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Con farolas en las aceras, Europa busca que conductores carguen carros eléctricos en las calles

Birmingham está probando 560 puntos de carga instalados en farolas, mientras que en West Northamptonshire ha instalado más de 3.000 cargadores en las calles.

Vehículo eléctrico - recarga
Foto: Freepik

Farolas con enchufes, cargadores integrados en los bordillos y canaletas para proteger cables en las aceras son algunas de las alternativas que se están probando en Europa para facilitar la recarga de carros eléctricos estacionados en la vía pública.

Estas iniciativas buscan responder a una dificultad para quienes viven en edificios o casas sin garaje: disponer de un punto de conexión cerca de su lugar de estacionamiento sin depender exclusivamente de las estaciones públicas de recarga.

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Farolas que funcionan como puntos de recarga

En Reino Unido, varias ciudades han comenzado a aprovechar las farolas del alumbrado público para instalar enchufes destinados a los vehículos eléctricos. La propuesta permite utilizar infraestructura existente y reducir la necesidad de abrir zanjas para construir nuevas instalaciones.

Desde entonces, el sistema se ha extendido a otras localidades. Birmingham está probando 560 puntos de carga instalados en farolas de zonas residenciales, mientras que en West Northamptonshire el operador char.gy ha instalado más de 3.000 cargadores en las calles, muchos de ellos integrados en estas estructuras.

Sin embargo, la potencia limitada es uno de sus principales inconvenientes. Un cargador de 7,4 kW puede necesitar entre ocho y diez horas para suministrar energía a una batería de 60 kWh, por lo que esta alternativa resulta más apropiada para carros que permanecen estacionados durante la noche.

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España también ha explorado esta tecnología. En Valencia se instalaron 22 cargadores en farolas en 2021, pero posteriormente tuvieron que retirarse por dificultades relacionadas con la normativa. Las autoridades determinaron que los puntos de recarga debían estar separados de las instalaciones del alumbrado público.

Cargadores escondidos en los bordillos

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Alemania ha probado otra solución para integrar la recarga en el espacio urbano: instalar los dispositivos directamente en los bordillos de las aceras.

La compañía Rheinmetall realizó una prueba con cuatro unidades en Lindenthal, un barrio de Colonia, entre abril de 2024 y marzo de 2025. Durante ese periodo, reportó más de 2.800 sesiones de carga exitosas y una disponibilidad técnica superior al 99 %.

Cada sesión suministró un promedio aproximado de 19 kWh, energía que puede representar unos 120 kilómetros de autonomía, dependiendo del consumo del vehículo. Los equipos pueden ofrecer hasta 22 kW de potencia en corriente alterna.

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También se han instalado algunas unidades en Düsseldorf. No obstante, su expansión plantea desafíos económicos: cada dispositivo puede costar alrededor de 5.000 euros y requiere que el espacio de estacionamiento situado frente a él esté disponible para los vehículos que necesitan conectarse.

Canaletas para cargar el carro estacionado frente a casa

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En el Reino Unido se han probado canaletas instaladas en las aceras para proteger los cables que conectan un carro eléctrico con el cargador de una vivienda.

La solución está dirigida a quienes tienen un punto de carga doméstico, pero deben estacionar en la calle. El sistema crea un canal que permite extender el cable hasta el vehículo sin dejarlo expuesto sobre la superficie peatonal.

Una alternativa similar se desarrolló en un municipio cercano a Sevilla, España. Allí, el instalador Antonio José Pérez, cofundador de Mi Cargador de Coche, construyó un conducto entre el garaje de un cliente y el bordillo, lo que permite conectar el vehículo tanto dentro de la propiedad como en el exterior.

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Estas instalaciones deben cumplir las normas locales y garantizar que los cables no obstaculicen el paso de los peatones.

Las tres alternativas muestran cómo distintas ciudades europeas están adaptando sus calles para facilitar la recarga de vehículos eléctricos. Mientras las farolas aprovechan la infraestructura existente, los bordillos incorporan cargadores y las canaletas permiten conectar carros estacionados frente a las viviendas.

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