La operación militar permitió debilitar de manera significativa la estructura armada, financiera y logística del Frente Darío Gutiérrez e Iván Díaz, organización ilegal vinculada a las disidencias lideradas por Alexander Díaz Mendoza, alias 'Calarcá'.
En una contundente ofensiva contra la criminalidad en el suroriente del Tolima, el Ejército Nacional logró desarticular una estructura dedicada a la extorsión y la intimidación, dejando como resultado la captura de 14 de sus integrantes, incluidos dos presuntos cabecillas clave.
La denominada Operación Pijao, ejecutada en dos fases, permitió afectar de manera directa las capacidades armadas, logísticas y financieras de este grupo ilegal que venía generando presión sobre comerciantes, ganaderos y caficultores en municipios como Dolores, Prado, Cunday, Villarrica y Purificación.
Durante la segunda fase, tropas del Gaula Élite 2 y del Gaula Militar Tolima, en coordinación con la Policía, realizaron siete allanamientos que hicieron efectivas ocho órdenes de captura. Entre los detenidos se encuentran alias
'Cachucho', señalado como segundo cabecilla y principal dinamizador de las extorsiones, y alias 'Duende', presunto líder de la comisión armada.
Estos resultados se suman a las seis capturas logradas en la primera fase del operativo, alcanzando así un total de 14 integrantes puestos a disposición de la justicia.
Según lo manifestó el coronel Arnold Esneider Pérez Linares, comandante de la Sexta Brigada, los capturados tendrían roles clave en la logística, el almacenamiento de armamento y explosivos, así como en la ejecución de cobros extorsivos contra diferentes sectores productivos de la región.
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Durante la operación también fueron incautadas armas cortas, munición, equipos de comunicación, celulares, material de uso privativo de la Fuerza Pública y elementos alusivos a estructuras ilegales.
Los detenidos fueron dejados a disposición de la Fiscalía Especializada contra las Organizaciones Criminales y deberán responder por los delitos de extorsión agravada y concierto para delinquir con fines de extorsión.
Con este resultado, las autoridades reafirman su ofensiva contra las estructuras criminales que afectan la seguridad y la economía del Tolima, enviando un mensaje claro: la institucionalidad sigue avanzando en la defensa del territorio.