El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, lanzó una dura advertencia sobre el estado crítico de las finanzas públicas de Colombia y el riguroso plan de ajuste económico que implementará la administración entrante a partir del próximo 7 de agosto. En entrevista con Mañanas Blu, Gómez fue tajante al diagnosticar la situación fiscal del país y asegurar que el Estado debe frenar de inmediato el gasto desmedido.
Necesitamos que la gente entienda que no estamos para seguir la fiesta, que la fiesta se acabó porque se acabó el espacio, porque ya no hay cómo seguir financiando a través de deuda el gasto público. Eso es algo que tiene que quedar muy claro en la mente de los colombianos
Gómez cuestionó con severidad el anuncio del ministro saliente, Germán Ávila, sobre radicar una nueva reforma tributaria por 30 billones de pesos el próximo 20 de julio, tildándola como "la constancia del fracaso de la política de las finanzas públicas del gobierno saliente".
De acuerdo con el ministro entrante, el desbalance financiero actual es insostenible: entre enero y abril el Estado gastó un promedio de 40 billones de pesos mensuales, mientras que solo recaudó 28 billones de pesos, generando un déficit mensual de 12 billones.
El funcionario designado aclaró que, si bien la administración de De la Espriella contemplará una reforma fiscal propia, esta tendrá un enfoque radicalmente opuesto al actual. No buscará ahogar a los contribuyentes vigentes, sino estimular el crecimiento económico y la inversión privada para aumentar el recaudo de forma orgánica.
Reducción del Estado
Para contrarrestar una deuda pública que ya supera los 1.200 billones de pesos, lo que, en palabras del ministro entrante, es equivalente a que cada niño colombiano nazca debiendo 20 millones de pesos, el equipo económico adelanta una estricta revisión rubro por rubro de los presupuestos de 2025 y 2027. El objetivo principal es lograr que el presupuesto general comience a disminuir en términos reales, creciendo por debajo de la inflación.
Al ser consultado sobre el rediseño institucional y el recorte de la burocracia, Gómez confirmó que se estudian opciones técnicas complejas para la fusión de entidades y ministerios.
"Tener 19 ministerios, eso pues no tenemos con qué pagarlo. Es así de sencillo, no hay plata para pagar 19 ministerios, y ministerios además con unas nóminas que crecen y crecen innecesariamente. Entonces tenemos que hacer ese apretón", puntualizó.
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Finalmente, Gómez aclaró que la reforma del Estado requiere de un trámite legislativo riguroso en el Congreso y que las opciones finales están siendo evaluadas por otro equipo del empalme. Además, calificó como "irresponsable" el anuncio de desobediencia civil pacífica hecho por el sector político de Iván Cepeda, señalando que dicha postura antepone intereses políticos por encima de la urgente estabilidad económica del país.