y una fiesta realizada por integrantes de estructuras criminales en la cárcel de Itagüí. Patiño aclaró que no justifica ninguno de esos hechos y sostuvo que estos no fueron provocados directamente por la Consejería de Paz.“No, no lo estoy justificando de ninguna manera”, respondió, antes de explicar que, desde su perspectiva, los errores cometidos durante una búsqueda de paz deben analizarse teniendo en cuenta sus consecuencias.Patiño también defendió la estrategia de negociación adelantada durante el Gobierno Petro y rechazó la afirmación de que la paz total hubiera sido simplemente un mecanismo para permitir que los grupos ilegales continuaran delinquiendo. Según explicó, durante su gestión hubo procesos que avanzaron en diferentes niveles, aunque reconoció que algunos, como el del ELN y el Estado Mayor Central liderado por Iván Mordisco, terminaron fracasando."Había varios procesos que fueron fallidos, como el caso del ELN, digamos, donde ellos demostraron que no había voluntad de paz. Y el proceso con el Estado Mayor Conjunto FARC, fundamentalmente al mando del señor Iván Mordisco, que en el Cauca decidió más bien lanzarse a la guerra que hacer parte, digamos, de un proceso de paz. Los demás, en los demás procesos había avances, en los otros 8 o 9 procesos que estábamos adelantando, que además tenían la característica de que eran muy territorializados, allí hubo avances considerables en cada uno de distintas maneras", afirmó.Frente a las críticas sobre las denominadas gestorías de paz, el excomisionado negó que estas figuras hubieran sido utilizadas como una “carta blanca” para delinquir o como instrumentos de política electoral. Aseguró que quienes recibían esa condición tenían obligaciones y debían presentar planes de acción que posteriormente eran evaluados. “Si no lo cumple, pues se le suspende la gestoría. Así de sencillo. Pero de allí para allá, que sea una carta blanca para delinquir, para protegerle actividades delictivas, jamás”, concluyó.