En medio de la expectativa internacional por los recientes movimientos políticos y económicos en Venezuela, el economista Ronald Balza, decano de la Facultad de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, ofreció un análisis detallado sobre la situación actual del país en entrevista en Mañanas Blu 10:30. Su diagnóstico es claro: pese a anuncios y ajustes normativos, aún no se perciben mejoras tangibles en la vida económica cotidiana.
Balza explicó que, tras el 3 de enero, uno de los principales cambios ha sido la aprobación de nuevas leyes, como la de hidrocarburos y la de minas, orientadas a atraer inversión extranjera. Sin embargo, subrayó que estas iniciativas no han tenido efectos inmediatos. “Todavía no se observan cambios”, afirmó, señalando que la permanencia de sanciones internacionales y la incertidumbre jurídica siguen siendo obstáculos clave para la llegada de capitales.
Uno de los puntos más críticos que destacó el economista es la falta de transparencia en el manejo de los recursos. Según indicó, la plataforma oficial habilitada para mostrar ingresos por exportaciones apenas registra movimientos mínimos. “Solamente hay dos registros: uno de 300 millones de dólares por una venta extraordinaria y otro del gasto inmediato de esos recursos, sin mayores detalles”, explicó. Para Balza, esta opacidad impide evaluar con claridad el impacto real de las medidas económicas.
Respecto a los anuncios de inversión, como el fondo de 1.000 millones de dólares del Grupo Cisneros, el decano fue prudente. Reconoció que estos anuncios reflejan interés, pero no garantizan resultados concretos. “Estos anuncios nos dicen cuál es la disposición de ciertos grupos para participar, pero los montos y las condiciones reales deben materializarse”, indicó. Además, recordó que incluso reuniones con empresas petroleras en Estados Unidos no han derivado en acuerdos firmes.
Balza también enfatizó la importancia de restablecer relaciones con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, lo cual pasa por recuperar la publicación de datos económicos confiables. “Uno de los intereses que tenemos es en qué condiciones el Fondo Monetario Internacional va a regresar (…) y eso debe comenzar por la publicación de cifras”, sostuvo, resaltando que la ausencia de estadísticas oficiales desde 2019 limita cualquier diagnóstico serio.
En cuanto al debate sobre la dolarización, el economista fue enfático en su rechazo. “Yo soy de los que piensa que dolarizar sería un error”, afirmó. Argumentó que experiencias internacionales demuestran que incluso tras episodios de hiperinflación, los países mantienen sus monedas nacionales. Para él, el problema central no es la moneda, sino la disciplina fiscal y la transparencia institucional. “Dolarizar sin exigir la publicación del presupuesto nacional (…) sería un error gravísimo”, advirtió.
Finalmente, Balza insistió en que la recuperación económica de Venezuela depende más de reformas institucionales profundas que de soluciones inmediatas. La rendición de cuentas, el control fiscal y la confianza en las instituciones aparecen, en su análisis, como condiciones indispensables para cualquier proceso de estabilización sostenible.
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