El Ministerio de Salud y la Protección Social ha emitido la Resolución 813 de 2026, una normativa que transforma los requisitos y el acceso al derecho a morir dignamente en Colombia.Este nuevo marco legal busca eliminar las barreras que enfrentaban pacientes con enfermedades graves e incurables que, a pesar de padecer sufrimientos intensos, no eran considerados "terminales" por las instituciones de salud. Ampliación del derecho más allá de la fase terminalUno de los puntos más relevantes de la resolución es la formalización de la eutanasia para pacientes sin condición terminal. Según Laura Pombo, directora de la fundación Morir Dignamente, la normativa llega para "dar más claridad a las instituciones" que seguían interpretando el derecho de forma restrictiva. Pombo explicó que, aunque la Corte Constitucional ya había abierto esta posibilidad desde 2021, muchas IPS y EPS mantenían obstáculos burocráticos"Antes, en la práctica, muchas instituciones seguían entendiendo la eutanasia como un derecho reservado únicamente para pacientes en fase terminal", señaló la directora, enfatizando que ahora el sistema de salud debe reconocer escenarios de enfermedades graves, incurables o lesiones corporales irreversibles que generen un sufrimiento incompatible con la dignidad humana. La ruta de acceso y los tiempos de respuestaLa resolución establece una ruta clara para el paciente. El proceso puede iniciarse mediante un documento de voluntad anticipada o una solicitud verbal o escrita. Un aspecto crítico es la agilidad del sistema: una vez realizada la solicitud, el médico cuenta con un plazo de solo 24 horas para activar el comité multidisciplinario de eutanasia.Este comité, integrado por un médico especialista, un psiquiatra o psicólogo y un abogado, tiene la tarea de evaluar si la decisión es libre, informada y consciente. Tras la evaluación, el comité "tiene 10 días para dar una respuesta positiva o negativa", y en caso de ser negativa, esta debe estar plenamente justificada.Protección a menores y objeción de concienciaRespecto a los menores de edad, la norma establece un equilibrio entre la protección y la autonomía. Los niños entre 0 y 6 años están excluidos de las solicitudes, pero deben recibir cuidados paliativos. Para niños de entre 6 y 12 años y adolescentes, se evalúa el nivel de madurez y comprensión de la muerte."La norma intenta equilibrar dos cosas difíciles: proteger a los menores, pero también reconocer que algunos adolescentes con enfermedades muy graves sí tienen voz", afirmó Pombo.Finalmente, sobre la objeción de conciencia, se ratifica que los médicos pueden negarse individualmente por razones éticas o religiosas, pero las instituciones no pueden tener objeción de conciencia. Por tanto, las EPS e IPS están obligadas a garantizar que siempre exista un profesional disponible para realizar el procedimiento y asegurar el derecho del paciente. Escuche aquí la entrevista:
El Ministerio de Salud expidió la Resolución 813 de 2026, con la que redefine la aplicación del derecho la eutanasia o a morir dignamente en Colombia y establece cambios clave en el acceso a este tipo de decisiones dentro del sistema de salud.Uno de los puntos centrales de la norma es que el acceso a la eutanasia ya no está limitado a pacientes en fase terminal. A partir de esta resolución, también podrán solicitar este procedimiento personas con enfermedades graves e incurables que generen un sufrimiento intenso, incluso si su condición no se encuentra en etapa final de vida. Este ajuste elimina una de las principales restricciones que existían y amplía el universo de pacientes que pueden acceder a este derecho.La resolución también amplía el alcance del derecho a morir dignamente. Ya no se entiende únicamente como la posibilidad de acceder a la eutanasia, sino que incorpora de manera integral los cuidados paliativos orientados al manejo del dolor y la calidad de vida y la adecuación de los esfuerzos terapéuticos, que permite suspender o no iniciar tratamientos cuando resultan desproporcionados o no representan un beneficio para el paciente.En materia de decisiones, la norma introduce cambios en la forma en que los pacientes pueden manifestar su voluntad. Se establecen reglas más precisas para el consentimiento informado y se regulan escenarios en los que la persona no puede expresarse directamente. En estos casos, se contempla el consentimiento sustituto y la figura de los “apoyos interpretativos de la voluntad”, que permiten tener en cuenta manifestaciones previas del paciente para orientar la decisión.Otro de los ejes de la resolución es el fortalecimiento de la autonomía del paciente. La norma establece que las decisiones sobre el final de la vida deben partir de la voluntad de la persona, teniendo en cuenta su concepto de dignidad, calidad de vida y sufrimiento, por encima de otros criterios.Asimismo, se actualiza el papel de los comités dentro del sistema de salud. Los comités de ética hospitalaria tendrán un rol consultivo en casos de decisiones complejas, especialmente frente a la adecuación de tratamientos, mientras que los comités interdisciplinarios de eutanasia serán los encargados de verificar que se cumplan las condiciones para acceder a este procedimiento.
La enorme polémica que ha generado en Colombia la decisión del Ministerio de Ambiente de ordenar la eutanasia para 80 hipopótamos en el Magdalena Medio tuvo un nuevo espacio en la Asamblea de Antioquia en donde la autoridad ambiental encargada de la caza controlada lanzó críticas al Gobierno nacional.Hay que recordar que uno de los puntos de la discordia ha sido que no se han contemplado otras soluciones como la traslocación, la esterilización o el confinamiento de los animales e, incluso, el director de Cornare, Javier Valencia, aseguró que a pesar de tener propuestas sobre la mesa para llevarse a varios hipopótamos, el Ministerio de Ambiente no actúa con rapidez."Aquí sí es una pequeña crítica al Ministerio de Ambiente no ha no ha hecho la la gestión demasiado ágil. Si bien la han hecho, pero no con la velocidad que nosotros quisiéramos, a la velocidad tenemos nosotros solicitudes de diferentes santuarios de fauna o instituciones", aseguró el director.En medio de las críticas por la decisión de la eutanasia, Cornare entregó algunas cifras que dejan en evidencia la magnitud del problema y es que, por ejemplo, la esterilización de un solo hipopótamo cuesta cerca de 60 millones de pesos, y aunque ya se han hecho 35 procedimientos, hacerlo con los 80 ejemplares valdría cerca de 5.000 millones de pesos y se demoraría un poco más de 4 años cuando se estima ya hallan cerca de 400 hipopótamos en la subregión.Valencia, quien indicó que cerca del 70 % de los hipopótamos están en jurisdicción de Cornare, manifestó que para la eutanasia se tiene un presupuesto mayor a los 7.000 millones de pesos y que aunque el protocolo existe, hay otra problemática que podría ampliar la discusión: no se han hecho los diálogos con todas las partes, ni se han buscado otras soluciones."Participación, comunicación, socialización, escuchar a las partes, escuchar a todas las partes. Si nosotros no damos esa información, si no se da desde el ministerio, definitivamente, entonces, vamos a mantenernos en un caos. No puede ser la única solución. Le hemos hemos dicho, y es que se tienen que considerar otras acciones", manifestó Valencia.También se debe mencionar que aunque es bien conocido que no es una situación nueva, la autoridad ambiental reconoció que desde el 2009 se hicieron los primeros acercamientos con el Gobierno nacional para, en ese momento, hacer un confinamiento de los cerca de 50 hipopótamos que existían pero que ante la nula respuesta hoy se habla de un problema mucho mayor con más de 200 animales.Finalmente, afirmaron desde la Asamblea de Antioquia que efectivamente los hipopótamos son una especie peligrosa y que se debe tomar una decisión inmediata, hay que tener en cuenta que se debe cebar a los animales, sedarlos, cazarlos y hacer ya disposición, situación que podría tener un costo mayor y que también llevaría un tiempo considerable al hablar de 80 animales.
Un juez en Antioquia abrió un nuevo capítulo en el debate nacional sobre el manejo de los hipopótamos en Colombia al admitir para estudio una acción de tutela que busca frenar su sacrificio en el Magdalena Medio.La decisión judicial se produce en medio de la controversia generada por el plan del Gobierno nacional para controlar la creciente población de estos animales, considerados una especie invasora. La tutela solicita la suspensión inmediata de cualquier medida que implique la muerte de los hipopótamos, al considerar que podría vulnerar principios relacionados con la protección de los animales y el debido proceso ambiental.Según el recurso, los hipopótamos deben ser reconocidos como seres sintientes, lo que implica que las decisiones sobre su manejo deben contemplar criterios éticos y legales más estrictos. En ese sentido, se propone que se prioricen alternativas no letales como la esterilización o el traslado a otros espacios controlados, en lugar de recurrir a la eutanasia.La acción judicial también cuestiona el papel de varias entidades estatales, entre ellas el Ministerio de Ambiente y autoridades ambientales, a quienes se les pide revisar las medidas adoptadas hasta ahora. Además, solicita que expertos y organizaciones ambientales participen activamente en la definición de una estrategia integral para abordar la problemática.Actualmente, se estima que hay cerca de 200 animales, con proyecciones que advierten un aumento significativo en los próximos años si no se toman medidas de control, por ello el Gobierno nacional ha planteado la eutanasia como una de las principales herramientas para frenar esta expansión, argumentando que los hipopótamos representan un riesgo para los ecosistemas y especies nativas.
El destino de los hipopótamos en Colombia, una especie invasora que se multiplica de forma exponencial en el Magdalena Medio, ha llegado a un punto crítico. Ante la reciente decisión del Ministerio de Ambiente de proceder con la eutanasia como medida principal, el ambientalista Nicolás Ibargüen ha surgido como una voz que busca agotar las alternativas internacionales antes de recurrir al sacrificio masivo.El Santuario Vantara y la propuesta internacionalIbargüen sostiene que existe una oportunidad real a través de Vantara, el santuario más grande del mundo ubicado en la India y propiedad de la familia Ambani. Según el ambientalista, este lugar cuenta con "instalaciones absolutamente sorprendentes, médicos 24 horas 7 días a la semana, nutricionistas especializados y maquinaria especializada para tratar animales". La propuesta, que Ibargüen presentará formalmente a la ministra en una reunión programada para este martes a las 5:00 p.m., consiste en un plan a mediano plazo. "La propuesta va en la reubicación de unos 100 hipopótamos en un plazo de 5 años". El objetivo no es solo trasladarlos a la India, sino utilizar la red de contactos de Vantara para buscarles hogar en países donde la especie está en riesgo de extinción. Dudas sobre la capacidad técnica para la eutanasiaUno de los puntos más polémicos es la viabilidad de la eutanasia en el contexto colombiano. Ibargüen advierte que el país no cuenta con la experiencia necesaria para manejar animales de tal magnitud en libertad. "Nosotros en Colombia no tenemos mamíferos que pesen casi 2 toneladas, 160 que vivan en los ríos. Es una situación bastante complicada". Además, cuestiona los costos económicos presentados por el Gobierno, que estima el proceso en 7.000 millones de pesos. Para el ambientalista, la cifra real podría ser mayor debido a la falta de experticia: "Yo creo que va a ser muchísimo más porque no tenemos la experiencia de hacerle eutanasia a un mamífero de estas características". Presión política y falta de estudiosLa senadora Andrea Padilla también ha manifestado su descontento, acusando al Ministerio de inacción y de incumplir resoluciones previas que priorizaban la traslocación. Padilla señala que, a pesar de las afirmaciones oficiales sobre la falta de interés internacional, "no se ha atendido la solicitud de traslado más seria hasta el momento, que es la del santuario Vantara de la India". Asimismo, denunció que el Gobierno argumenta "pobreza genética" para rechazar traslados, mientras que por escrito admiten que "no hay estudios genéticos" disponibles. Santuarios y esterilizaciónIbargüen enfatiza que su propuesta no es una "bala mágica", sino un esfuerzo conjunto que incluye la creación de infraestructura local. El plan contempla "crear un santuario en Colombia, crear la capacitación veterinaria, tecnológica, logística y física" para que el personal nacional aprenda a lidiar con estos animales. La meta final sería la "esterilización al 100% de la población" para erradicar el riesgo de crecimiento poblacional en un periodo de 5 a 6 años. Escuche aquí la entrevista:
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Ambiente, ha emitido una circular que establece los protocolos para enfrentar la crisis de los hipopótamos en Colombia. Según la ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez, la decisión de proceder con la eutanasia de aproximadamente 80 individuos responde a una necesidad urgente de control poblacional ante el fracaso de los intentos de traslado internacional y el grave riesgo ecológico que representan. El dilema de la "pobreza genética" y las malformacionesUna de las razones principales por las cuales otros países han rechazado recibir a estos animales es su estado genético. Al descender de solo cuatro ejemplares traídos ilegalmente por Pablo Escobar en la década de los 80, la población actual sufre de endogamia.La ministra explicó en Mañanas Blu que “el pull de genes que constituye cada uno de los individuos pues es demasiado poco y se han encontrado ya algunas individuos que tienen mutaciones”.Específicamente, se han documentado malformaciones físicas visibles. “Hay una deformación de la trompa de los hipopótamos. Y seguramente habrá otros daños genéticos... ese empobrecimiento genético genera malformaciones en los diferentes individuos”, señaló la ministra, subrayando que esta condición es un factor determinante en la resistencia internacional para la traslocación. Protocolos y altos costos de ejecuciónEl plan de choque busca reducir la población actual, estimada en unos 200 individuos, mediante métodos técnicos supervisados por expertos. La ministra detalló que “estamos hablando de un proceso de eutanasia, que es lo técnicamente recomendado”. El protocolo contempla dos modalidades: “eutanasia química y eutanasia física”. Sobre esta última, precisó que “consiste en que hay un dardo que se le dispara y que hace que el individuo muera en el lugar donde se practica”.Realizar estos procedimientos no será económico. Se estima que el costo por cada animal asciende a los 50 millones de pesos, sumando el gasto de la disposición final. “Ese es el costo de lo que significa el encerramiento, el desplazamiento del equipo técnico, medicamento”, explicó la funcionaria, añadiendo que la disposición final consistirá en el “enterramiento in situ” para garantizar la salubridad de las zonas afectadas.Una amenaza para el ecosistema nativoLa urgencia de la medida se basa en las proyecciones científicas que indican que, de no actuar, para el año 2030 la población podría alcanzar los 500 ejemplares. La ministra fue enfática en el daño que estos animales causan a la biodiversidad local: “esta es una especie invasora que para nuestra ecología es dañina, que tiene un impacto directo sobre el agua... y que está afectando de manera brutal la población de manatíes y de tortugas”.Escuche aquí la entrevista:
La presencia de hipopótamos en Colombia, originada por la introducción ilegal de cuatro ejemplares en la Hacienda Nápoles por parte de Pablo Escobar, se convirtió en un problema ambiental que ahora enfrenta decisiones de fondo. El Gobierno ya firmó una circular con la cual se autorizan medidas, entre ellas la eutanasia, como una de las medidas para controlar su crecimiento.Según explicó la ministra de Ambiente, Irene Vélez, la población actual, que ya superaría los 200 individuos, presenta condiciones genéticas alteradas debido a su origen reducido. “Esta población surge de solo cuatro hipopótamos, lo que ha generado endogamia y daños genéticos visibles en algunos individuos”, señaló.De acuerdo con el censo realizado en 2022 junto a la Universidad Nacional de Colombia, había 169 ejemplares. Sin embargo, las estimaciones actuales indican un crecimiento sostenido que, de no controlarse, podría llevar a que en 2030 haya más de 500 hipopótamos en el país, especialmente en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio.La ministra advirtió que esta situación no solo implica un aumento poblacional, sino también un impacto directo sobre los ecosistemas. “Sin una intervención, es imposible controlar la población. Esto afectaría especies nativas como el manatí y la tortuga de río”, explicó.Otro de los factores que complica la gestión de estos animales es su imposibilidad de ser reubicados en África. Vélez indicó que países como Sudáfrica no han mostrado interés en recibirlos, debido a que no corresponden a poblaciones originales y presentan posibles alteraciones genéticas derivadas de la endogamia.Frente a este panorama, el Gobierno ya emitió una circular que autoriza la eutanasia como una acción necesaria desde el punto de vista científico. Para el segundo semestre de 2026, se estima que cerca de 80 individuos podrían ser objeto de esta medida, dependiendo de su ubicación en diferentes departamentos.El protocolo incluye dos métodos: eutanasia química mediante inyección y eutanasia física a través de disparo con rifle por un tirador certificado. Posteriormente, los cuerpos serían dispuestos mediante enterramiento, siguiendo lineamientos sanitarios que garanticen trazabilidad, bioseguridad y bienestar animal.La discusión se enmarca en la necesidad de proteger los ecosistemas locales frente a una especie invasora que no tiene depredadores naturales en el país y que continúa expandiéndose. “El control de esta población es una responsabilidad ambiental. No actuar implicaría un daño mayor a nuestros ecosistemas”, concluyó la ministra.
Un inesperado caso médico dejó cientos de preguntas en una mujer que buscaba alivio y terminó en controversia. Una adulta mayor en Canadá quedó en medio de la polémica, pues una visita a urgencias se convirtió en un relato que para muchos resultó desconcertante.Se trata de Miriam Lancaster, de 84 años, quien contó una historia que dejó a más de uno sorprendido al relatar que acudió al Hospital General de Vancouver. La mujer llegó por un fuerte dolor de columna, derivado de una fractura de sacro, una lesión común en personas de avanzada edad. Sin embargo, la respuesta del especialista no fue la esperada: en vez de darle un diagnóstico o tratamiento, el profesional le sugirió considerar la eutanasia.Mujer fue por un dolor y le recomiendan la eutanasiaSegún comentó la mujer, el momento fue tan inesperado como incómodo. Lancaster explicó que su intención era consultar por el dolor de espalda y encontrar una manera de aliviarlo, pero la propuesta del profesional la tomó por sorpresa y aseguró que nunca pasó por su cabeza terminar con su vida, a pesar del malestar físico que enfrentaba.El testimonio despertó un fuerte debate en redes sociales, ya que muchos criticaron una posible desconexión entre la atención médica y la expectativa de los pacientes, especialmente en servicios de urgencias.Familia de la mujer cuestiona actitud del doctorLa hija de Lancaster, Jordan Weaver, calificó lo ocurrido como una falta de sensibilidad y criticó que se plantee la eutanasia en escenarios donde no hay riesgo inmediato para la vida.De hecho, Jordan también señaló que resulta increíble que se hagan estas propuestas cuando existen convicciones personales y religiosas por parte de la familia que rechazan este tipo de procedimientos.La eutanasia es legal en Canadá: caso Lancaster abre debateEn Canadá, la eutanasia es legal desde 2016, pero su aplicación está sujeta a condiciones específicas, como padecer una enfermedad grave e irreversible o experimentar un sufrimiento físico o mental intolerable. Por eso, el caso ha reabierto la discusión sobre cuándo y cómo debe plantearse esta opción.Tras lo ocurrido, Lancaster decidió continuar su tratamiento médico y logró recuperarse semanas después. Desde entonces, ha retomado una vida activa, realizando viajes y actividades que, según su entorno, reflejan su energía y deseo de seguir adelante.Por su parte, el organismo Vancouver Coastal Health indicó que no tiene conocimiento de una conversación de ese tipo, aunque reconoció que el personal médico puede abordar el tema bajo ciertos criterios clínicos.
Uno de los puntos que más controversia ha generado tras la muerte de Noelia Castillo es el relacionado con la supuesta donación de sus órganos. Las dudas crecieron luego de que en redes sociales se hablara de supuestas presiones, pero con el paso de los días han salido a la luz detalles que permiten aclarar qué fue lo que realmente ocurrió.La joven, de 25 años, falleció este jueves 26 de marzo tras someterse a un procedimiento de eutanasia autorizado legalmente en España. Su caso estuvo rodeado de un proceso complejo, no solo en lo médico, sino también en lo judicial, debido a la oposición de su padre, quien durante cerca de dos años intentó impedir que se ejecutara la decisión.El origen de esta historia se remonta a octubre de 2022, cuando Noelia sufrió una caída desde un quinto piso que le dejó una lesión medular irreversible. Desde ese momento, quedó con paraplejia y enfrentó una vida marcada por dolores constantes, problemas para dormir y un deterioro significativo en su calidad de vida. A pesar de conservar cierta autonomía, la joven había expresado en distintas ocasiones el impacto físico y emocional que padecía a diario.¿Noelia Castillo finalmente donó sus órganos?Fue bajo ese contexto que decidió acogerse a la legislación que permite la eutanasia en casos de sufrimiento grave e incurable. Sin embargo, en medio del proceso surgió la posibilidad de donar sus órganos, lo que terminó convirtiéndose en uno de los aspectos más discutidos.En un primer momento, Noelia manifestó su intención de ser donante. De acuerdo con el concepto médico, su estado de salud —más allá de la lesión medular— la hacía apta para ello. Incluso, llegó a autorizarlo formalmente. No obstante, la situación cambió con el paso del tiempo, especialmente cuando el procedimiento de eutanasia comenzó a retrasarse por las disputas legales.Según versiones conocidas posteriormente, el centro hospitalario le habría informado que esos aplazamientos podían afectar la viabilidad de sus órganos. Este hecho fue interpretado por su entorno familiar como una posible presión para mantener la donación, argumento que fue expuesto por los abogados de su padre.Pese a estas afirmaciones, la normativa española es clara en este punto: la donación de órganos es completamente voluntaria y puede ser revocada en cualquier momento del proceso, sin afectar el acceso a la eutanasia. En otras palabras, no existe ningún tipo de condicionamiento entre ambas decisiones.Días antes de su muerte, Noelia Castillo tomó una determinación definitiva: no donar sus órganos. La decisión fue comunicada al hospital, que la respetó en cumplimiento de la ley vigente, descartando así cualquier obligatoriedad o imposición en este aspecto.El procedimiento de eutanasia se realizó sobre las 6:00 de la tarde y consistió en la administración de una sedación con varios fármacos, en un proceso que duró aproximadamente 15 minutos. Tal como ella lo había solicitado, sus familiares no estuvieron presentes en el momento final. Aunque pudieron acompañarla previamente, debieron salir de la habitación minutos antes, siguiendo el protocolo médico.La decisión de morir en soledad había sido expresada por la joven con anterioridad, especialmente para evitar que su madre presenciara ese instante. Así, su voluntad se cumplió hasta el final.
La historia de Noelia Castillo, la joven española de 25 años que accedió a la eutanasia tras un complejo proceso médico y judicial, sigue generando conmoción. Luego de confirmarse su fallecimiento este jueves 26 de marzo, han comenzado a conocerse nuevos detalles sobre cómo transcurrieron sus últimos minutos de vida, marcados por una decisión firme y su última voluntad: morir en soledad.De acuerdo con información revelada por medios españoles, Noelia pasó sus últimas horas acompañada por su familia más cercana, pese a las profundas diferencias que existían frente a su decisión. Según el reporte, su madre, padre, hermanas e incluso su abuela estuvieron junto a ella durante al menos media hora antes del procedimiento, en un intento final por compartir sus últimos momentos.Sin embargo, tal como lo había solicitado previamente, el desenlace ocurrió sin la presencia de sus seres queridos. El protocolo médico estableció que la familia debía abandonar la habitación minutos antes de iniciar el procedimiento. “Media hora antes de que le practiquen la eutanasia a Noelia deberán abandonar la habitación (…) y esperar a que posteriormente les notifiquen el fallecimiento”, indicaron en el informe conocido públicamente.La eutanasia se llevó a cabo sobre las 6:00 de la tarde, hora de España, en el centro hospitalario donde permanecía internada. Según versiones periodísticas, el procedimiento consistió en la administración de una sedación mediante una combinación de tres fármacos. Este proceso, que habría durado alrededor de 15 minutos, se realizó sin compañía directa, respetando la voluntad expresa de la joven.La decisión de Noelia de estar sola en ese momento no fue improvisada. En entrevistas previas, había dejado claro que no quería que su madre presenciara el instante final. “No quiero que me vea cerrando los ojos”, dijo, pese al deseo de su progenitora de acompañarla hasta el último segundo.El caso de Noelia Castillo ha estado rodeado de controversia desde el inicio. Tras sufrir una caída en 2022 que le provocó una lesión medular irreversible, su vida cambió drásticamente. La joven enfrentaba una paraplejia, dolores constantes y dificultades emocionales que, según sus propias palabras, deterioraron profundamente su calidad de vida.A esto se sumaron antecedentes de problemas de salud mental, experiencias traumáticas y una relación familiar compleja, factores que influyeron en su decisión de acogerse a la legislación vigente en España que permite la eutanasia en casos de sufrimiento grave e incurable.El proceso no estuvo exento de obstáculos. Su padre se opuso legalmente, lo que derivó en una disputa judicial que retrasó el procedimiento. Pese a ello, las autoridades finalmente autorizaron la eutanasia, respaldando el derecho de Noelia a decidir sobre el final de su vida.
Finalmente, la reducción de la jornada laboral en Colombia está en su etapa final, pues desde el próximo 15 de julio de 2026 la mayoría de empleados deberá trabajar un máximo de 42 horas semanales, un cambio que busca brindarles un equilibrio entre la vida laboral y personal, sin que esto afecte el salario de los trabajadores. Sin embargo, esta medida no aplica para todos.La razón está en la Ley 2101 de 2021, norma que modificó el Código Sustantivo del Trabajo y estableció una serie de excepciones para algunos cargos y actividades. Esto indica que, si bien millones de trabajadores verán reducida su jornada, otros deberán continuar bajo regímenes especiales aprobados por la legislación laboral.¿Quiénes no tendrán reducción de la jornada laboral?Resulta que la ley establece que algunos trabajadores no estarán sujetos a la jornada máxima legal debido a las funciones que desempeñan. Entre ellos:Trabajadores de dirección, confianza y manejo.Personal de vigilancia con régimen especial.Trabajadores con jornadas especiales por actividades peligrosas o insalubres.Además, en el caso de los cargos de dirección y confianza, como gerentes o directores financieros, la legislación establece que no están limitados por la jornada máxima semanal, ya que sus funciones implican representación del empleador y toma de decisiones estratégicas.Por su parte, el personal de vigilancia privada puede acordar jornadas especiales de hasta 12 horas diarias y 60 semanales, siempre y cuando cumpla los requisitos previstos en la ley.También quedan por fuera quienes desempeñan labores consideradas peligrosas o insalubres y que ya cuentan con horarios especiales definidos para proteger la salud y la seguridad.Ley 2101 de 2021: así quedó la reducción de la jornada laboralLa reducción de la jornada se implementó de manera gradual desde 2023:En 2023 pasó de 48 a 47 horas.En 2024 bajó a 46 horas.En 2025 se redujo a 44 horas.Desde el 15 de julio de 2026 será de 42 horas semanales.La norma también permite que esas horas puedan distribuirse en cinco o seis días, siempre que exista un acuerdo entre el empleador y el trabajador y se respeten los límites diarios establecidos en la legislación.Un ejemplo es el de un auxiliar administrativo que actualmente trabaja 44 horas a la semana. Desde la entrada en vigor de la medida, la empresa deberá organizar su horario para ajustarlo a 42 horas, sin que se modifiquen el salario ni sus prestaciones.Reducción de la jornada laboral no cambia el salarioUno de los puntos más importantes de la Ley 2101 de 2021 es que disminuye las horas laborales, pero no puede usarse para reducir factores como el salario, las prestaciones sociales, las vacaciones, los aportes a seguridad social ni ningún otro derecho laboral.Además, este cambio coincide con otra modificación para empresas y trabajadores. Desde el 1 de julio de 2026, el recargo por trabajo en domingos y festivos pasó del 80 % al 90 %, conforme a la Ley 2466 de 2025.
La creciente del río Chicamocha ocasionó una grave afectación en el kilómetro 53 de este corredor vial. El tránsito opera a un solo carril y permanece restringido para vehículos de carga mientras se adelantan las reparaciones.Las fuertes lluvias que se registran en Santander continúan afectando la infraestructura vial del departamento. En las últimas horas, las autoridades confirmaron una emergencia en el kilómetro 53 de la vía Bucaramanga–San Gil, sector de Pescadero, donde la creciente del río Chicamocha provocó una socavación en la estructura que soporta la carpeta asfáltica.De acuerdo con el reporte oficial, la fuerza del agua ocasionó el desplazamiento del muro de contención ubicado sobre el costado derecho de la carretera, comprometiendo la estabilidad de la vía y obligando a implementar medidas preventivas para proteger a los usuarios.Como medida de seguridad, el corredor permanece habilitado únicamente a un carril, con paso controlado por las autoridades. Además, fue restringida la circulación de vehículos de transporte de carga hasta que las condiciones permitan garantizar una movilidad segura.En el lugar hacen presencia funcionarios de Invías, personal técnico y uniformados de la Policía de Tránsito y Transporte, quienes adelantan labores de señalización preventiva, regulación del tráfico y monitoreo permanente de la zona para evitar nuevos riesgos mientras se realizan las evaluaciones estructurales.Las autoridades recomendaron a los conductores disminuir la velocidad al llegar al sector de Pescadero, respetar la señalización instalada y seguir las instrucciones del personal encargado del manejo del tránsito. También aconsejaron programar los desplazamientos con anticipación debido a las posibles demoras que se podrían presentar durante el paso controlado.Invías informó que mantendrá el acompañamiento técnico y operativo hasta ejecutar las obras necesarias para recuperar la estabilidad de la vía y restablecer la movilidad en condiciones seguras. Los usuarios podrán consultar el estado actualizado de este y otros corredores nacionales a través de la línea gratuita #767 y de los canales oficiales de la entidad.
En su reflexión dominical, el pastor Andrés Corson dedicó su mensaje a la importancia de evitar el endeudamiento y promover una administración responsable de las finanzas personales desde una perspectiva bíblica. Aunque aclaró que adquirir deudas "no es pecado", insistió en que no corresponde al propósito de Dios para las personas porque limita su libertad y genera angustia. "No es pecado endeudarse, pero es una estupidez", afirmó, al explicar que las deudas forman parte de lo que denominó la "voluntad permisiva de Dios", pero no de su voluntad perfecta.Durante su enseñanza, Corson citó pasajes de Proverbios, Romanos y Deuteronomio para sostener que el endeudamiento convierte a las personas en "esclavas del prestamista" y puede afectar la estabilidad de los hogares. Asimismo, cuestionó algunas creencias comunes sobre los créditos, como la idea de que endeudarse es la única forma de adquirir vivienda o de construir patrimonio. "No deban nada a nadie", recordó, citando Romanos 13:8, y añadió que el camino que propone Dios es el ahorro, la disciplina financiera y la confianza en la provisión divina.El pastor también compartió principios prácticos para salir de las deudas, inspirados en el relato bíblico de la viuda y el profeta Eliseo. Entre ellos, destacó reconocer la situación financiera, buscar la dirección de Dios, involucrar a la familia y priorizar el pago de las obligaciones antes de realizar nuevos gastos. "La prioridad de Dios es: cancela tus deudas", concluyó.Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, monseñor Rafael de Brigard invitó a los fieles a convertirse en "tierra buena" para que la palabra de Dios dé fruto en sus vidas. A propósito del Evangelio de San Mateo sobre la parábola del sembrador, explicó que la fe crece cuando las personas escuchan, comprenden e interiorizan el mensaje de Cristo, transformándolo en acciones concretas. "Siempre que nos acercamos a la palabra de Dios tenemos que hacernos la pregunta: ¿qué me dice a mí?, ¿qué me enseña a mí?", afirmó.Durante su mensaje, el sacerdote destacó que Jesús fue, ante todo, un maestro de la palabra y recordó que el cristianismo no consiste únicamente en conocer la doctrina, sino en vivir conforme al ejemplo de Cristo. También advirtió sobre los obstáculos que impiden que el mensaje de Dios eche raíces, como las preocupaciones cotidianas, las riquezas o la falta de perseverancia. "La prueba reina de la fe es el diario vivir", señaló, al insistir en que un verdadero creyente se reconoce por su justicia, misericordia, solidaridad y amor al prójimo.Monseñor De Brigard concluyó con un llamado a mantener la esperanza y permitir que la palabra transforme el corazón de cada persona. "La semilla que cayó en tierra buena significa aquel que oye la palabra y la comprende", recordó, al tiempo que animó a los oyentes a abrirse a la gracia de Dios y a trabajar para que el Reino de los Cielos se haga realidad en la vida cotidiana.Escuche la reflexión completa aquí:
En su reflexión dominical, el pastor César Castellanos centró su mensaje en el poder de la fe como fundamento para enfrentar las dificultades de la vida, especialmente la enfermedad. Bajo el título "Atrévete a creer", afirmó que la fe nace del conocimiento de la Palabra de Dios y animó a los oyentes a fortalecerla mediante la lectura de la Biblia. Como ejemplo, compartió el testimonio de una pareja de médicos en Ecuador que, pese a un diagnóstico prenatal desfavorable, perseveró en la oración y aseguró haber visto el nacimiento de una hija completamente sana. "La fe solo puede venir a través de una forma: por el oír, y el oír de la palabra de Dios", expresó.Durante la enseñanza, Castellanos sostuvo que la voluntad de Dios es la sanidad y señaló que la fe debe prevalecer por encima de los pronósticos médicos, sin desestimar la importancia de acudir a los profesionales de la salud. Basándose en diversos pasajes bíblicos, como la sanidad del leproso y de la mujer encorvada, afirmó que "la sangre de Cristo tiene el poder de sanar, de limpiar y de restaurar" y recordó las palabras de Jesús al hombre con lepra: "Quiero, sé limpio", como una muestra de la disposición divina para obrar en favor de quienes creen.El pastor concluyó invitando a los oyentes a perseverar en la fe y a confiar en que Dios puede transformar cualquier circunstancia. "Conforme a tu fe suceda contigo", recordó, citando las palabras de Jesús, e insistió en que la confianza en Dios permite afrontar la enfermedad, el dolor y las adversidades con esperanza.Escuche la reflexión completa aquí: