Catalina Giraldo encontró la tranquilidad que durante años estuvo buscando. Horas antes de someterse a la eutanasia, la psicóloga colombiana concedió una última entrevista en la que habló con serenidad sobre la decisión que tomó tras una larga batalla judicial para acceder a una muerte digna. Sus palabras, registradas por Noticias Caracol, se convirtieron en una especie de testamento con el que también buscó dejar un mensaje sobre la salud mental y el suicidio médicamente asistido en Colombia.La psicóloga, quien padecía trastorno depresivo mayor, trastorno límite de la personalidad y un trastorno de ansiedad, falleció el pasado 9 de julio en una clínica de Bogotá, luego de permanecer cerca de diez meses librando una lucha legal para que se le permitiera acceder al suicidio médicamente asistido, procedimiento que fue despenalizado por la Corte Constitucional en 2022, pero que todavía no cuenta con una reglamentación.Ante ese vacío jurídico y la incertidumbre sobre el futuro de su caso, Catalina terminó aceptando la eutanasia, una alternativa distinta a la que inicialmente había solicitado. En sus últimas horas explicó que esa decisión no significaba renunciar a la causa que defendió durante meses."Me siento muy tranquila. Hace muchos años no sentía esta tranquilidad. Quita un peso inmenso saber que tu sufrimiento no va a prolongarse indefinidamente en el tiempo, sino que más bien puedes detenerlo", afirmó en diálogo con Noticias Caracol.El contraste con la primera conversación que sostuvo meses atrás era evidente. Mientras en ese momento reflejaba el desgaste provocado por su enfermedad mental, en esta ocasión apareció sonriente y en calma. Incluso aseguró que esa paz también le dio la certeza a su madre y a su hermana de que estaba tomando la decisión correcta."Eso no me pasaba hace mucho tiempo. Creo que eso también es lo que le da certeza a mi mamá y a mi hermana de que esta es una decisión correcta, porque ven la tranquilidad en mi mirada", expresó.Catalina reconoció que aceptar la eutanasia fue uno de los momentos más difíciles del proceso. Durante meses insistió en que quería ejercer su autonomía a través del suicidio médicamente asistido, convencida de que era la forma en la que deseaba despedirse. Sin embargo, explicó que el desgaste emocional terminó por llevarla a cambiar de camino."Me negaba a solicitar nuevamente la eutanasia porque sentía que estaba traicionando esta lucha. Pero llevo diez meses en este proceso y no siento que me esté rindiendo; siento que ahora estoy entregando la responsabilidad a otros", afirmó.La psicóloga también reveló cuál fue el episodio que marcó un punto de quiebre definitivo. Recordó que, tras una hospitalización psiquiátrica ocurrida en mayo, comprendió que no quería volver a atravesar una situación similar."Me vi en una cama de hospital por un número de veces que ya he olvidado. En ese momento me dije que no podía volver a estar en ese lugar", relató.Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista estuvo dirigido a los magistrados de la Corte Constitucional, quienes aún estudian el caso relacionado con el suicidio médicamente asistido. Catalina pidió que su muerte no significara el cierre del debate y que la justicia continuara analizando el tema para otras personas que atraviesan sufrimientos similares."Esta lucha no termina conmigo. Hay personas que lo necesitan de manera urgente y prioritaria. Espero que entiendan que esta es una lucha por la salud mental y por una muerte digna para muchas personas", manifestó.También respondió a quienes consideraban que su historia podía representar una romantización del suicidio. Según explicó, el objetivo nunca fue promover la muerte, sino abrir una discusión sobre el acompañamiento y el respeto hacia quienes enfrentan enfermedades mentales severas e irreversibles."La gente se suicida y se va a seguir suicidando. No es romantizar la muerte, es acompañarla, cuidarla y respetar el proceso de la persona", sostuvo.Antes de despedirse, Catalina dijo que esperaba ser recordada como alguien que abrió una conversación necesaria en el país. Para ella, su historia no solo hablaba sobre la muerte digna, sino también sobre la necesidad de reconocer el sufrimiento que pueden producir las enfermedades mentales.Su legado, afirmó, apenas comenzaba.
El Ministerio de Salud y la Protección Social ha emitido la Resolución 813 de 2026, una normativa que transforma los requisitos y el acceso al derecho a morir dignamente en Colombia.Este nuevo marco legal busca eliminar las barreras que enfrentaban pacientes con enfermedades graves e incurables que, a pesar de padecer sufrimientos intensos, no eran considerados "terminales" por las instituciones de salud. Ampliación del derecho más allá de la fase terminalUno de los puntos más relevantes de la resolución es la formalización de la eutanasia para pacientes sin condición terminal. Según Laura Pombo, directora de la fundación Morir Dignamente, la normativa llega para "dar más claridad a las instituciones" que seguían interpretando el derecho de forma restrictiva. Pombo explicó que, aunque la Corte Constitucional ya había abierto esta posibilidad desde 2021, muchas IPS y EPS mantenían obstáculos burocráticos"Antes, en la práctica, muchas instituciones seguían entendiendo la eutanasia como un derecho reservado únicamente para pacientes en fase terminal", señaló la directora, enfatizando que ahora el sistema de salud debe reconocer escenarios de enfermedades graves, incurables o lesiones corporales irreversibles que generen un sufrimiento incompatible con la dignidad humana. La ruta de acceso y los tiempos de respuestaLa resolución establece una ruta clara para el paciente. El proceso puede iniciarse mediante un documento de voluntad anticipada o una solicitud verbal o escrita. Un aspecto crítico es la agilidad del sistema: una vez realizada la solicitud, el médico cuenta con un plazo de solo 24 horas para activar el comité multidisciplinario de eutanasia.Este comité, integrado por un médico especialista, un psiquiatra o psicólogo y un abogado, tiene la tarea de evaluar si la decisión es libre, informada y consciente. Tras la evaluación, el comité "tiene 10 días para dar una respuesta positiva o negativa", y en caso de ser negativa, esta debe estar plenamente justificada.Protección a menores y objeción de concienciaRespecto a los menores de edad, la norma establece un equilibrio entre la protección y la autonomía. Los niños entre 0 y 6 años están excluidos de las solicitudes, pero deben recibir cuidados paliativos. Para niños de entre 6 y 12 años y adolescentes, se evalúa el nivel de madurez y comprensión de la muerte."La norma intenta equilibrar dos cosas difíciles: proteger a los menores, pero también reconocer que algunos adolescentes con enfermedades muy graves sí tienen voz", afirmó Pombo.Finalmente, sobre la objeción de conciencia, se ratifica que los médicos pueden negarse individualmente por razones éticas o religiosas, pero las instituciones no pueden tener objeción de conciencia. Por tanto, las EPS e IPS están obligadas a garantizar que siempre exista un profesional disponible para realizar el procedimiento y asegurar el derecho del paciente. Escuche aquí la entrevista:
El Ministerio de Salud expidió la Resolución 813 de 2026, con la que redefine la aplicación del derecho la eutanasia o a morir dignamente en Colombia y establece cambios clave en el acceso a este tipo de decisiones dentro del sistema de salud.Uno de los puntos centrales de la norma es que el acceso a la eutanasia ya no está limitado a pacientes en fase terminal. A partir de esta resolución, también podrán solicitar este procedimiento personas con enfermedades graves e incurables que generen un sufrimiento intenso, incluso si su condición no se encuentra en etapa final de vida. Este ajuste elimina una de las principales restricciones que existían y amplía el universo de pacientes que pueden acceder a este derecho.La resolución también amplía el alcance del derecho a morir dignamente. Ya no se entiende únicamente como la posibilidad de acceder a la eutanasia, sino que incorpora de manera integral los cuidados paliativos orientados al manejo del dolor y la calidad de vida y la adecuación de los esfuerzos terapéuticos, que permite suspender o no iniciar tratamientos cuando resultan desproporcionados o no representan un beneficio para el paciente.En materia de decisiones, la norma introduce cambios en la forma en que los pacientes pueden manifestar su voluntad. Se establecen reglas más precisas para el consentimiento informado y se regulan escenarios en los que la persona no puede expresarse directamente. En estos casos, se contempla el consentimiento sustituto y la figura de los “apoyos interpretativos de la voluntad”, que permiten tener en cuenta manifestaciones previas del paciente para orientar la decisión.Otro de los ejes de la resolución es el fortalecimiento de la autonomía del paciente. La norma establece que las decisiones sobre el final de la vida deben partir de la voluntad de la persona, teniendo en cuenta su concepto de dignidad, calidad de vida y sufrimiento, por encima de otros criterios.Asimismo, se actualiza el papel de los comités dentro del sistema de salud. Los comités de ética hospitalaria tendrán un rol consultivo en casos de decisiones complejas, especialmente frente a la adecuación de tratamientos, mientras que los comités interdisciplinarios de eutanasia serán los encargados de verificar que se cumplan las condiciones para acceder a este procedimiento.
La enorme polémica que ha generado en Colombia la decisión del Ministerio de Ambiente de ordenar la eutanasia para 80 hipopótamos en el Magdalena Medio tuvo un nuevo espacio en la Asamblea de Antioquia en donde la autoridad ambiental encargada de la caza controlada lanzó críticas al Gobierno nacional.Hay que recordar que uno de los puntos de la discordia ha sido que no se han contemplado otras soluciones como la traslocación, la esterilización o el confinamiento de los animales e, incluso, el director de Cornare, Javier Valencia, aseguró que a pesar de tener propuestas sobre la mesa para llevarse a varios hipopótamos, el Ministerio de Ambiente no actúa con rapidez."Aquí sí es una pequeña crítica al Ministerio de Ambiente no ha no ha hecho la la gestión demasiado ágil. Si bien la han hecho, pero no con la velocidad que nosotros quisiéramos, a la velocidad tenemos nosotros solicitudes de diferentes santuarios de fauna o instituciones", aseguró el director.En medio de las críticas por la decisión de la eutanasia, Cornare entregó algunas cifras que dejan en evidencia la magnitud del problema y es que, por ejemplo, la esterilización de un solo hipopótamo cuesta cerca de 60 millones de pesos, y aunque ya se han hecho 35 procedimientos, hacerlo con los 80 ejemplares valdría cerca de 5.000 millones de pesos y se demoraría un poco más de 4 años cuando se estima ya hallan cerca de 400 hipopótamos en la subregión.Valencia, quien indicó que cerca del 70 % de los hipopótamos están en jurisdicción de Cornare, manifestó que para la eutanasia se tiene un presupuesto mayor a los 7.000 millones de pesos y que aunque el protocolo existe, hay otra problemática que podría ampliar la discusión: no se han hecho los diálogos con todas las partes, ni se han buscado otras soluciones."Participación, comunicación, socialización, escuchar a las partes, escuchar a todas las partes. Si nosotros no damos esa información, si no se da desde el ministerio, definitivamente, entonces, vamos a mantenernos en un caos. No puede ser la única solución. Le hemos hemos dicho, y es que se tienen que considerar otras acciones", manifestó Valencia.También se debe mencionar que aunque es bien conocido que no es una situación nueva, la autoridad ambiental reconoció que desde el 2009 se hicieron los primeros acercamientos con el Gobierno nacional para, en ese momento, hacer un confinamiento de los cerca de 50 hipopótamos que existían pero que ante la nula respuesta hoy se habla de un problema mucho mayor con más de 200 animales.Finalmente, afirmaron desde la Asamblea de Antioquia que efectivamente los hipopótamos son una especie peligrosa y que se debe tomar una decisión inmediata, hay que tener en cuenta que se debe cebar a los animales, sedarlos, cazarlos y hacer ya disposición, situación que podría tener un costo mayor y que también llevaría un tiempo considerable al hablar de 80 animales.
Un juez en Antioquia abrió un nuevo capítulo en el debate nacional sobre el manejo de los hipopótamos en Colombia al admitir para estudio una acción de tutela que busca frenar su sacrificio en el Magdalena Medio.La decisión judicial se produce en medio de la controversia generada por el plan del Gobierno nacional para controlar la creciente población de estos animales, considerados una especie invasora. La tutela solicita la suspensión inmediata de cualquier medida que implique la muerte de los hipopótamos, al considerar que podría vulnerar principios relacionados con la protección de los animales y el debido proceso ambiental.Según el recurso, los hipopótamos deben ser reconocidos como seres sintientes, lo que implica que las decisiones sobre su manejo deben contemplar criterios éticos y legales más estrictos. En ese sentido, se propone que se prioricen alternativas no letales como la esterilización o el traslado a otros espacios controlados, en lugar de recurrir a la eutanasia.La acción judicial también cuestiona el papel de varias entidades estatales, entre ellas el Ministerio de Ambiente y autoridades ambientales, a quienes se les pide revisar las medidas adoptadas hasta ahora. Además, solicita que expertos y organizaciones ambientales participen activamente en la definición de una estrategia integral para abordar la problemática.Actualmente, se estima que hay cerca de 200 animales, con proyecciones que advierten un aumento significativo en los próximos años si no se toman medidas de control, por ello el Gobierno nacional ha planteado la eutanasia como una de las principales herramientas para frenar esta expansión, argumentando que los hipopótamos representan un riesgo para los ecosistemas y especies nativas.
El destino de los hipopótamos en Colombia, una especie invasora que se multiplica de forma exponencial en el Magdalena Medio, ha llegado a un punto crítico. Ante la reciente decisión del Ministerio de Ambiente de proceder con la eutanasia como medida principal, el ambientalista Nicolás Ibargüen ha surgido como una voz que busca agotar las alternativas internacionales antes de recurrir al sacrificio masivo.El Santuario Vantara y la propuesta internacionalIbargüen sostiene que existe una oportunidad real a través de Vantara, el santuario más grande del mundo ubicado en la India y propiedad de la familia Ambani. Según el ambientalista, este lugar cuenta con "instalaciones absolutamente sorprendentes, médicos 24 horas 7 días a la semana, nutricionistas especializados y maquinaria especializada para tratar animales". La propuesta, que Ibargüen presentará formalmente a la ministra en una reunión programada para este martes a las 5:00 p.m., consiste en un plan a mediano plazo. "La propuesta va en la reubicación de unos 100 hipopótamos en un plazo de 5 años". El objetivo no es solo trasladarlos a la India, sino utilizar la red de contactos de Vantara para buscarles hogar en países donde la especie está en riesgo de extinción. Dudas sobre la capacidad técnica para la eutanasiaUno de los puntos más polémicos es la viabilidad de la eutanasia en el contexto colombiano. Ibargüen advierte que el país no cuenta con la experiencia necesaria para manejar animales de tal magnitud en libertad. "Nosotros en Colombia no tenemos mamíferos que pesen casi 2 toneladas, 160 que vivan en los ríos. Es una situación bastante complicada". Además, cuestiona los costos económicos presentados por el Gobierno, que estima el proceso en 7.000 millones de pesos. Para el ambientalista, la cifra real podría ser mayor debido a la falta de experticia: "Yo creo que va a ser muchísimo más porque no tenemos la experiencia de hacerle eutanasia a un mamífero de estas características". Presión política y falta de estudiosLa senadora Andrea Padilla también ha manifestado su descontento, acusando al Ministerio de inacción y de incumplir resoluciones previas que priorizaban la traslocación. Padilla señala que, a pesar de las afirmaciones oficiales sobre la falta de interés internacional, "no se ha atendido la solicitud de traslado más seria hasta el momento, que es la del santuario Vantara de la India". Asimismo, denunció que el Gobierno argumenta "pobreza genética" para rechazar traslados, mientras que por escrito admiten que "no hay estudios genéticos" disponibles. Santuarios y esterilizaciónIbargüen enfatiza que su propuesta no es una "bala mágica", sino un esfuerzo conjunto que incluye la creación de infraestructura local. El plan contempla "crear un santuario en Colombia, crear la capacitación veterinaria, tecnológica, logística y física" para que el personal nacional aprenda a lidiar con estos animales. La meta final sería la "esterilización al 100% de la población" para erradicar el riesgo de crecimiento poblacional en un periodo de 5 a 6 años. Escuche aquí la entrevista:
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Ambiente, ha emitido una circular que establece los protocolos para enfrentar la crisis de los hipopótamos en Colombia. Según la ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez, la decisión de proceder con la eutanasia de aproximadamente 80 individuos responde a una necesidad urgente de control poblacional ante el fracaso de los intentos de traslado internacional y el grave riesgo ecológico que representan. El dilema de la "pobreza genética" y las malformacionesUna de las razones principales por las cuales otros países han rechazado recibir a estos animales es su estado genético. Al descender de solo cuatro ejemplares traídos ilegalmente por Pablo Escobar en la década de los 80, la población actual sufre de endogamia.La ministra explicó en Mañanas Blu que “el pull de genes que constituye cada uno de los individuos pues es demasiado poco y se han encontrado ya algunas individuos que tienen mutaciones”.Específicamente, se han documentado malformaciones físicas visibles. “Hay una deformación de la trompa de los hipopótamos. Y seguramente habrá otros daños genéticos... ese empobrecimiento genético genera malformaciones en los diferentes individuos”, señaló la ministra, subrayando que esta condición es un factor determinante en la resistencia internacional para la traslocación. Protocolos y altos costos de ejecuciónEl plan de choque busca reducir la población actual, estimada en unos 200 individuos, mediante métodos técnicos supervisados por expertos. La ministra detalló que “estamos hablando de un proceso de eutanasia, que es lo técnicamente recomendado”. El protocolo contempla dos modalidades: “eutanasia química y eutanasia física”. Sobre esta última, precisó que “consiste en que hay un dardo que se le dispara y que hace que el individuo muera en el lugar donde se practica”.Realizar estos procedimientos no será económico. Se estima que el costo por cada animal asciende a los 50 millones de pesos, sumando el gasto de la disposición final. “Ese es el costo de lo que significa el encerramiento, el desplazamiento del equipo técnico, medicamento”, explicó la funcionaria, añadiendo que la disposición final consistirá en el “enterramiento in situ” para garantizar la salubridad de las zonas afectadas.Una amenaza para el ecosistema nativoLa urgencia de la medida se basa en las proyecciones científicas que indican que, de no actuar, para el año 2030 la población podría alcanzar los 500 ejemplares. La ministra fue enfática en el daño que estos animales causan a la biodiversidad local: “esta es una especie invasora que para nuestra ecología es dañina, que tiene un impacto directo sobre el agua... y que está afectando de manera brutal la población de manatíes y de tortugas”.Escuche aquí la entrevista:
La presencia de hipopótamos en Colombia, originada por la introducción ilegal de cuatro ejemplares en la Hacienda Nápoles por parte de Pablo Escobar, se convirtió en un problema ambiental que ahora enfrenta decisiones de fondo. El Gobierno ya firmó una circular con la cual se autorizan medidas, entre ellas la eutanasia, como una de las medidas para controlar su crecimiento.Según explicó la ministra de Ambiente, Irene Vélez, la población actual, que ya superaría los 200 individuos, presenta condiciones genéticas alteradas debido a su origen reducido. “Esta población surge de solo cuatro hipopótamos, lo que ha generado endogamia y daños genéticos visibles en algunos individuos”, señaló.De acuerdo con el censo realizado en 2022 junto a la Universidad Nacional de Colombia, había 169 ejemplares. Sin embargo, las estimaciones actuales indican un crecimiento sostenido que, de no controlarse, podría llevar a que en 2030 haya más de 500 hipopótamos en el país, especialmente en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio.La ministra advirtió que esta situación no solo implica un aumento poblacional, sino también un impacto directo sobre los ecosistemas. “Sin una intervención, es imposible controlar la población. Esto afectaría especies nativas como el manatí y la tortuga de río”, explicó.Otro de los factores que complica la gestión de estos animales es su imposibilidad de ser reubicados en África. Vélez indicó que países como Sudáfrica no han mostrado interés en recibirlos, debido a que no corresponden a poblaciones originales y presentan posibles alteraciones genéticas derivadas de la endogamia.Frente a este panorama, el Gobierno ya emitió una circular que autoriza la eutanasia como una acción necesaria desde el punto de vista científico. Para el segundo semestre de 2026, se estima que cerca de 80 individuos podrían ser objeto de esta medida, dependiendo de su ubicación en diferentes departamentos.El protocolo incluye dos métodos: eutanasia química mediante inyección y eutanasia física a través de disparo con rifle por un tirador certificado. Posteriormente, los cuerpos serían dispuestos mediante enterramiento, siguiendo lineamientos sanitarios que garanticen trazabilidad, bioseguridad y bienestar animal.La discusión se enmarca en la necesidad de proteger los ecosistemas locales frente a una especie invasora que no tiene depredadores naturales en el país y que continúa expandiéndose. “El control de esta población es una responsabilidad ambiental. No actuar implicaría un daño mayor a nuestros ecosistemas”, concluyó la ministra.
Un inesperado caso médico dejó cientos de preguntas en una mujer que buscaba alivio y terminó en controversia. Una adulta mayor en Canadá quedó en medio de la polémica, pues una visita a urgencias se convirtió en un relato que para muchos resultó desconcertante.Se trata de Miriam Lancaster, de 84 años, quien contó una historia que dejó a más de uno sorprendido al relatar que acudió al Hospital General de Vancouver. La mujer llegó por un fuerte dolor de columna, derivado de una fractura de sacro, una lesión común en personas de avanzada edad. Sin embargo, la respuesta del especialista no fue la esperada: en vez de darle un diagnóstico o tratamiento, el profesional le sugirió considerar la eutanasia.Mujer fue por un dolor y le recomiendan la eutanasiaSegún comentó la mujer, el momento fue tan inesperado como incómodo. Lancaster explicó que su intención era consultar por el dolor de espalda y encontrar una manera de aliviarlo, pero la propuesta del profesional la tomó por sorpresa y aseguró que nunca pasó por su cabeza terminar con su vida, a pesar del malestar físico que enfrentaba.El testimonio despertó un fuerte debate en redes sociales, ya que muchos criticaron una posible desconexión entre la atención médica y la expectativa de los pacientes, especialmente en servicios de urgencias.Familia de la mujer cuestiona actitud del doctorLa hija de Lancaster, Jordan Weaver, calificó lo ocurrido como una falta de sensibilidad y criticó que se plantee la eutanasia en escenarios donde no hay riesgo inmediato para la vida.De hecho, Jordan también señaló que resulta increíble que se hagan estas propuestas cuando existen convicciones personales y religiosas por parte de la familia que rechazan este tipo de procedimientos.La eutanasia es legal en Canadá: caso Lancaster abre debateEn Canadá, la eutanasia es legal desde 2016, pero su aplicación está sujeta a condiciones específicas, como padecer una enfermedad grave e irreversible o experimentar un sufrimiento físico o mental intolerable. Por eso, el caso ha reabierto la discusión sobre cuándo y cómo debe plantearse esta opción.Tras lo ocurrido, Lancaster decidió continuar su tratamiento médico y logró recuperarse semanas después. Desde entonces, ha retomado una vida activa, realizando viajes y actividades que, según su entorno, reflejan su energía y deseo de seguir adelante.Por su parte, el organismo Vancouver Coastal Health indicó que no tiene conocimiento de una conversación de ese tipo, aunque reconoció que el personal médico puede abordar el tema bajo ciertos criterios clínicos.
Uno de los puntos que más controversia ha generado tras la muerte de Noelia Castillo es el relacionado con la supuesta donación de sus órganos. Las dudas crecieron luego de que en redes sociales se hablara de supuestas presiones, pero con el paso de los días han salido a la luz detalles que permiten aclarar qué fue lo que realmente ocurrió.La joven, de 25 años, falleció este jueves 26 de marzo tras someterse a un procedimiento de eutanasia autorizado legalmente en España. Su caso estuvo rodeado de un proceso complejo, no solo en lo médico, sino también en lo judicial, debido a la oposición de su padre, quien durante cerca de dos años intentó impedir que se ejecutara la decisión.El origen de esta historia se remonta a octubre de 2022, cuando Noelia sufrió una caída desde un quinto piso que le dejó una lesión medular irreversible. Desde ese momento, quedó con paraplejia y enfrentó una vida marcada por dolores constantes, problemas para dormir y un deterioro significativo en su calidad de vida. A pesar de conservar cierta autonomía, la joven había expresado en distintas ocasiones el impacto físico y emocional que padecía a diario.¿Noelia Castillo finalmente donó sus órganos?Fue bajo ese contexto que decidió acogerse a la legislación que permite la eutanasia en casos de sufrimiento grave e incurable. Sin embargo, en medio del proceso surgió la posibilidad de donar sus órganos, lo que terminó convirtiéndose en uno de los aspectos más discutidos.En un primer momento, Noelia manifestó su intención de ser donante. De acuerdo con el concepto médico, su estado de salud —más allá de la lesión medular— la hacía apta para ello. Incluso, llegó a autorizarlo formalmente. No obstante, la situación cambió con el paso del tiempo, especialmente cuando el procedimiento de eutanasia comenzó a retrasarse por las disputas legales.Según versiones conocidas posteriormente, el centro hospitalario le habría informado que esos aplazamientos podían afectar la viabilidad de sus órganos. Este hecho fue interpretado por su entorno familiar como una posible presión para mantener la donación, argumento que fue expuesto por los abogados de su padre.Pese a estas afirmaciones, la normativa española es clara en este punto: la donación de órganos es completamente voluntaria y puede ser revocada en cualquier momento del proceso, sin afectar el acceso a la eutanasia. En otras palabras, no existe ningún tipo de condicionamiento entre ambas decisiones.Días antes de su muerte, Noelia Castillo tomó una determinación definitiva: no donar sus órganos. La decisión fue comunicada al hospital, que la respetó en cumplimiento de la ley vigente, descartando así cualquier obligatoriedad o imposición en este aspecto.El procedimiento de eutanasia se realizó sobre las 6:00 de la tarde y consistió en la administración de una sedación con varios fármacos, en un proceso que duró aproximadamente 15 minutos. Tal como ella lo había solicitado, sus familiares no estuvieron presentes en el momento final. Aunque pudieron acompañarla previamente, debieron salir de la habitación minutos antes, siguiendo el protocolo médico.La decisión de morir en soledad había sido expresada por la joven con anterioridad, especialmente para evitar que su madre presenciara ese instante. Así, su voluntad se cumplió hasta el final.
Cuatro trabajadores de la empresa Veolia resultaron heridos luego de que varias mechas de minitejo, que habían sido arrojadas de manera inadecuada entre bolsas de basura en Barrancabermeja, explotaran dentro de un vehículo recolector de residuos en el barrio Los Alpes.El hecho ocurrió cuando los operarios adelantaban labores de recolección de desechos. El material explosivo fue introducido al camión junto con los demás residuos y detonó durante el proceso de compactación.De acuerdo con Veolia Aseo Santander y Cesar S.A. E.S.P., los cuatro trabajadores afectados tuvieron que ser trasladados a la Clínica Reina Lucía de Barrancabermeja para recibir valoración médica. La empresa señaló que, pese a la explosión, no se presentaron pérdidas humanas.La emergencia también requirió la intervención de la Policía Nacional y del grupo antiexplosivos, que atendieron la situación y verificaron las condiciones de seguridad en el lugar.Veolia rechazó la disposición de materiales peligrosos entre los residuos ordinarios y recordó que sus operarios realizan labores de recolección las 24 horas del día para mantener limpia la ciudad.La empresa hizo un llamado a la ciudadanía y a los establecimientos comerciales para que no arrojen pólvora, materiales explosivos u otros elementos peligrosos en las bolsas de basura, debido al riesgo que representan para los trabajadores de aseo y para la comunidad.Asimismo, la compañía pidió mayor responsabilidad al momento de disponer los residuos y agradeció la atención de las autoridades durante la emergencia. También advirtió que los daños ocasionados al vehículo recolector podrían generar retrasos en el servicio de recolección en algunos sectores de Barrancabermeja.Veolia reiteró que sus trabajadores salen diariamente a cumplir una labor esencial para la ciudad y pidió a la comunidad contribuir a que puedan regresar sanos y salvos a sus hogares.
La Lotería de la Cruz Roja Colombiana realizó este jueves, 13 de agosto de 2026, el sorteo 3164, una nueva jornada en la que puso en juego un Premio Mayor de $11.800 millones. En esta oportunidad, el premio principal fue para el billete con el número 6751 de la serie 071. Resultados de la Lotería de la Cruz Roja hoy 13 de agosto de 2026Además del Premio Mayor, el sorteo 3164 entregó varios premios secos en distintas categorías. Estos fueron los números y series ganadores:Rifa Camioneta Toyota Cross 2026Número: 2470 | Serie: 148Seco de $200 MillonesNúmero: 9488 | Serie: 305Seco de $100 MillonesNúmero: 1565 | Serie: 0642 Secos de $50 MillonesNúmero: 8862 | Serie: 016Número: 5569 | Serie: 1046 Secos de $30 MillonesNúmero: 1655 | Serie: 268Número: 0326 | Serie: 123Número: 4854 | Serie: 125Número: 7439 | Serie: 211Número: 2739 | Serie: 219Número: 6741 | Serie: 04315 Secos de $20 MillonesNúmero: 9755 | Serie: 123Número: 6918 | Serie: 196Número: 6217 | Serie: 073Número: 2423 | Serie: 082Número: 7869 | Serie: 222Número: 7133 | Serie: 022Número: 8073 | Serie: 263Número: 8915 | Serie: 304Número: 9739 | Serie: 063Número: 4784 | Serie: 003Número: 8495 | Serie: 034Número: 5215 | Serie: 304Número: 4762 | Serie: 013Número: 7183 | Serie: 294Número: 4610 | Serie: 16120 Secos de $10 MillonesNúmero: 6199 | Serie: 256Número: 4397 | Serie: 214Número: 5563 | Serie: 302Número: 2638 | Serie: 118Número: 4757 | Serie: 287Número: 2799 | Serie: 087Número: 5753 | Serie: 049Número: 2779 | Serie: 300Número: 5944 | Serie: 045Número: 8882 | Serie: 049Número: 7241 | Serie: 010Número: 8163 | Serie: 108Número: 7560 | Serie: 058Número: 5049 | Serie: 272Número: 5591 | Serie: 256Número: 0236 | Serie: 170Número: 2135 | Serie: 307Número: 0300 | Serie: 037Número: 0198 | Serie: 282Número: 2898 | Serie: 282Los resultados oficiales también pueden ser consultados en la imagen correspondiente al sorteo 3164.¿A qué hora juega la Lotería de la Cruz Roja?La Lotería de la Cruz Roja Colombiana realiza habitualmente sus sorteos entre las 10:30 p. m. y las 11:00 p. m., con transmisión en vivo a través de Canal Uno.Quienes deseen comprobar si su billete o fracción resultó ganador pueden consultar los resultados oficiales mediante los canales digitales y las redes sociales de la lotería.También está disponible la línea (1) 311 5432, opción 0 o extensión 100, para recibir información relacionada con los premios del sorteo 3164.
La Lotería de Bogotá realizó el jueves 13 de agosto de 2026 el sorteo 2859, que tuvo como premio mayor $12.000 millones. El número ganador fue el 0872, de la serie 343, correspondiente al principal premio de la jornada.Resultados de los premios secos de la Lotería de BogotáAdemás del premio mayor, la lotería entregó diferentes premios secos a los participantes que adquirieron billetes o fracciones para este sorteo.Seco: El Abrazo Millonario ($1.000 Millones)Número: 6488 | Serie: 006Seco: Rugido de la Fortuna ($500 Millones)Número: 5173 | Serie: 059Secos: Vuelo de la Suerte ($200 Millones)Número: 3943 | Serie: 212Número: 4832 | Serie: 178Número: 5475 | Serie: 022Secos: El Beat Ganador ($50 Millones)Número: 1261 | Serie: 083Número: 6496 | Serie: 360Número: 7408 | Serie: 315Número: 2740 | Serie: 432Número: 4597 | Serie: 124Número: 9339 | Serie: 195Secos: La Ola Millonaria ($20 Millones)Número: 0301 | Serie: 357Número: 3352 | Serie: 159Número: 9198 | Serie: 179Número: 0611 | Serie: 192Número: 3788 | Serie: 149Número: 9602 | Serie: 129Número: 1895 | Serie: 134Número: 6333 | Serie: 180Número: 2686 | Serie: 302Número: 7146 | Serie: 289Número: 3172 | Serie: 219Número: 7598 | Serie: 028Secos: El Salto Dorado ($10 Millones)Número: 0257 | Serie: 360Número: 2784 | Serie: 315Número: 4696 | Serie: 230Número: 5501 | Serie: 019Número: 6754 | Serie: 339Número: 7477 | Serie: 464Número: 0404 | Serie: 326Número: 3557 | Serie: 439Número: 4880 | Serie: 077Número: 5989 | Serie: 168Número: 6790 | Serie: 279Número: 7802 | Serie: 154Número: 1250 | Serie: 415Número: 4281 | Serie: 288Número: 5076 | Serie: 300Número: 6071 | Serie: 293Número: 7054 | Serie: 080Número: 8419 | Serie: 302Número: 1613 | Serie: 176Número: 4628 | Serie: 454Número: 5282 | Serie: 107Número: 6458 | Serie: 263Número: 7149 | Serie: 351Número: 8452 | Serie: 406Número: 2530 | Serie: 410Número: 4681 | Serie: 066Número: 5378 | Serie: 273Número: 6725 | Serie: 364Número: 7384 | Serie: 227Número: 9147 | Serie: 468Estos fueron los números y series que obtuvieron los principales premios secos del sorteo 2859:¿Cómo verificar si el billete ganó?Para comprobar si un billete resultó ganador, los participantes deben comparar el número y la serie con los resultados oficiales del sorteo 2859. La recomendación es verificar la información publicada por la Lotería de Bogotá antes de iniciar cualquier proceso de cobro.La entidad también recomienda conservar el billete o fracción en buen estado y consultar los canales oficiales para conocer el procedimiento correspondiente al cobro de cada premio.
ColorLoto, uno de los juegos del portafolio de Baloto que combina números y colores en cada apuesta, realiza un nuevo sorteo este jueves 13 de agosto de 2026. Tras el evento, se conocerá la combinación ganadora, así como el reporte oficial de premiación y el acumulado para la siguiente fecha.Los participantes podrán revisar si su apuesta coincide con los resultados oficiales y confirmar la información antes de iniciar cualquier proceso de reclamación del premio.La combinación ganadora del sorteo de ColorLoto de este jueves 13 de agosto de 2026 es la siguiente: 1 (negro) - 1 (blanco) - 6 (verde) - 4 (azul) - 4 (verde) - 3 (amarillo).¿Cómo se juega ColorLoto?ColorLoto hace parte del portafolio de juegos de Baloto y se caracteriza por un sistema en el que los jugadores deben acertar tanto los números como los colores de las balotas para obtener el premio mayor.Esta mecánica aumenta el nivel de dificultad del juego y permite que el acumulado continúe creciendo cuando no se presenta un ganador en la categoría principal.¿De cuánto es el acumulado de ColorLoto?Para este jueves 13 de agosto de 2026, el premio acumulado de ColorLoto es de $2.010 millones.Antes de reclamar cualquier premio, los apostadores deben verificar que los resultados correspondan a los publicados por los canales oficiales de Baloto y conservar el tiquete en buen estado, ya que este es el documento requerido para adelantar el proceso de pago en caso de resultar ganador.
La Asociación de Cubanos Residentes en Colombia (ACRC) hizo un llamado al presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, para que su Gobierno mantenga las relaciones diplomáticas con Cuba y preserve los canales institucionales que permiten la comunicación, la cooperación y la atención de las comunidades de ambos países.A través de una carta dirigida al mandatario, la organización destacó los vínculos históricos que, según señaló, unen a Colombia y Cuba y pidió que las decisiones de política exterior tengan en cuenta no solo las relaciones entre los Estados, sino también las consecuencias que pueden generar sobre las familias y ciudadanos que mantienen vínculos con ambos países.La ACRC sostuvo que los dos pueblos comparten "raíces históricas, la lucha común por la independencia y el ideal de una región soberana, justa y solidaria". En ese sentido, resaltó que durante años la cooperación bilateral ha producido resultados en áreas como la salud, la formación profesional y los intercambios culturales y académicos.Para la organización, estos vínculos constituyen una relación que trasciende los gobiernos de turno y que tiene efectos directos sobre miles de personas que viven, trabajan, estudian o mantienen relaciones familiares entre Colombia y Cuba.Uno de los principales argumentos planteados en la carta está relacionado con la importancia de mantener abiertas las representaciones diplomáticas de ambos países. La ACRC señaló que la Embajada de Cuba en Bogotá y la Embajada de Colombia en La Habana cumplen una función fundamental para facilitar trámites consulares, mantener los canales oficiales de comunicación, promover actividades culturales y respaldar iniciativas de cooperación.Según la asociación, la existencia de estos espacios institucionales representa un puente para las comunidades y permite atender asuntos cotidianos que requieren la intervención de las autoridades de ambos países.