El Grupo Egmont formalizó el levantamiento de la sanción que pesaba sobre Colombia y que la mantenía aislada de los organismos internacionales de inteligencia financiera.
La medida le devuelve al país la capacidad de intercambiar y recibir información estratégica clave con agencias de todo el mundo para combatir delitos de alto impacto como el lavado de activos, la corrupción y la financiación del terrorismo.
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En diálogo con Mañanas Blu, Alberto Lozano, exdirector de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) entre 2003 y 2006, explicó las implicaciones de este restablecimiento y enfatizó el valor de la credibilidad internacional.
El origen de la sanción: fuga de información y pérdida de confianza
La suspensión de Colombia se originó tras la divulgación pública de datos de inteligencia reservada provenientes de Israel. Según detalló Lozano, el Gobierno había solicitado autorización a las autoridades israelíes para comunicar dicha información exclusivamente con fines judiciales ante la Fiscalía General de la Nación.
Sin embargo, los datos terminaron expuestos en una rueda de prensa pública.
Pese a que la respuesta oficial indicaba que "solo era para la Fiscalía", la información fue divulgada públicamente "leyendo información de direcciones, hecho, poniendo los datos y la vida de ciertas personas en riesgo". Como consecuencia, Colombia fue excluida de los canales multilaterales de cooperación.
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Al respecto, Lozano calificó el impacto de la medida afirmando: "Perdimos fue la credibilidad y perdimos un trabajo de muchos años de mostrarse como un país serio... nos sacaron del chat de la inteligencia financiera".
El papel de Estados Unidos y las claves del restablecimiento
El regreso del país a esta plataforma internacional fue posible gracias a un giro en la diplomacia y el estilo institucional, sumado al respaldo clave de aliados estratégicos
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La reconexión se concretó mediante una reunión virtual en la que participaron las autoridades internacionales y la nueva dirección de la UIAF.
Lozano reveló que el proceso estuvo fuertemente impulsado por el gobierno estadounidense: "Esa fue una reunión casi que presidida por los Estados Unidos y dijeron: cambio de gobierno, borrón y cuenta nueva".
Añadió además que, aunque la administración anterior emitió decretos y promesas, el organismo internacional priorizó el contexto institucional: "Reconectaron a este gobierno porque yo creo que el contexto y el estilo pesó más que las promesas".
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Herramientas de rastreo rápido para la justicia colombiana
Estar conectado nuevamente a esta red le otorga a la UIAF la facultad de actuar de manera preventiva y ágil ante posibles irregularidades bancarias o actos delictivos.
Lozano destacó que la inteligencia financiera permite solicitar información a entidades bancarias sin necesidad de una orden judicial previa, acelerando la construcción de casos para la Fiscalía.
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Entre los beneficios prácticos, resaltó la cooperación inmediata para ubicar bienes no declarados en el exterior: "Imagínese lo que es poder escribirle a los Estados Unidos y preguntar de quién es un apartamento en Panamá, de quién es un yate, poder preguntar de quién es una sociedad en las Bahamas.
Al evaluar las razones que llevaron a la administración pasada a revelar la información confidencial de Israel, Lozano reflexionó sobre la complejidad de manejar inteligencia militar y financiera desde la Presidencia. Ante la inquietud de si fue una falla técnica o una maniobra política, expresó: "O fue muy bruto o fue muy inteligente, porque la verdad es que el presidente tiene la posibilidad de desclasificar documentos".
No obstante, concluyó que el verdadero reto para Colombia radica en mantener y proteger la reserva de la información obtenida para no romper la confianza recién recuperada.
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Escuche aquí la entrevista: