Los buses intermunicipales son fundamentales para la movilidad entre Bogotá y los municipios de la Sabana, pues permiten el desplazamiento diario de pasajeros por motivos laborales, educativos y personales. Sin embargo, el alto flujo de estos vehículos en los corredores de conexión con la capital también representa un desafío ambiental por las emisiones contaminantes que generan durante sus recorridos.
Ante esta situación, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) puso en marcha un programa de movilidad sostenible para evaluar el desempeño ambiental de las empresas de transporte público de pasajeros que operan en cinco municipios de la Sabana de Bogotá.
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La iniciativa busca identificar las condiciones de las flotas vehiculares y promover acciones que contribuyan a reducir su impacto sobre la calidad del aire.
Miden emisiones contaminantes de buses intermunicipales en 5 municipios
El programa de acompañamiento técnico y certificación ambiental se desarrolla inicialmente en Chía, Funza, Mosquera, Madrid y Facatativá, municipios que concentran un importante flujo de vehículos intermunicipales en corredores como la Autopista Norte y la Calle 13, vías fundamentales para la conexión entre Bogotá y los municipios vecinos.
Para evaluar las emisiones de los vehículos, la CAR cuenta con equipos de laboratorio y modelamiento ambiental de última generación, descritos por la entidad como únicos en Colombia. Estos permiten medir en terreno la densidad, el peso y el número de partículas contaminantes finas y ultrafinas expulsadas por los tubos de escape.
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El diagnóstico está a cargo del equipo de la Dirección Técnica Científica y de Modelamiento Ambiental de la corporación. Los resultados buscan ofrecer información técnica para identificar oportunidades de mejora, impulsar acciones correctivas y reconocer los esfuerzos de las empresas que trabajan por reducir los impactos ambientales de su operación.
La estrategia no se limita a revisar los buses y colectivos, sino que contempla tres componentes para abordar la movilidad de las organizaciones de manera integral:
- Movilidad Organizacional
- Estrategia de Autogestión Ambiental
- Etiquetado Ambiental Vehicular.
¿Cómo funcionará el programa ambiental para las empresas de transporte?
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El primer componente, denominado Movilidad Organizacional, busca conocer cómo se desplazan los colaboradores de las empresas, cuáles son sus principales medios de transporte, qué características tienen sus recorridos y cuáles son sus necesidades y oportunidades de mejora.
Con base en esta información, las organizaciones pueden identificar alternativas para promover desplazamientos más sostenibles, como el uso del transporte público, la bicicleta y la caminata. También pueden contemplar medidas como el teletrabajo y los horarios flexibles, según las características de su operación.
El segundo componente es la Estrategia de Autogestión Ambiental, orientada a fortalecer la gestión ambiental relacionada con el funcionamiento de las flotas vehiculares. La propuesta promueve acciones de seguimiento y mejora para que las empresas identifiquen oportunidades de uso más eficiente de sus vehículos y reduzcan sus impactos ambientales.
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El tercer componente es el Etiquetado Ambiental Vehicular, que permite identificar y reconocer las características ambientales de los vehículos vinculados a la operación de las empresas.
Para ello, se consideran factores como la tecnología vehicular, el tipo de combustible, la antigüedad de los automotores y sus resultados de emisiones.
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Alfred Ballesteros, director general de la CAR, explicó que la iniciativa integra tanto los desplazamientos de los trabajadores como la administración de las flotas y las condiciones ambientales de los vehículos.
Cuatro empresas de transporte ya participan
De acuerdo con la información entregada por la CAR, el programa ha realizado actividades de sensibilización con 11 empresas de transporte, de las cuales cuatro ya hacen parte de la iniciativa.
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Las organizaciones participantes cuentan con una flota vehicular de un poco más de 500 buses y colectivos. La vinculación al programa es voluntaria, por lo que las empresas pueden decidir si participan en este proceso de acompañamiento y evaluación ambiental.