En una contundente decisión, la Procuraduría General de la Nación sancionó al cabo primero del Ejército Nacional, David Esteban Mallama Cadena. El órgano de control disciplinario decretó su separación absoluta de las fuerzas militares y le impuso una inhabilidad general de 10 años, luego de hallarlo responsable de cometer conductas de acoso sexual y actos sexuales violentos en contra de varios soldados bajo su mando.
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron en el municipio de Calamar, Guaviare, en un periodo comprendido entre agosto y noviembre de 2024. Durante este tiempo, quedó demostrado que el uniformado se valió deliberadamente de su cargo y de su posición de superior jerárquico dentro de la institución para asediar y someter a los soldados a conductas sexuales indebidas, vulnerando de forma grave su integridad y dignidad.
Las conductas fueron catalogadas por la Procuraduría Regional de Juzgamiento de Guaviare como faltas gravísimas cometidas a título de dolo. Con este fallo, el ente de control busca sentar un precedente estricto frente a los comportamientos que atentan contra los derechos humanos y la disciplina militar, apartando de manera definitiva al implicado de cualquier actividad relacionada con la fuerza pública.