El campo y las exportaciones colombianas enfrentan una doble amenaza por la eventual llegada del fenómeno de El Niño y la fuerte revaluación del peso frente al dólar, según advirtió el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Jorge Bedoya. Sobre el fenómeno climático, Bedoya explicó que aunque su llegada al país se ha demorado, persiste la incertidumbre sobre su comportamiento.
“La preocupación que tenemos es qué tanto dura, en qué lugar de la geografía nacional se va a presentar y qué tan fuerte viene. Porque eso podría generar, si viene en una condición bastante compleja para nuestros agricultores, un problema de reducción de áreas sembradas o que se malogren cosechas, y eso puede terminar en problemas de inflación. Pero ese es el escenario extremo”, afirmó el dirigente gremial.
El segundo frente de preocupación es la tasa de cambio. Bedoya señaló que la mitad de los 20 gremios afiliados a la SAC son exportadores, en sectores como cacao, café, banano, palma, aguacate hass, flores y tilapia. “Son sectores que tienen una afectación importante por la tasa de cambio” afirmó.
Pero el presidente de la SAC también advirtió que esta situación se ha visto agravada por el aumento de costos laborales, los rezagos del aumento del 23% del salario mínimo, el costó de los fletes y la poca circulación marítima que persiste en el estrecho de Ormuz.
En el mismo sentido, la presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana AmCham, María Claudia Lacouture coincidió en que la revaluación es una de las variables que más está presionando al aparato productivo del país.
“La revaluación está siendo un proceso difícil tanto para el proceso productivo como para la compra de productos, así como para las exportaciones, que reciben menores recursos. Al mismo tiempo, ya vemos empresas importadoras que están perdiendo compradores por el alto costo, porque no tienen la plata para comprar los productos”, afirmó.
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Finalmente, Jorge Bedoya insistió en la necesidad de una respuesta conjunta con el Gobierno Nacional, en ambas vías.
“Ahí es importante trabajar con el Gobierno en los mecanismos que a bien se tengan, primero para mitigar el efecto de la tasa de cambio, y segundo para definir las ayudas que se le pueden dar a los exportadores, para que naveguen esta coyuntura que por el momento pareciera no tener fin”, concluyó.