Construirán tren que unirá dos océanos en 7 horas sin depender del Canal de Panamá
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec está estructurado sobre una red ferroviaria que supera los 1.200 kilómetros y espera estar listo este 2026.
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El transporte de carga entre océanos tiene un nuevo actor en desarrollo que busca reducir tiempos y ofrecer una alternativa logística al Canal de Panamá, paso por el que tienen que cruzar todos los buques que deseen llegar del océano Atlántico al Pacífico de una manera, en otras palabras, sencilla.
México impulsa el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un sistema que combina trenes, puertos e infraestructura industrial para mover mercancías entre el Atlántico y el Pacífico en menos de siete horas.
A diferencia del modelo tradicional, aquí no hay un canal marítimo continuo. La operación se basa en una cadena logística que conecta ambos litorales a través del territorio mexicano.
El recorrido se hace entre el Puerto de Coatzacoalcos, en el Golfo de México, y el Puerto de Salina Cruz, en el Pacífico, ambos con procesos de modernización para aumentar su capacidad operativa y recibir buques de mayor tamaño.
El corredor está estructurado sobre una red ferroviaria que supera los 1.200 kilómetros, distribuida en tres ejes principales que conectan distintas zonas del sureste mexicano.
La línea Z, que une directamente ambos puertos, ya se encuentra en operación desde finales de 2023. A esta se suma la línea FA, en funcionamiento desde 2024, que amplía la conectividad hacia el interior del país.
La línea K, que aún está en construcción, es la pieza que falta para completar el sistema y conectar hacia la frontera sur.
Además del componente ferroviario, el proyecto incorpora el desarrollo de 14 parques industriales ubicados a lo largo del corredor, pensados para integrar procesos de producción, almacenamiento y distribución en un mismo ecosistema logístico.
El cronograma oficial del Gobierno mexicano establece que el sistema debería estar listo hacia mediados de 2026. Aunque ya hay tramos activos, el corredor todavía no funciona como una red completamente integrada.
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Una vez finalizadas las obras, la meta es movilizar hasta 1,4 millones de contenedores al año, lo que lo posicionaría como una alternativa relevante en el comercio internacional.
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec apunta a captar parte del tráfico que hoy depende del Canal de Panamá, especialmente en escenarios donde existen limitaciones para ciertos tipos de embarcaciones o necesidades logísticas específicas.
También responde a cambios en el comercio global, como el aumento del nearshoring, que ha llevado a empresas a trasladar operaciones más cerca de Estados Unidos. En ese contexto, contar con una conexión interoceánica en territorio mexicano se vuelve estratégico.
Aunque el tiempo estimado de traslado es competitivo, el sistema implica procesos adicionales que no existen en un canal marítimo continuo. La carga debe ser descargada, transportada por tren y luego reembarcada, lo que introduce costos y tiempos operativos distintos.
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A esto se suman desafíos como la necesidad de sincronizar todos los componentes del corredor —puertos, trenes y parques industriales—, así como factores externos relacionados con condiciones ambientales, seguridad en la región y la demanda real del servicio.