El doloroso testimonio de Noelia Castillo, la joven de 25 años que recibirá la eutanasia este jueves
La joven afronta su decisión tras años de dolor físico, traumas y una fuerte disputa familiar que marcó el camino hacia la eutanasia.
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La historia de Noelia Castillo ha estremecido a España en las últimas semanas. Con apenas 25 años, la joven tomó una decisión que generó grandes críticas en su familia: acceder a la eutanasia este jueves 26 de marzo, tras un largo y complejo proceso legal que incluso enfrentó la oposición de sus propios padres.
Su caso ha llamado la atención no solo por el desenlace, sino por el camino que la llevó hasta allí. En octubre de 2022, Noelia sufrió una grave caída desde un quinto piso que le provocó una lesión medular irreversible. Desde entonces, vive con una paraplejia que le impide moverse de cintura para abajo, acompañada de dolores constantes, problemas para dormir y limitaciones que han afectado profundamente su calidad de vida.
En medio de ese panorama, la joven decidió acogerse a la legislación vigente en España que permite la eutanasia en casos de sufrimiento grave e incurable. Aunque mantiene cierta autonomía en su rutina diaria, asegura que el dolor físico y emocional es permanente. “No tengo ganas de hacer nada, ni de salir ni de comer… Dormir se me hace muy difícil y tengo dolor de espalda y de piernas”, relató en una entrevista reciente a un medio local.
Detrás de su estado de salud hay un episodio aún más doloroso. Según su testimonio, días antes de la caída fue víctima de una agresión sexual múltiple, un hecho que no denunció en su momento. “No lo denuncié porque fue días antes de intentar quitarme la vida”, explicó, al referirse al contexto en el que ocurrió el suceso que cambió su vida.
La historia de Noelia también está atravesada por dificultades familiares y emocionales desde temprana edad. Ha contado que vivió situaciones de maltrato psicológico y conflictos en su entorno cercano, lo que derivó en una constante sensación de soledad. “Siempre me he sentido sola, nunca me he sentido comprendida, nunca han empatizado conmigo”, afirmó.
Además, ha enfrentado problemas de salud mental que incluyeron ingresos en centros psiquiátricos. “Antes de pedir la eutanasia veía mi mundo muy oscuro, veía un final muy oscuro. No tenía metas ni objetivos ni nada”, dijo sobre el proceso que la llevó a tomar esta decisión.
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El trámite para acceder a la eutanasia no fue sencillo. Su padre se opuso, lo que derivó en una batalla judicial que retrasó el procedimiento. La relación entre ambos terminó completamente deteriorada. “No entiendo por qué me quiere viva si no me hace caso”, cuestionó la joven.
Aunque su madre manifestó su intención de acompañarla en sus últimos momentos, Noelia decidió lo contrario. “Me dijo que igual que me ha visto nacer, me quiere cerrar los ojitos, pero la respuesta es no”, señaló.
Pese a todo, en medio del dolor también hubo espacio para recordar momentos felices. Durante una entrevista, madre e hija compartieron fotografías de la infancia, evocando recuerdos que, según la joven, “eran momentos felices”.
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Ahora, con la fecha definida, Noelia asegura sentirse tranquila con su decisión. “Por fin lo he conseguido. A ver si por fin puedo descansar. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza”, concluyó.
Su historia, más allá del debate legal, refleja el drama personal de una joven que asegura haber llegado al límite de su sufrimiento.