Murió famoso comediante luego de luchar contra extraña enfermedad
El mundo del espectáculo está de luto tras confirmarse la muerte de una figura querida que luchó durante años contra una dura enfermedad y dejó huella en la televisión.
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La industria del entretenimiento internacional vuelve a estar de luto tras confirmarse el fallecimiento de uno de los comediantes más queridos de la televisión. La noticia fue conocida a través de redes sociales, donde familiares, colegas y fanáticos expresaron su tristeza por la partida de quien durante décadas logró arrancar sonrisas a grandes y chicos.
Se trata de Floyd Vivino, conocido artísticamente como “El Tío Floyd”, quien murió el pasado jueves 22 de enero a los 74 años. La información fue confirmada por su hermano, Jerry Vivino, mediante una emotiva publicación en Facebook, en la que destacó que el humorista falleció de manera tranquila, rodeado de sus seres queridos.
“Descansa en paz, hermano mayor. Te extrañaremos, pero tus amigos, familiares y fanáticos siempre te recordarán”, escribió Jerry, mensaje que rápidamente se viralizó y recibió cientos de comentarios de condolencias de seguidores que crecieron viendo su trabajo en televisión.
Vivino nació en Nueva Jersey y alcanzó gran popularidad gracias a su programa “El Show del Tío Floyd”, un espacio que combinaba humor, entretenimiento y mensajes positivos, dirigido principalmente al público infantil, aunque también logró conquistar a los adultos. Su estilo cercano y carismático lo convirtió en una figura entrañable de la televisión.
Sin embargo, su vida dio un giro inesperado en abril de 2022, cuando él mismo reveló que había sido diagnosticado con cáncer de vejiga y próstata, una enfermedad que lo obligó a alejarse de los escenarios durante largos periodos. Un año después, en 2023, sufrió un derrame cerebral que agravó su estado de salud y lo mantuvo hospitalizado por varias semanas.
Además de su faceta como comediante, Floyd Vivino también tuvo una destacada participación en producciones dramáticas, especialmente en proyectos vinculados a TV Azteca, como Mirada de mujer, La hija del jardinero, Se busca un hombre y Vivir a destiempo. Su presencia escénica, voz firme y versatilidad interpretativa le permitieron ganarse el respeto de la industria televisiva mexicana.
La muerte de Vivino deja un vacío entre quienes crecieron viéndolo en la pantalla y entre colegas que hoy lo recuerdan como un artista generoso, apasionado y profundamente humano. Sus seguidores aseguran que su legado seguirá vivo en cada risa que provocó y en cada historia que logró contar desde el humor y la sensibilidad.
Sin duda, su partida marca otro golpe para el mundo del espectáculo, que despide a una figura que supo transformar la adversidad en sonrisas.